Para Lucrecia Gamundi, la moda nunca fue sólo una profesión, fue, desde el principio, su entorno natural. Criada en una familia vinculada al rubro, su infancia transcurrió entre maniquíes, ropa, tiendas y desfiles. Así, desde muy chica desarrolló una relación intuitiva con la moda, entendiéndola no sólo como tendencia, sino como una forma de expresión.
A los 16 años comenzó a trabajar profesionalmente para marcas reconocidas en Argentina y, a los 21, abrió su primera tienda, Aristocracia. Desde ese espacio introdujo una estética completamente distinta para el país. Trajo la vanguardia londinense de los años 90, en uno de los momentos más influyentes de esa escena.

Durante más de dos décadas viajó y adquirió indumentaria en Londres, participando activamente del circuito de moda como compradora en la London Fashion Week. Todo esto en la época previa a las redes sociales, donde el acceso a la moda era directo y formativo. Allí vivió el surgimiento de una generación que redefiniría la industria. Asistió a desfiles y compartió ese espacio con figuras clave como Anna Wintour, Tim Blanks y Elsa Klensch. También presenció los inicios de diseñadores como Alexander McQueen.
En paralelo, consolidó su rol como referente en Argentina a través de su tienda Aristocracia. Fue una de las primeras en introducir diseñadores internacionales, acercando una mirada innovadora a la moda en la moda local.
Su recorrido continuó en París, donde seleccionó y trabajó con marcas emergentes como Maje en sus comienzos, anticipando nuevamente tendencias antes de su consolidación global. Más adelante desarrolló su propia línea, Multiplicity, y expandió su experiencia internacional en Estados Unidos, donde presentó su trabajo ante equipos directivos de H&M en Nueva York. Ese recorrido, junto a su posterior trabajo con grupos internacionales como Inditex, fue clave para su consolidación en Estados Unidos, donde obtuvo su residencia permanente.

Posteriormente continuó trabajando en el desarrollo y la curaduría de colecciones, desempeñándose como directora creativa en el desarrollo de marcas desde Hong Kong para el mercado europeo, colaborando con equipos de producción vinculados a grandes casas de lujo. Este trabajo, llevado a cabo en muchos casos desde un lugar confidencial, terminó de consolidar una mirada global, estratégica y profundamente conectada con la industria.
A lo largo de su carrera vistió a referentes del ámbito empresarial, artístico y social, tanto a nivel local como internacional, construyendo una trayectoria de más de 40 años en la moda.
SEULEMENT: la moda desde el uso
Hoy, toda esa experiencia se traduce en SEULEMENT, un espacio que propone una nueva forma de pensar la moda, donde se selecciona y se cura con criterio, entendiéndola desde el uso.
La propuesta parte de lo que sucede hoy en las pasarelas y lo que se proyecta hacia las próximas temporadas, pero reinterpretado para la vida real. Prendas actuales, con diseño y carácter, seleccionadas para adaptarse a distintos cuerpos y acompañar diferentes momentos del día, transformándose según cómo se lleven.
Su trabajo está en la curaduría y en el saber elegir piezas que no sólo representan el presente de la moda, sino que tengan la capacidad de sostenerse en el uso, manteniendo siempre su identidad estética.

A esto se suma un segundo universo que completa la propuesta. Trabaja con samples, prendas creadas para pasarela o editoriales, donde el diseño se encuentra en su máxima expresión antes de volverse comercial. Son piezas irrepetibles, muchas veces provenientes de distintos circuitos internacionales. Estas conviven con una mirada de moda circular basada en la búsqueda de prendas con historia, valor y permanencia.
SEULEMENT es el equilibrio entre esos dos mundos: la moda en movimiento, la tendencia, y la moda como pieza única, lo irrepetible. Una propuesta que redefine la forma de vestir hoy desde la experiencia, la curaduría y una mirada construida a lo largo de toda una vida en la moda.
Porque, en definitiva, la idea no es tener más ropa, sino elegir mejor qué llevar.