A un año de su partida, Antonio Gasalla vuelve a ser recordado con emoción, respeto y profunda admiración. Ícono indiscutido del humor argentino, su huella en la televisión, el teatro y la cultura popular permanece intacta, sostenida por el cariño del público y el recuerdo de quienes compartieron su vida.
El 18 de marzo de 2025, el artista falleció a los 84 años tras atravesar un prolongado deterioro de salud vinculado a la demencia senil que le había sido diagnosticada en 2020. Su partida marcó un antes y un después en el espectáculo nacional.
El recuerdo de Marcelo Polino: amistad, humor y complicidad
Entre las voces que lo homenajearon en esta fecha especial se destacó la de Marcelo Polino, uno de sus amigos más cercanos. Fiel a su estilo, eligió recordarlo con una imagen compartida y un mensaje cargado de afecto: “Un año sin vos amigo querido, se te extraña”.
En diálogo con Teleshow, el periodista profundizó en la intimidad de ese vínculo que trascendía lo profesional: “Son muchos los momentos que extraño con Antonio, sin duda la primera son las charlas telefónicas, porque nosotros vivíamos uno en una esquina y otro en la otra y hablábamos todos los días. Veíamos la tele, él en su casa, yo en la mía, y nos matábamos de risa de lo que veíamos en la tele. Eso es lo que más extraño, el llamadito diario”.

El recuerdo no solo se ancla en lo emocional, sino también en los objetos que hoy funcionan como símbolos de esa historia compartida. “La familia se había llevado unas cosas para regalarme de vestuario, de teatro, dos vestuarios de finales muy lindos , que estaban muy bien conservados, espectaculares, muy estilo Antonio”, contó.
Un legado que trasciende el tiempo
Más allá de la tristeza por su ausencia, la figura de Gasalla sigue viva en cada personaje, en cada sketch y en cada risa que supo provocar. Su capacidad para observar la realidad y transformarla en humor lo convirtió en un referente indiscutido de la escena argentina.
En ese contexto, meses atrás se conocieron detalles sobre su herencia y el destino de algunos objetos personales. En una emisión de Intrusos, Polino reveló: “Antonio dejó todo en orden. Carlos (su hermano) ya tiene la potestad legal para disponer de los bienes”.
Y agregó, emocionado: “Me llamó Carlos con Nieves (su cuñada) y me emocioné. Como familia decidieron dejarme algunas cosas del repertorio de Antonio, como vestuario, cosas de laburo, algunos moños. Son recuerdos que para mí tienen un valor enorme”.
Un adiós que se transforma en memoria
La relación entre Gasalla y Polino fue mucho más que una sociedad artística. Fue una amistad profunda, atravesada por el acompañamiento en los momentos más difíciles, especialmente durante el deterioro de salud del humorista.
A un año de su muerte, el recuerdo se resignifica. Ya no solo desde el dolor, sino también desde la celebración de una vida que dejó una marca imborrable.


