El pasado 8 de mayo, Enrique Iglesias cumplió 50 años. Hijo de Julio Iglesias, uno de los íconos más grandes de la canción romántica del siglo XX, Enrique eligió desde joven construir su propio camino artístico. Lo hizo lejos de los privilegios que podía brindarle su apellido. De hecho, al comenzar su carrera, decidió firmar con un nombre falso para no ser asociado directamente a su padre. Esa decisión marcó el inicio de un largo recorrido para lograr una identidad propia.

En una entrevista con ¡HOLA! en 2019, Enrique habló de la compleja relación con su padre: “No lo veía mucho, pero cuando lo hacía, me encantaba. Me ponía feliz”, dijo con honestidad, dejando entrever las heridas del pasado.

Cantar en español y en inglés: un puente entre mundos
Su primer disco, lanzado en 1995, fue en español y lo posicionó como una de las nuevas voces del pop latino. Más adelante llegó el crossover al inglés, con hits como Hero o Escape, que lo consolidaron en el mercado estadounidense. Supo moverse con soltura entre dos lenguas y dos públicos, algo que pocos artistas lograron con tanta naturalidad.
Durante los últimos años, Enrique decidió dejar de grabar discos. “Este será mi último álbum”, anunció en 2021. Desde entonces, se dedica a giras donde repasa sus grandes éxitos, generando una conexión íntima con su público.
Un amor fuera del show: Anna Kournikova
A diferencia de muchos artistas de su talla, Enrique Iglesias eligió vivir su historia de amor lejos de los flashes. Está en pareja con Anna Kournikova desde 2001, la extenista rusa que protagonizó uno de sus videoclips (Escape) y con quien tuvo un flechazo inmediato. Desde entonces, se mantuvieron unidos, pero sin exponer su relación en los medios.

Tienen tres hijos: los mellizos Lucy y Nicholas, de 7 años, y la pequeña Mary, de 5. Aunque comparten algunas imágenes familiares en redes sociales, ambos priorizan la privacidad de su hogar.

Entre la timidez y la emoción
Enrique Iglesias nunca ocultó su timidez crónica. De hecho, en varias entrevistas confesó que subirse a un escenario siempre fue un gran esfuerzo emocional. Sin embargo, logró transformarla en una herramienta expresiva: sus letras hablan del amor, del dolor y de lo fugaz de la vida con una carga emocional que conecta con millones de personas.



“No tengo miedo de hablar de mis emociones. Creo que eso me hace más fuerte”, declaró una vez. Incluso llegó a hablar públicamente de su miedo a la muerte, algo que lo impulsó a valorar más el presente y a expresar esa sensibilidad en sus canciones.
Enrique hoy: familia, música y silencio
A los 50, Enrique Iglesias eligió un perfil bajo. No asiste a eventos ni busca el centro de la escena. Se dedica a su familia, a los shows en vivo y a mantener esa conexión con su público sin necesidad de nuevas producciones. En cada concierto, sus clásicos siguen sonando con fuerza, demostrando que supo construir una carrera sólida, emocional y auténtica, más allá del apellido que lo precede.
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