¿Te gusta mucho -muchísimo- el blanco y tenés miedo de que tu simpatía por los tonos neutros se traduzca en una decoración aburrida?
Dejá de lado esa emoción, y mantené intacta tu afición por el estilo monocromático porque hay muchas maneras de seguir por el camino del blanco absoluto y de los tonos neutros abrazando una filosofía de diseño que calma sin renunciar a la estética y la diversidad.
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La estética monocromática expresa que, a veces, “menos es más” y, más que una moda es una elección consciente que pone el foco en la luz natural, el bienestar y la perdurabilidad (atemporal).
Se trata de elegir el diseño simple y relajado y celebrar su carácter y poder. Está demostrado: además de crear un ambiente elegante, la decoración monocromática es diseño e interiorismo que calma la mente y colma el alma de buenas energías.
KEEP CALM... y seguí leyendo para saber qué y cómo, bien acompañados y combinados, el blanco y los tonos neutros ¡no aburren!
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Reformada por completo, esta casa sorprende de principio a fin por mantener una característica y condición clave: el blanco como estandarte, el menos es más como lema en la decoración y un estilo relajado y decontracté que no le quita carácter.
Definitivamente, la obra de María Sioli de @estudio.ArqMariasioli se trata de un proyecto de decoración con todo lo necesario para perdurar en el tiempo.
El living: una sala de estar “en blanco”

El blanco domina en este living relajado, con estantes laqueados en blanco a cada lado de la chimenea, dos sofás vestidos con tussor de punta en blanco y un par de mesas de centro puestas en línea, ambas con tapa en blanco.
El truco: adoptar el blanco como base de un ambiente que recibe el color desde los objetos deco y los detalles.
Por ejemplo, una alfombra tejida con delicadas rayas de color sobre un fondo color tiza se extiende sobre el piso claro.
En el comedor: la elegancia está servida

El comedor –abierto hacia el living y el jardín- está en el corazón geográfico de la casa, y simbólicamente ocupa el mismo lugar en el hogar.
Es el espacio de encuentro y reunión, y en su mix radical de blanco y tonalidades naturales, surge como contraste una abertura de vidrio repartido que lo fusiona con un ambiente en el que se destacan dos sillones con fundas de tussor off white sobre una alfombra en color tierra.

El toque: además de la abertura en negro, más una lámpara con patas de hierro, los detalles de color están presenten otra vez a través de los objetos, más el verde intenso de una pandurata.
El mismo efecto monocromático y de calma está sugerido –e invocado- en el recibidor de madera ubicado junto a las escaleras, con una deco mínima de velas y florero.
La cocina: blanca y radiante

Esta cocina integrada puede mantenerse abierta o cerrada mediante unas puertas corredizas. Se unificó con el blanco laqueado de sus muebles -tanto en bajomesada como alacenas- y el de las mesadas, en cuarzo blanco.
La isla central se diseñó en MDF ranurado y laqueado, con mesada de cuarzo turco blanco.
Y algo más: sólo las lámparas de fibras naturales y las sillas altas de madera proponen un cierto contraste cromático.
Un dormitorio en total white

Si hay un lugar de la casa en la que los fundamentalistas del blanco quieren ¡más! blanco es en el dormitorio. Y así lo hicieron en esta casa que consagra el “minimalismo cálido”: menos colores y más armonía
Total white para el dormitorio principal, con la cama de respaldo entelado, mesas de luz de madera clara, veladores, lámpara de techo y cortinas de gasa de algodón.
Apenas la alfombra en color crudo y dorado impone un tono contrastante.
Un baño de color ¡blanco!

Y la consagración de la monocromía en blanco se instala en en el baño principal, íntegramente revestido con porcelanatos. El mueble también está laqueado en blanco.
Para el baño de los chicos también se diseñó un mueble laqueado en blanco.
Elegir el blanco en dormitorios para chicos es posible. ¿Cómo hacerlo? Eligiendo una alfombra con rayas en la que el blanco cede espacio y protagonista a tonalidades más llamativas, como negro y amarillo.
Una mesa de luz tipo locker en negro mate, un cuadro tipo pizarra y un escritorio de madera con alzada le ponen el toque de distracción al ambiente a primera vista blanco y sin estridencias.


se abre camino en el exterior de la casa, más precisamente en la galería, con techo rústico de eucaliptos, donde se despliegan la sala de estar y el comedor de exteriores, con mesa y bancos de petiribí,
Producción: Malu Satzger.




