La boda de Charles Leclerc y Alexandra Saint Mleux era una de las más esperadas del año, pero eligieron la discreción. Sin anticipos ni comunicados oficiales, confirmaron su unión a través de sus redes sociales, donde mostraron algunos momentos del civil. La influencer incluso actualizó su nombre a Alexandra Leclerc.







Una boda íntima con sello de lujo
El enlace se celebró el sábado 28 de febrero en Mónaco, en un entorno privado y con un círculo reducido de familiares y amigos. Sin embargo, la salida de la ceremonia fue todo menos discreta: los recién casados recorrieron las calles del principado a bordo de un Ferrari 250 Testa Rossa descapotable de 1957, una pieza de colección valuada en más doce millones de dólares.


Las imágenes, captadas tanto por fotógrafos profesionales como por personas que estaban en la zona, muestran a la pareja disfrutando del sol mediterráneo, saludando y celebrando mientras avanzaban por el paisaje monegasco.


El look nupcial de Alexandra: vestido, pelo y joyas en clave sofisticada
Para su boda civil, Alexandra Saint Mleux eligió un diseño de alta costura firmado por Paolo Sebastian. Se trata de un vestido de encaje bordado en tono marfil, de silueta sirena, que se ajusta al cuerpo y se extiende en una cola larga. El escote bardot en V deja los hombros al descubierto y se equilibra con mangas largas translúcidas, que aportan un aire romántico y elegante.


El estilismo acompañó esa misma línea. Llevó el pelo recogido en un rodete bajo, pulido y tirante, sin mechones sueltos, una elección que despeja el rostro y deja todo el protagonismo al vestido y las joyas.



En cuanto a los accesorios, optó por piezas de Graff: un collar de diamantes con caída central que enmarca el escote y aros a tono, sutiles pero luminosos. El conjunto suma brillo sin sobrecargar el look y refuerza la estética de lujo discreto.

Completó con un ramo redondo de flores blancas, alineado con la paleta monocromática, en una elección que termina de construir una imagen de novia sofisticada, moderna y sin excesos.
El look del novio: sastrería clásica con guiños contemporáneos
Para el civil, Charles Leclerc eligió un traje beige de doble botonadura, una apuesta elegante y menos tradicional que el clásico negro o azul. El tono claro dialoga con el entorno mediterráneo y con el vestido marfil de la novia, logrando un efecto coordinado sin caer en lo literal.

La silueta es limpia y estructurada: saco cruzado con solapas marcadas y pantalón de corte recto, bien entallado. Debajo, llevó camisa blanca y prescindió de corbata, lo que aporta un aire relajado y actual, ideal para una ceremonia civil.

En los detalles, el look se mantuvo sobrio. Sin accesorios visibles que recarguen, la clave estuvo en la elección del fit y la calidad de las telas. El resultado es un estilismo equilibrado: formal pero descontracturado, en línea con el espíritu íntimo de la celebración.

Una historia de amor consolidada
La pareja mantiene un perfil bajo fuera del circuito de la Fórmula 1, pero su relación es seguida de cerca desde 2023, cuando comenzaron a mostrarse juntos en eventos públicos. Se conocieron en París, en el entorno de los desfiles de moda, y desde entonces construyen una vida en común en Mónaco.


El compromiso llegó a fines de 2025, con una propuesta original protagonizada por su perro Léo, que llevaba un collar con el mensaje: “Papá quiere casarse contigo”.

Antes de eso, el piloto había destacado la influencia de Alexandra en su vida: “Me animó a interesarme por la vida de los autores, por sus inspiraciones. En ese aspecto, me aportó mucho”, contó en una entrevista.

Un primer paso antes de una gran celebración
Aunque la ceremonia civil fue íntima, todo indica que habrá una segunda boda más adelante. La propia Alexandra dejó entrever ese plan en sus redes, al escribir: “No puedo esperar para casarme con vos otra vez el año que viene”.


Con este primer paso, la pareja selló una historia que combina amor, bajo perfil y una estética cuidada en cada detalle, desde el escenario hasta los looks elegidos para un día clave.
