Dolor pélvico crónico: qué es, causas y cómo afecta la calidad de vida de las mujeres
 

Dolor pélvico crónico: qué es, causas y cómo afecta la calidad de vida de las mujeres

Dolor pélvico crónico: qué es, causas y cómo afecta la calidad de vida de las mujeres
Por qué este dolor frecuente suele estar subdiagnosticado y cómo impacta en la vida diaria de muchas mujeres.
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El dolor pélvico crónico es una problemática frecuente entre las mujeres, pero muchas veces subestimada o mal diagnosticada. Se trata de un malestar persistente en la parte baja del abdomen que puede afectar múltiples aspectos de la vida cotidiana.

“El dolor pélvico crónico es un malestar referido en la parte baja del abdomen que afecta la calidad de vida y genera alteraciones tanto en los planos conductual, sexual y emocional”, explica el Dr. Guido Vietri (MN 164.887), médico ginecólogo del servicio de ginecología del Hospital Italiano.

Además, aclara: “Por definición, para que sea considerado un ‘dolor crónico’, debe tener una duración de, al menos, 6 meses”.

Aunque no siempre se habla de este tema, su prevalencia es alta a nivel mundial. “Su prevalencia en la población femenina a nivel mundial se estima en aproximadamente 15 a 26 por ciento, es una condición frecuente, pero mal diagnosticada. Representa el 10% de todas las consultas ginecológicas”, señala el especialista.

Este tipo de dolor puede manifestarse de diferentes formas: “Puede ser continuo o intermitente, estar relacionado con la menstruación, las relaciones sexuales, la micción o la evacuación”.

Cómo impacta en la calidad de vida

El dolor pélvico crónico no solo es físico: también tiene consecuencias emocionales y sociales.

“Puede impactar en diferentes esferas de la vida de la mujer, tanto en el trabajo como en el descanso o en la vida sexual y generar un gran impacto en su calidad de vida”, afirma Vietri.

Por eso, entenderlo y tratarlo a tiempo es clave para evitar que se vuelva limitante en la vida diaria. Una de las complejidades de este cuadro es que no tiene una única causa.

“Las causas son diversas. Entre las ginecológicas, la más conocida es la endometriosis, pero también pueden influir los miomas (tumores benignos) de gran tamaño, adherencias o antecedente de infecciones previas”, detalla.

Y agrega: “Sin embargo, no todo es ginecológico: el intestino (como el síndrome de colon irritable), la vejiga (como la cistitis intersticial) y la contractura de los músculos del piso pélvico también pueden estar involucrados. Así como también otras patologías como la fibromialgia”.

En muchos casos, incluso, se combinan distintos factores: “En muchas ocasiones coexisten varias causas al mismo tiempo”.

El rol del sistema nervioso en el dolor crónico

Otro aspecto clave es cómo el cuerpo procesa el dolor a lo largo del tiempo. “Un punto clave es que el dolor crónico puede ‘sensibilizar’ el sistema nervioso: aunque el problema inicial haya sido leve, el cuerpo puede volverse más sensible y mantener el dolor en el tiempo. Por eso, el abordaje no es solo encontrar una causa, sino entender cómo ese dolor se mantiene”.

El diagnóstico requiere una evaluación completa y personalizada. “El diagnóstico suele requerir una buena historia clínica, un examen físico completo y, en caso de ser necesario, estudios por imágenes”, explica el especialista.

En cuanto al tratamiento, no hay una única solución: “El tratamiento es individualizado y, generalmente, multidisciplinario”.

Según cada caso, puede incluir diferentes estrategias: “Puede incluir medicación analgésica, fisioterapia del piso pélvico, cambios en hábitos, apoyo psicológico y, en situaciones específicas, cirugía”.

“Lo más importante: el dolor es real, tiene explicación y se puede tratar. Consultar es el primer paso para mejorar”, sentenció el doctor.

 
 

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