La edición 98 de los Premios Oscar tuvo también un capítulo con sabor argentino. La diseñadora de producción Florencia Martin estuvo nominada por su trabajo en la película Una batalla tras otra, protagonizada por Leonardo DiCaprio, que finalmente se consagró como Mejor Película en la ceremonia.
Aunque Martin no se llevó la estatuilla en su categoría, su trabajo fue clave en una de las producciones más celebradas del año, que ya venía acumulando reconocimiento en premios como los Critics Choice Awards, los Golden Globe Awards y los BAFTA Awards.

Una diseñadora de Hollywood con raíces cordobesas
Florencia Martin nació en Los Ángeles, pero su historia está profundamente conectada con la Argentina. Es hija de padres oriundos de Río Tercero, un vínculo que siempre formó parte de su identidad.

Su carrera comenzó en el mundo del teatro, donde se formó en diseño de escenografías, una experiencia que luego trasladó al cine. Con el tiempo empezó a trabajar como set decorator, un rol fundamental dentro del departamento de arte que le permitió ganar experiencia en grandes producciones.
Uno de sus primeros trabajos destacados fue en la película Her, dirigida por Spike Jonze.
Una carrera consolidada en el cine
Con el paso de los años, su nombre empezó a aparecer en algunos de los proyectos más prestigiosos de Hollywood.
Entre ellos se destacan títulos como Manchester by the Sea, dirigida por Kenneth Lonergan, trabajo que le valió una nominación a los Art Directors Guild Awards.

También formó parte de películas como Us, dirigida por Jordan Peele, y Babylon, de Damien Chazelle, por la que recibió su primera nominación al Oscar.
En televisión también dejó su marca con proyectos como Twin Peaks, creada por David Lynch, y Feud: Bette and Joan, trabajo que le valió dos nominaciones a los Premios Emmy.
El proyecto que la llevó nuevamente a los Oscar
Uno de los momentos más importantes de su carrera llegó con Licorice Pizza, dirigida por Paul Thomas Anderson, donde asumió por primera vez el rol de diseñadora de producción en una película de gran escala, recreando con precisión el Valle de San Fernando en los años 70.
Su último gran trabajo llegó con Una batalla tras otra, donde volvió a destacarse con un diseño visual que fue clave para la identidad de la película.

Cuando el film llegó a los cines, Martin escribió emocionada en sus redes sociales un mensaje dedicado a su familia:
"Para mis padres inmigrantes, Susana y Oscar, quienes me enseñaron a ser valiente, a seguir luchando y me ayudaron a superar cada batalla".
Talento argentino en Hollywood

La historia de Florencia Martin demuestra cómo el talento con raíces argentinas sigue abriéndose camino en la industria del cine internacional.
Con una carrera consolidada y nominaciones a los premios más importantes del sector, su trabajo en Hollywood confirma que el diseño de producción también puede convertirse en una forma de contar historias y construir mundos que terminan conquistando al público y a la crítica.


