El mediodía transcurría en silencio, con abrazos largos y miradas cargadas de emoción. Este martes, familiares, amigos y figuras del espectáculo se reunieron en el Cementerio Memorial de Pilar para despedir a Alejandro Farrell.

Tras una misa en la capilla, el último adiós se dio en un clima de respeto y recogimiento, acompañado por quienes compartieron con él años de trabajo y cercanía.

Una despedida rodeada de afecto
Entre los presentes estuvieron muchos de los actores y actrices que formaron parte de su recorrido profesional. Diego Peretti, Pablo Echarri —junto a Nancy Dupláa y su hija Morena—, Nicolás Vázquez, Gimena Accardi, Marcela Kloosterboer, Agustín “Cachete” Sierra con Fiorella Giménez y Benjamín Rojas fueron algunos de los que se acercaron.

La escena se repetía: saludos, gestos de contención y la necesidad de estar cerca en un momento difícil. Más allá de lo laboral, el vínculo con Farrell trascendía lo profesional.
Un referente clave del espectáculo argentino
La noticia de su muerte generó un profundo impacto en el mundo artístico. Con más de cuatro décadas de trayectoria, Alejandro Farrell fue mucho más que un representante.

Desde la Agencia Farrell, que fundó y desarrolló durante años, acompañó a generaciones de artistas con una mirada basada en la confianza y el compromiso. Su trabajo abarcó teatro, televisión, cine y publicidad, siendo parte de numerosas carreras.

Entre sus representados estuvieron figuras como Nancy Dupláa, Paola Krum, Marcela Kloosterboer, Agustina Cherri y Gimena Accardi. También trabajó junto a Pablo Echarri, Luis Luque, Fernán Mirás y Benjamín Rojas, entre muchos otros.
Una historia atravesada por lo familiar
Su vida personal también estuvo profundamente ligada a su trabajo. En la agencia compartió el día a día con sus hermanos, Diego y Leo, consolidando un proyecto familiar dentro del ámbito artístico.

En los últimos años se había sumado su esposa, María Felicitas Ghigliotti, con quien se casó en 2023. Juntos compartían tanto la vida como el compromiso con la agencia.

Su hijo, Patricio “Tiku” Farrell, ocupaba un lugar central. En sus redes sociales, solía mostrar momentos con él, dejando ver un costado más íntimo marcado por el orgullo y el afecto.
Sus últimos años
Si bien no trascendieron oficialmente las causas de su muerte, en el último tiempo atravesaba un cuadro de salud delicado. Según personas cercanas, llevaba años luchando contra una diabetes severa, una situación que se había agravado.

“El último tiempo fue muy duro para él, estaba en silla de ruedas, luchó todo lo que pudo”, expresó un amigo.

Un legado que trasciende lo profesional
A lo largo de su carrera, Alejandro Farrell construyó un lugar propio dentro del espectáculo argentino. Su capacidad para acompañar, detectar talento y sostener procesos lo convirtió en una figura clave para muchos artistas.

Pero, según coinciden quienes lo conocieron, su marca más fuerte no fue solo profesional. También fue humana: un sostén, una guía y una presencia constante en la vida de quienes trabajaron con él.



Fotos: RS Fotos

