Historias de Cemento: el Palacio Haedo
 

Historias de Cemento: el Palacio Haedo, una residencia histórica en Retiro

Construido en el siglo XIX en uno de los sectores más elegantes de Buenos Aires, este edificio del barrio de Retiro pasó de residencia aristocrática a sede institucional, atravesando distintas etapas de la historia urbana de la ciudad.
Deco
Deco

A pocos metros de la Plaza San Martín, el Palacio Haedo forma parte del paisaje histórico del barrio de Retiro. Su arquitectura señorial remite a una época en la que las familias más influyentes del país levantaban residencias urbanas inspiradas en los estilos europeos que marcaban tendencia en Buenos Aires.

En una nueva entrega de Historias de Cemento, junto a Cementos Avellaneda, repasamos la historia de este edificio que pasó de residencia privada a sede institucional, manteniendo hasta hoy buena parte de su carácter original.

Palacio Haedo o Palacio Villar-Casacuberta.

Una residencia aristocrática frente a Plaza San Martín

El origen del edificio se remonta a alrededor de 1860, cuando fue construido como residencia para la familia Haedo en uno de los sectores más prestigiosos de la ciudad, frente a la actual Plaza San Martín. En aquel momento, el barrio de Retiro comenzaba a consolidarse como una zona elegida por las familias acomodadas de Buenos Aires para levantar sus casas urbanas.

La residencia original, construida alrededor de 1860.
La residencia original, construida alrededor de 1860.

A fines del siglo XIX, la ciudad atravesaba un período de fuerte crecimiento económico y transformación urbana. En ese contexto, muchas residencias privadas comenzaron a ampliarse o reformarse siguiendo los estilos arquitectónicos europeos que dominaban el gusto de la elite porteña.

En 1881, la propiedad fue adquirida por el empresario Reinaldo Villar y su esposa Cristina Casacuberta, quienes impulsaron una importante remodelación del edificio. A partir de esa intervención, la casa original se transformó en un palacio urbano más representativo.

La fachada del Palacio Villar-Casacuberta, una residencia histórica de Retiro.
La fachada del Palacio Villar-Casacuberta, una residencia histórica de Retiro.

La fisonomía que hoy conserva el edificio es en gran parte resultado de esas transformaciones. Posteriormente, se sumaron nuevas reformas impulsadas por la hija del matrimonio Villar. Con el tiempo, el inmueble comenzó a ser conocido como Palacio Villar-Casacuberta, aunque el nombre Palacio Haedo terminó imponiéndose en el uso cotidiano.

#TipCementero por Cementos Avellaneda

Como muchas residencias aristocráticas porteñas de fines del siglo XIX, el Palacio Haedo adopta una composición clásica inspirada en la arquitectura italiana: fachada simétrica, balcones de hierro trabajado y una ornamentación sobria pensada para transmitir elegancia sin excesos.

La residencia ocupa una esquina muy singular frente a la Plaza San Martín.
La residencia ocupa una esquina muy singular frente a la Plaza San Martín.

De residencia privada a sede pública

El edificio cambió de manos a comienzos del siglo XX y pasó a ser propiedad del Banco Popular Argentino. Pocos años más tarde, la institución decidió alquilar el inmueble a la entonces Dirección de Parques Nacionales, organismo recientemente creado por el Estado argentino.

En 1935, la institución instaló allí su sede central, iniciando una relación que continúa hasta la actualidad. Algunos años después, en 1942, el Estado nacional formalizó la compra del edificio, que quedó incorporado al patrimonio público.

A lo largo de las décadas el palacio fue objeto de distintas intervenciones destinadas a adaptar sus espacios al uso administrativo, aunque conservando buena parte de sus características arquitectónicas originales.

Detalles de la residencia.
Detalles de la residencia.

Restauración y puesta en valor

En los últimos años el edificio atravesó un proceso de restauración y puesta en valor. Las obras incluyeron tareas de relevamiento estructural y la recuperación de elementos exteriores como mansardas, cubiertas, cornisas, balcones, ornamentos y carpinterías, con el objetivo de preservar el lenguaje arquitectónico original del palacio.

Los trabajos también contemplaron intervenciones en el interior del edificio, con modificaciones de mamposterías, restauración de cielorrasos y solados. El proyecto busca conservar el edificio, declarado Monumento Histórico Nacional, y al mismo tiempo adaptarlo para nuevas funciones, con espacios destinados a exposiciones y actividades relacionadas con los Parques Nacionales.

Durante los últimos años, la residencia estuvo rodeada por andamios debido a las tareas de mantenimiento.
Durante los últimos años, la residencia estuvo rodeada por andamios debido a las tareas de mantenimiento.

Entre las construcciones históricas que rodean la Plaza San Martín, el Palacio Haedo o Residencia Villar sigue siendo testimonio de una Buenos Aires en plena expansión. Su transformación, de casa aristocrática a sede pública, refleja cómo muchos de los antiguos palacios urbanos encontraron nuevas funciones sin perder su valor arquitectónico ni su lugar en la historia de la ciudad.

 
 

Más Para Ti

 

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig