
La boda de Titina Vázquez y Juan Gallo en Estancia VIK, José Igancio, Uruguay, dejó una imagen clara: la novia se convirtió en una de las más elegantes y vanguardistas de la temporada. Con dos looks totalmente distintos entre sí, mostró una estética fresca, audaz y profundamente femenina.

Look 1: un vestido etéreo, floral y ultra sensual para la ceremonia religiosa

Para caminar hacia el altar, Titina confió en Javier Saiach, referente absoluto de la alta costura latinoamericana. Su creación combinó apliques florales en 3D y transparencias que dialogaron a la perfección con el entorno natural de Estancia VIK.

El vestido de Titi pertenece a la línea de Alta Costura y está confeccionado íntegramente en tulle color off-white, con bordados y calados Richelieu realizados a mano en hilos de seda natural. Las flores en relieve, con volumen y textura, recorren la pieza generando un efecto etéreo y sofisticado.

La espalda, protagonista del diseño, se construye a partir de líneas triangulares bordadas que afinan la cintura y dibujan un escote geométrico de sensualidad sutil. Una creación donde la artesanía, la femineidad y el diseño conviven en perfecta armonía.
La silueta recta, delicada y estilizada generó un efecto de movimiento orgánico, casi flotante, que se potenció con la luz del atardecer.

El ramo también habló del estilo de Titina: en formato XL llevó calas blancas y un rosario entrelazado, una mezcla de elegancia clásica con un guiño contemporáneo muy distintivo.

Beauty look: luminosidad y frescura

El estilismo acompañó el vestido sin restarle protagonismo. Nacho López Fagalde le creó un recogido relajado con mechones sueltos para sumar naturalidad y movimiento. El make up estuvo a cargo de Estefanía Novillo, que apostó por una piel luminosa, mirada suave y labios nude. Un maquillaje equilibrado, actual y delicado. El beauty look completó una imagen fresca y elegante, perfecta para una novia moderna.
Look 2: un mini bridal para la fiesta

Para la celebración nocturna, Titina cambió completamente de energía y eligió otro diseño de Javier Saiach. Un strapless en tul con estructura en “V”, intervenido con encaje Chantilly de flores amplias en relieve. La pieza, de silueta mini con cola vaporosa. Un choker calado en tul cierra el diseño como una firma etérea de alta costura contemporánea.

Las luces violetas de la fiesta hicieron brillar la textura del encaje y potenciaron su personalidad: sexy, divertida y súper chic, ideal para la segunda parte de la noche.
Una novia que marcó tendencia
Con la alta costura de Saiach, el styling impecable de López Fagalde y el make up luminoso de Novillo, Titina Vázquez mostró dos facetas distintas de sí misma: una novia etérea y romántica para la ceremonia, y una bride súper chic, moderna y llena de actitud para la fiesta. Dos looks, dos energías… una misma esencia: elegancia con libertad.
El novio también de Saiach
El novio viste un traje Saiach realizado totalmente a medida en lana fría Loro Piana S’150, en un profundo tono azul noche. La fibra ultrafina de 16 micras aporta una caída impecable y una suavidad excepcional, redefiniendo la elegancia clásica desde una mirada contemporánea.
Los cuellos y terminaciones, trabajados íntegramente a mano, revelan el sello sartorial de la maison, mientras que el chaleco de solapa única con botones cruzados suma carácter y sofisticación. Un look donde la tradición del tailoring convive con una estética actual, precisa y poderosa.
Suscribite al newsletter de Para Ti
Si te interesa recibir el newsletter de Para Ti cada semana en tu mail con las últimas tendencias y todo lo que te interesa, completá los siguientes datos:


