Mickey Rourke, el actor que supo ser uno de los galanes favoritos de los 90, vive uno de los peores momentos de su vida. En las últimas horas trascendieron imágenes de su desalojo y su apariencia causó impacto.
Días atrás, la Justicia de California ordenó que el actor debía abandonar la casa que alquilaba en Los Ángeles, dado que su dueño le inició una demanda por alquileres impagos.

El fallo fue emitido el 9 de marzo por el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles y canceló formalmente el contrato de alquiler de la propiedad, ubicada en Drexel Avenue.
Una deuda de alquiler que desató el conflicto
El conflicto había comenzado a fines de diciembre, cuando el dueño de la vivienda le envió a Rourke una notificación formal, en la que le exigía el pago inmediato de 59.100 dólares por alquileres atrasados. De no pagarlos, iba a tener que abandonar la propiedad en un plazo de tres días.

Rourke había vivido en esa casa durante más de diez años, según confirmó su mánager, Kimberly Hines.
Las condiciones en las que aseguraba vivir
Según explicó su mánager, el interior de la casa estaba en muy mal estado. Hines aseguró que había moho negro, que no había agua corriente y que existían daños estructurales que dificultaban incluso mover los muebles.

El propio Rourke también habló sobre la situación en un comunicado enviado al medio Page Six. “Tenía condiciones de vida inaceptables. Había serios problemas que se daban repetidamente y no se abordaban”, afirmó.

El actor sostuvo que intentó resolver esas situaciones, pero que no recibió respuestas del propietario. “El baño y la plomería se rompían con frecuencia. Los problemas siguieron y el mantenimiento básico nunca se manejó adecuadamente”, agregó.
Además, aseguró que uno de los problemas más graves era la presencia de ratas en la vivienda.
“Los problemas con roedores eran constantes. Simplemente no podía seguir pagando por una casa que estaba en tan malas condiciones después de tantos intentos de solucionar estos problemas”, explicó.
La colecta solidaria que el actor rechazó
En medio del conflicto, una asistente del equipo de su mánager lanzó una campaña en la plataforma GoFundMe para recaudar 100.000 dólares y ayudar al actor.
La iniciativa tuvo una enorme repercusión y estuvo cerca de alcanzar el objetivo en pocas horas.
Sin embargo, Rourke negó haber autorizado esa colecta y rechazó públicamente cualquier ayuda económica.

En un video publicado en Instagram el 5 de enero, el actor fue tajante: “Eso no soy yo. Si necesitara dinero, no pediría ninguna maldita caridad”. También afirmó que nunca había oído hablar de GoFundMe y aseguró que su vida era “muy sencilla”.
Su mánager ofreció luego otra versión de lo ocurrido. Explicó que la campaña se le mencionó a Rourke de manera informal y que él dio una aprobación inicial sin comprender completamente de qué se trataba.
Cómo vive hoy el actor
Tras el desalojo, Rourke se instaló de manera temporal en un hotel de West Hollywood, donde las habitaciones tienen tarifas desde 550 dólares por noche.
Mientras tanto, su equipo trabaja para conseguirle un departamento en el barrio de Koreatown.
Su mánager dijo que no tiene cuenta bancaria ni tarjeta de crédito y suele vivir de cheque en cheque. “Es alguien que o tiene mucho o no tiene nada”, resumió Hines.
Por otro lado, aclaró que el actor suele rechazar trabajos que no superen los 200.000 dólares por día.
A pesar de la situación, la fuerte repercusión mediática del caso generó nuevas oportunidades: según su representante, Rourke recibió cuatro ofertas cinematográficas en menos de 48 horas.

A los 73 años, su vida sigue marcada por contrastes entre la fama que alcanzó en Hollywood y una economía personal que, según su entorno, fue inestable durante años.

