Desde el sábado no se sabe nada de Débora Damaris Bulacio Del Valle, una mujer de 38 años que había ido a pasar el fin de semana a un camping en Necochea junto a su pareja. Él está detenido, mientras la familia espera respuestas.
“Te amo, cuando consiga wifi te escribo”
Ese fue el último mensaje que Débora le mandó a su hija el sábado por la noche. Desde entonces, nadie volvió a saber de ella. Cuatro días después, la búsqueda se intensifica en los alrededores del camping Miguel Lillo, en Necochea, donde fue vista por última vez.
Débora, oriunda de Parque Villa Cacique, había viajado para pasar unos días con su pareja, Ángel Andrés Gutiérrez, con quien mantenía una relación “de idas y vueltas”. En las últimas horas, él fue detenido tras intentar irse de la ciudad haciendo dedo. Está imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, y se negó a declarar.
“Desde el sábado no hay rastros de ella”
El periodista Mauro Szeta informó que se trata de una intensa búsqueda en la zona costera: “Desde el sábado no hay rastros de ella. Estaba como turista en la ciudad junto a su pareja. Se habían alojado en un camping. Hallaron sus ropas en la arena”, publicó en sus redes.
Las fuerzas de seguridad trabajan con perros rastreadores, drones y equipos de rescate en un amplio operativo que abarca la playa y el sector boscoso del predio.
Un mensaje, una ausencia y una alarma que tardó en sonar
Su hija, Tania, fue quien alertó a las autoridades. “Me dijo que me amaba y que me iba a escribir cuando consiguiera wifi. Después no supe más nada”, contó. También relató que su mamá nunca faltaba a los cumpleaños de sus hijos, y que su ausencia en el festejo del menor fue el primer indicio de que algo estaba mal.
El sereno del camping confirmó que la mujer nunca registró su salida, mientras que su pareja sí lo hizo. Más tarde, la policía encontró ropa con manchas de sangre y testigos afirmaron haber escuchado una fuerte discusión la noche del sábado.
A pesar de esas señales, el operativo de búsqueda se demoró casi 24 horas, y recién se difundió la foto de Débora cuando la familia insistió en redes sociales.
“No sabemos nada, y cada hora pesa más”
Mientras el fiscal Walter Pierretégui avanza con la investigación, rastrillajes coordinados buscan nuevas pistas. “Hasta ahora no encontraron nada. Estoy muy preocupada”, dijo Tania, que pide a la comunidad información o testigos que hayan visto algo.
Débora mide 1,70, tiene contextura delgada y lleva rastas de colores. Al momento de su desaparición vestía ropa deportiva. Cualquier dato puede aportarse al teléfono 2281-325353 o a la seccional policial más cercana.
Porque la violencia de género no es un hecho aislado. Es una trama colectiva, que involucra a las instituciones, las familias, los entornos y a todos nosotros. Cada vez que una mujer desaparece, no solo falla el Estado: fallamos como sociedad. Débora sigue desaparecida, y con cada hora que pasa, la pregunta se hace más urgente: ¿cuántas alertas más necesitamos para reaccionar a tiempo?
Suscribite al newsletter de Para Ti
Si te interesa recibir el newsletter de Para Ti cada semana en tu mail con las últimas tendencias y todo lo que te interesa, completá los siguientes datos:


