Durante la mesaza de este domingo, Juana Viale habló sobre uno de los momentos más delicados de su vida: el nacimiento prematuro de su segundo hijo y primero con Gonzalo Valenzuela, Silvestre, hoy de 18 años.
Durante la conversación con Iliana Calabró, quien recordaba el nacimiento prematuro de su propio hijo y su nieto, Juana confesó: “Yo también fui madre sietemesina. Y ahora es enorme y gigate... y uno dice en qué momento creció tanto si nació pesando 1,500 kg”.

Antes de tener a Silvestre, Juana había sido mamá de Ámbar de Benedictis en marzo de 2003, niña que nació fruto de su relación con el músico Juan de Benedictis. Luego, tras formar pareja con Gonzalo Valenzuela, Juana se instaló en Chile donde fue mamá de Silvestre. En mayo de 2011 la pareja perdió a Ringo, que nació sin vida en Buenos Aires. Y el 16 de marzo de 2012 llegó Alí, el menor de la familia (14).

La historia del nacimiento prematuro de Silvestre Valenzuela
Silvestre nació en enero de 2008 en Santiago de Chile, después de un embarazo atravesado por complicaciones. A los cuatro meses, Juana sufrió una rotura de bolsa con pérdida de líquido amniótico, lo que derivó en una internación de urgencia y un pronóstico reservado sobre la salud del bebé. La actriz permaneció más de 70 días internada, incluyendo Navidad, Año Nuevo y hasta el cumpleaños de Gonzalo, quien fue su principal sostén durante ese tiempo.
Desde aquel momento, los médicos consideraron que lo mejor era seguir internada para controlar de cerca el avance del embarazo. Finalmente, el 23 de enero de 2008, los médicos realizaron una cesárea y Silvestre nació con siete meses de gestación y apenas 1,500 kg.

El actor Gonzalo Valenzuela compartió la emoción del momento: “Es muy chiquitito. Pesó un kilo y medio, y un poquito más”, dijo a la prensa en ese momento, mostrando una sonrisa de alivio y felicidad tras tanto tiempo de incertidumbre.
Esta historia recuerda no solo los desafíos médicos que enfrentó Juana durante su embarazo, sino también la importancia del acompañamiento familiar y la fuerza que requieren estos momentos, mostrando cómo con cuidados y dedicación los bebés prematuros pueden crecer fuertes y saludables.




