La Ciudad de México se viste de lujo italiano a través de Ferragamo Caffè en El Palacio de Hierro Polanco: un espacio donde el diseño, la gastronomía y la sofisticación convergen en una experiencia sensorial que celebra el estilo de vida italiano.
Diseño de lujo y sabor italiano en Ferragamo Caffè

Con una estética que respira el ADN de la casa Ferragamo, el nuevo Caffè no es solo un lugar para disfrutar de un espresso o un aperitivo al atardecer sino una inmersión en el arte del vivir con elegancia.
Los tonos cálidos, las texturas refinadas y la luz natural dialogan con materiales nobles y detalles contemporáneos que evocan la herencia de la firma florentina.

Cada rincón ha sido pensado como un guiño al color y la forma, dos elementos que siempre han definido la visión estética de Ferragamo.
La experiencia comienza en una esquina de café íntima y acogedora, que conduce a una barra principal y un salón central de líneas limpias y atmósfera sofisticada.
Allí, las formas curvas, las superficies pulidas y la paleta de tonos arena, carmín y dorado evocan el lujo sereno de la marca, mientras invitan a disfrutar sin prisa del ritual italiano por excelencia: el café compartido.
Un café de diseño con el estilo de Ferragamo


El menú celebra la autenticidad de la cocina italiana con un toque contemporáneo.
Desde un vitello tonnato o unos arancini dorados hasta postres que parecen pequeñas obras de arte —inspirados en los colores y texturas de las colecciones icónicas de la marca—, cada plato es una extensión del universo Ferragamo: cuidado, equilibrado y profundamente estético.

La vajilla, diseñada especialmente para el espacio, rinde homenaje a las formas clásicas reinterpretadas con un aire moderno. En conjunto, el Caffè es una lección de art de vivre donde el buen gusto se traduce tanto en la presentación como en el entorno.
Mirá También

De la isla a la península con mesa integrada: bienvenidas a la nueva tendencia de las cocinas 2026
Café Tour Ferragamo: glamour en la mesa

El recorrido visual Ferragamo Caffè continúa en una zona dedicada a los íconos de la casa. Allí, entre vitrinas delicadamente iluminadas, se exhiben los zapatos más representativos de Ferragamo a lo largo de un siglo de creación.
Se destacan la legendaria Rainbow Sandal, diseñada para Judy Garland en 1938, símbolo de optimismo y color, y los Red Crystal Pumps que Marilyn Monroe llevó en Let’s Make Love (1960), encarnación del diálogo entre el glamour de Hollywood y la precisión artesanal italiana.
Estas piezas —auténticos objetos de deseo— refuerzan el espíritu del Ferragamo Caffè: un lugar donde pasado y presente, arte y funcionalidad, se encuentran en equilibrio perfecto.
Más que un espacio, Ferragamo Caffè es una declaración de estilo de vida. Es el lujo discreto de una conversación pausada, el placer de la estética y el valor de lo artesanal.
En el corazón de Polanco, este pop-up redefine lo que significa “vivir la marca”: a través del gusto, el diseño y la belleza cotidiana.






