Había máxima expectación por la aparición de los príncipes de Gales en los Premios BAFTA 2026. No acudían desde 2023, cuando se anunció la enfermedad de Kate Middleton y la princesa canceló sus compromisos oficiales. En un contexto además marcado por la polémica que rodea al príncipe Andrés, cada paso de la realeza británica está bajo la lupa.
Finalmente, el príncipe William y Kate reaparecieron en el Royal Festival Hall de Londres y no solo cumplieron: arrasaron. Coordinados, sonrientes y radiantes, ofrecieron esa cuota de magia royal que siempre se espera de ellos.
Estilismos en perfecta sintonía
La clave de la noche fue clara: looks engamados y absolutamente armonizados.
William apostó por un esmoquin clásico intervenido con una sofisticada chaqueta de terciopelo bordó, una elección elegante y con carácter.

Kate, por su parte, rescató un vestido de Gucci en distintas tonalidades de rosa empolvado, confeccionado con capas de tul superpuestas que creaban un delicado drapeado y una silueta princesa con escote bardot. El diseño no era nuevo: lo había lucido en 2022, cuando la firma estaba bajo la dirección creativa de Alessandro Michele (hoy en Valentino), reforzando así su apuesta por la moda sustentable.
El detalle que elevó el conjunto fue el cinturón de terciopelo bordó, exactamente en la misma gama que la chaqueta del príncipe. Un guiño estilístico sutil pero poderoso que confirmó la intención de coordinar sus outfits.
Joyas históricas y glamour hollywoodense
Como es habitual, Kate completó el look con piezas de altísimo valor histórico. Lució los aros candelabro Greville, creados por Cartier en los años veinte y regalados en 1942 a la entonces princesa Isabel. También sumó una pulsera que perteneció a María de Teck, otra joya de la misma década.
En cuanto al beauty look, sorprendió al optar por su pelo XL suelto, con raya lateral y ondas marcadas al más puro estilo Hollywood, en lugar de los habituales recogidos pulidos que suele elegir para este tipo de eventos.
Un mensaje más allá de la moda
Más allá del impacto visual, la elección de estilismos coordinados puede leerse como una declaración de unidad y fortaleza institucional. En una noche cargada de simbolismo, los príncipes de Gales se mostraron alineados, sólidos y perfectamente sincronizados.
Y aunque por la alfombra rosa desfilaron estrellas de Hollywood, fueron ellos quienes capturaron todas las miradas.


