Este lunes, Ricky Sarkany visitó el programa "Otro día perdido", conducido por Mario Pergolini, donde abrió su corazón y recordó a su hija Sofía Sarkany a cinco años de su muerte.
Con palabras profundas y cargadas de emoción, el diseñador reflexionó sobre la pérdida y el paso del tiempo. “Lo que nos pasó a nosotros no tiene nada que ver con las reglas de la vida”, expresó en relación a la temprana partida de su hija.
Sofía falleció el 29 de marzo de 2021, a los 31 años, en Miami, tras atravesar una dura enfermedad.
Al recordarla, Sarkany hizo foco en la intensidad con la que vivió: “El tiempo nunca es suficiente. Pero también tuvimos el privilegio de vivir 31 años con Sofía”.
Y agregó una reflexión que resonó fuerte: “Hay gente que dura muchos años, pero vivir es otra cosa. Vivir son los momentos, las emociones… y en ese sentido, Sofi era millonaria”.
El último adiós, un momento que marcó a la familia
Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista fue cuando relató cómo fueron las últimas horas de su hija.
Sarkany contó que, cuando ya estaba internada y en un estado delicado, sus hijos se quedaron a su lado, acompañándola con cariño: le hicieron mimos y le pusieron su música favorita.
“Cuando llegaron caminando el largo pasillo del hospital, me dijeron: ‘fue hermoso’”, recordó.
En ese momento, admitió que sintió enojo, pero con el tiempo logró resignificar esa despedida: “Después entendí que no hay nada más lindo que irse rodeado de la gente que te quiere”.
“La siento en mi corazón”: el legado de Sofía
A lo largo de la charla, el diseñador también habló del vínculo que sigue sintiendo con su hija.
“Obviamente la extrañamos y no la puedo abrazar, pero la siento en mi corazón”, expresó.
Incluso confesó que su forma de ver la vida cambió profundamente: “Yo era un ateo total hasta que empezaron a pasar cosas”.
Lejos de quedarse solo en el dolor, Sarkany dejó un mensaje que invita a reflexionar: “Hay que disfrutar de cada momento, transformar y sonreír. El paso fugaz de Sofía por la tierra dejó un recuerdo hermoso”.
Sus palabras no solo emocionaron en el estudio, sino también a quienes lo escucharon, convirtiendo su testimonio en una lección sobre el amor, la resiliencia y el valor de lo vivido.




