Violeta Kreimer hizo historia este domingo al subir al escenario para llevarse el Premio Oscar a casa. La productora es parte del equipo creador de "Two People Exchanging Saliva" ("Dos personas intercambiando saliva"), un cortometraje de ficción que cautivó a la Academia. A sus 38 años, se convirtió en la única argentina en ser parte de este edición 2026.
La producción francesa es una sátira distópica sobre una sociedad en la que el beso es un crimen y la violencia está naturalizada. Está dirigida por Alexandre Singh y Natalie Musteata y cuenta con el madrinazgo de grandes figuras como Isabelle Huppert y Julianne Moore, que se interesaron en la propuesta.
"Lo que más me emocionó fue confirmar con este equipo que podíamos hacer un proyecto que trascendiera las fronteras, con tanto impacto y, en lo personal, ver la reacción de mi mamá y mis hijas, que saben que me dedico a la producción, pero que por primera vez puede sintetizarse en algo concreto que pueden entender", contó Kreimer en una entrevista.
Mirá También

Oscars 2026: los mejores looks de la red carpet

Mirá También

Oscars 2026: Rose Byrne impactó con un vestido Dior de JW Anderson y glamour de viejo Hollywood

Violeta Kreimer nació en Vicente López, en la provincia de Buenos Aires, y desde muy chica tuvo una mirada curiosa sobre el mundo. Estudió en el Liceo Francés de Buenos Aires y, cuando tenía apenas 20 años, decidió mudarse a París para continuar con su formación universitaria. En un primer momento eligió Ciencias Políticas, pero el destino tenía otros planes para ella.
Con el paso del tiempo, su recorrido empezó a inclinarse cada vez más hacia el universo cultural. Durante más de una década trabajó en el mundo del arte contemporáneo: primero vinculada al ámbito de la fotografía y, más tarde, como directora del taller del reconocido artista francés Xavier Veilhan, quien representó a Francia en la Bienal de Venecia de 2017.
Después de esa etapa intensa dentro del circuito artístico, Violeta sintió que era momento de dar un nuevo paso. Así fue como, en 2020 —en pleno inicio de la pandemia de COVID-19— fundó su propia productora, Misia Films, junto a la italiana Valentina Merli. Desde entonces, la compañía se enfoca en desarrollar cortometrajes y proyectos independientes con una fuerte impronta conceptual, estética y social, apostando a historias con identidad y mirada autoral.


