Luisana Lopilato abrió una ventana íntima a la vida familiar que comparte con Michael Bublé y sus cuatro hijos —Noah, Elías, Vida y Cielo— al mostrar el ritual del armado del árbol de Navidad en su casa de Vancouver. Para la familia, que vive hace años en Canadá, este momento se vive con un espíritu muy propio del país del cantante: decoración cuidada, tradición invernal y una fuerte participación de todos.
En las fotos que compartió en sus redes, se los ve a todos vestidos con piyamas navideños iguales, mientras colaboran en la decoración de un gran árbol ubicado en un sector del living. A su alrededor colgaron las clásicas medias o botas de Papá Noel, personalizadas con la inicial de cada integrante, un detalle típico de la Navidad del hemisferio norte.

Además de las imágenes familiares, Luisana acompañó el posteo con un texto muy emotivo donde reflexiona sobre lo que le ocurre cada vez que termina un proyecto profesional y vuelve a su casa, al calor de su familia.
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Luisana Lopilato: "Me doy cuenta lo rápido que pasa la vida"
A continuación, el mensaje completo que escribió Luisana: "Cada vez que estoy terminando un proyecto, mis amigos y la gente que me conoce bien siempre me preguntan lo mismo: '¿Y ahora? ¿Cómo te vas a sentir?' Porque es verdad… durante 8, 10, 12 semanas vivís casi 24/7 con gente nueva. Personas que al principio son desconocidos, pero que de repente ves más que a tu propia familia, más que a tus amigos. Y ahí, sin darte cuenta, empezás a quererlos, a admirarlos, a desear que formen parte de tu vida para siempre.
"Y sí… cuando se termina, lo siento. Lo siento de verdad. Los primeros tres días estoy medio perdida, como sin saber muy bien qué hacer con tanto silencio, con tanto espacio libre que antes estaba lleno de cámaras, voces, energía, risas, trabajo, mates, desafíos.

"Pero después de esos tres días… aparece lo más lindo. Vuelvo a mi casa y empiezo a llenarme de todos esos momentos que me dan vida: mis hijos contando historias, las risas, bailar en la cocina, cantar, decorar cookies, abrazar a mis papás cuando vienen, sentir la casa llena de amor. Y ahí me doy cuenta de lo rápido que pasa la vida. Antes lo decía sin pensarlo… ahora lo veo. Lo veo en ellos, en mis hijos creciendo, en mis papás. Y agradezco.

"Agradezco a Dios por permitirme vivirlo todo: por darlo todo en el set, por conocer gente increíble, por aprender, por crecer… y también por volver a mi casa y recargarme de lo más importante.
"Y así, entre el fin de un proyecto y el comienzo de otro, Dios me vuelve a acomodar el corazón. Y de repente, todas mis áreas , mi mente, mis emociones, mi concentración se alinean otra vez. Lista para volver a empezar".

Un cierre de año en familia para cargar el corazón
Mientras transita entre proyectos, Luisana dejó en claro que nada la equilibra tanto como volver a su casa y reconectar con lo esencial: sus hijos, su marido, sus padres y los pequeños rituales cotidianos. El armado del árbol, con su estética navideña “a la canadiense”, se convierte así en un símbolo de ese refugio emocional donde la actriz encuentra paz y gratitud.
Fotos: Instagram
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