La escena parece sacada de un guion de ficción, pero ocurrió en la vida real. Todo comenzó cuando Paula, una abogada que vive en Miami, decidió hacerse un test de ancestralidad por pura curiosidad. El resultado fue un baldazo de agua fría: su ADN no coincidía con el de sus padres. Así comenzó una investigación que reveló una verdad asombrosa que Infobae dio a conocer en exclusiva: Paula y otra mujer, Gabriela, fueron intercambiadas al nacer en el Hospital Italiano el 22 de marzo de 1986.
Durante 40 años, sus vidas transcurrieron en universos paralelos. Mientras Paula creció en una familia de profesionales con una vida acomodada en el exterior, Gabriela se crió en una casa modesta de Morón, luchando mes a mes para llegar a fin de mes. Ahora, con la verdad sobre la mesa y una causa judicial en marcha, surge una pregunta inevitable que trasciende lo emocional: ¿qué pasa con la herencia y los derechos legales de estas dos mujeres?
La filiación biológica: el peso del ADN
En Argentina, el derecho sucesorio tiene un pilar fundamental: el vínculo de sangre. Aunque Paula y Gabriela fueron criadas por familias que las amaron y les dieron su apellido, la realidad biológica manda a la hora de reclamar bienes. Una vez que se demuestra la filiación mediante una prueba de ADN, el hijo biológico tiene pleno derecho a la herencia de sus padres de sangre.
Para que esto sea efectivo, el abogado de la familia, Ignacio Leguizamón Peña, explicó que se deben iniciar procesos de filiación o rectificación de las partidas de nacimiento. Este trámite legal busca adecuar los registros a la realidad que el destino mezcló hace cuatro décadas en una sala de neonatología.
¿Hijos de crianza o hijos biológicos?
La ley es clara pero la situación es compleja. El derecho protege al hijo biológico para heredar incluso si fue criado por otra familia. Esto significa que, legalmente, se podrían invalidar o ajustar distribuciones de herencia que hayan ocurrido previamente. Si alguno de los padres biológicos hubiera fallecido antes de este descubrimiento, la justicia interviene para rectificar la situación patrimonial de los implicados.
Sin embargo, el camino no es solo por los bienes familiares. En estos casos de negligencia hospitalaria, los tribunales suelen ordenar indemnizaciones millonarias por el daño moral causado. Este reclamo contra la clínica es independiente de la herencia y busca reparar, de alguna manera, el impacto psicológico de haber vivido una vida con una identidad suprimida.
El misterio de lo que pasó en 1986
Mientras la causa avanza en los tribunales de Comodoro Py, con la participación también de Fernando Burlando para impulsar el proceso, la justicia busca determinar si el intercambio fue un error involuntario o algo intencional. Se secuestraron libros de parto y listas de empleados de aquella época para identificar a quiénes trabajaban en el área de neonatología aquel 22 de marzo.
Más allá de los bienes y los registros legales, el encuentro entre las familias en un shopping de Buenos Aires marcó el inicio de una nueva etapa. Tanto Paula como Gabriela se encontraron, por primera vez, frente a sus madres biológicas. Ahora, mientras la justicia desanda el camino de hace 40 años, ambas enfrentan el desafío de reconstruir su historia y reclamar el lugar —y los derechos— que el destino les arrebató apenas nacieron.

