Por qué deberías ver “13 Razones” con tus hijos

“13 Reasons Why”, así es el nombre en inglés de esta serie sobre adolescentes, trata temas fuertes como violación, acoso sexual, drogas y suicidio. Por esto despertó mucha polémica su primera temporada. Ahora Netflix acaba de estrenar la cuarta, y es una buena oportunidad, en cuarentena, acompañar a tus hijos en el momento que la vean.
Ver la serie “13 Razones” junto a tus hijos puede ser una buena oportunidad para charlar sobre temas que nunca habías tratado con él. Foto: 123RF.

La ficción creada por Brian Yorkey, basada en la novela de Jay Asher, “13 Razones” (13 Reasons Why), estaba pensada en una sola temporada a lo largo de 13 capítulos. El punto final serían cuando se agotaran las 13 razones del suicidio de Hannah Baker (Katherine Langford). Pero cuando se estrenó la serie creó tal alboroto que se convirtió en fenómeno, y eso estiró la serie a cuatro temporadas. La última se acaba de estrenar en Netflix.

La serie se caracteriza por la dureza de las escenas. Trata temas fuertes tales como el acoso sexual, violación, drogas, depresión juvenil y suicidio, entre otros. En Estados Unidos, por ejemplo, ‘13 Reasons Why’ tiene una clasificación MA, es decir, está diseñada para ser vista por adultos y, por lo tanto, puede resultar inadecuada para menores de 17 años.

Por todo esto es importante acompañar a los adolescentes en esta serie. Puede ser un buen plan mirar juntos “13 Razones” durante la cuarentena. Compartir este momento puede ser perfecto como disparador de esos temas que muchas veces son difíciles de encarar como la sexualidad y el consumo de drogas, por ejemplo.

“13 Razones” se convirtió en un fenómeno. Foto: IG.

Acompañar a los chicos mientras miran la serie

La psicoanalista Elizabeth Rodríguez (MN 63202) es muy clara al respecto: “La serie es muy interesante para pensar la adolescencia sin dejar de pensar que está circunscripta a otra sociedad que es la americana. Sin embargo, la adolescencia es un periodo particular, sea en esa sociedad o en otra, que deja a los chicos en una situación bisagra: la etapa transicional de dejar de ser niños para ser adultos“, explica.

“¿Qué se pone en juego en la adolescencia? Lo identificatorio. Empiezan a cambiar las identificaciones, ellos pretendiendo despegar de los padres para poder empezar a construir una identidad propia como adultos, ellos idealizan más lo que ven afuera para diferenciarse de nosotros que somos los padres. Frente a eso se corren riesgos. En esa idealización pueden llegar a hacer cosas que no son elegidas por ellos”, advierte la especialista.

Tener una comunicación abierta con nuestros hijos

“Es muy importante que nosotros, que ya somos adultos y tenemos una idea de qué valores les queremos transmitir a nuestros hijos es el momento de reafirmarlos, es el momento de que ellos tengan la posibilidad de mantener una comunicación abierta con nosotros para hacernos saber si hay alguna duda o algo de lo que ven que los angustia, o que simplemente les causa una pregunta que ellos mismos no pueden responder“, comenta Rodríguez.

Aclara también: “Y si no encuentran eso en nosotros al acompañarlos, es importante que podamos ver lo qué les produce la serie para estar advertidos, y si es necesario consultar con un profesional. Es un momento fundamental y a los padres les pasa mucho que en la adolescencia no saben muy bien en qué lugar ubicarse: si ponerse como amigos de los hijos porque sienten que se les van, que se les escapan; o si volverse más autoritarios para remarcar los límites. Y ninguna de las dos posiciones sirven porque son extremas. Una buena posición es la de acompañamiento, la de poder observarlos y escucharlos y estar para ellos en el caso que lo necesiten”.

Concluye recomendando que “en el caso que sea necesario, acudir a un profesional para que los chicos tengan un espacio para que pueden hablar de lo qué les pasa, estar contenidos y poder tener un punto medio entre la idealización externa y la imagen de los padres”.

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