Proyecto Namaste: los barbijos como nueva tendencia social

La diseñadora Mariana Cortés puso en marcha una forma colectiva de producir barbijos, donarlos a organizaciones sociales y mantener activa la industria de de la moda.
La diseñadora Mariana Cortes y un proyecto que va más allá de la moda. Foto: gentileza Mariana Cortés

La moda argentina sabe de crisis y que en cada una de ellas surgen las oportunidades. Y también sabemos sobre cómo ser solidarios con el otro.

Así fue como la diseñadora Mariana Cortés de Juana de Arco ideó un proyecto para producir barbijos y donarlos a quienes más lo necesitan. Porque la moda es una tendencia social.

Los barbijos de Proyecto Namaste

Los tapabocas, una necesidad para todos. Foto: Gentileza Mariana Cortes

Así, frente a la pandemia y la necesidad de usar barbijos caseros, Mariana Cortés comenzó a idear Proyecto Namaste (@proyectonamaste), una acción de ayuda social.

Le vinieron a la mente aquellos barbijos que aprendió a usar en sus viajes a la India con El arte de Vivir (donde se usan contra la polución) y que también eran de uso corriente Japón (país a donde exporta, @juanadearco.jp).

“Poder ayudar con lo que yo se

“Lo venía pensando y, una vez que se dijo de usar barbijos (tapabocas) en la ciudad no tuve más dudas. Empecé a diseñarlos.

Escribí a Japón y les dije: ‘descríbanme el barbijo perfecto‘. Y así salieron estos tricapa de modal (con bolsillo, para poner otro filtro).

Barbijos: los nuevos accesorios de la moda en tiempos de coronavirus

“Podía usar el stock de modal que tenía en el taller, de pedidos que se habían parado por el coronavirus.

Eso más elásticos bicolores de temporadas anteriores que habíamos teñido para ropa interior -cuenta Mariana-.

“Quería que fueran accesibles, hacer de ellos algo social. Todos debíamos usarlos”

Se lavan y secan rápido y aguantan el lavarropas, ¡ya lo probé todo!”, explica la diseñadora mientras se encarga de poner a su hija en clase vía Zoom a tiempo.

Tapabocas con estilo y solidaridad

Así fue también Mariana creó tapabocas para adultos pero también para niños para Juana de Arco

“Quería que fueran accesibles, hacer de ellos algo social. Todos debíamos usarlos, los necesitábamos así que conceptualmente no debían ser caros -$400- pero me choqué con la realidad de los costos“.

Los tapabocas pasaron a ser un elemento necesario en la vida de todos. De rápida reacción, Mariana creó de la mano de su marido y sus hijos. Fotos. Gentileza Mariana Cortés.

“Y, con mi marido, Juan Lanusse que se encarga del marketing los números, pensamos cómo hacer para que eso no fuera un impedimento“.

“Así surgió: ‘¿por qué no hacemos como las alpargatas de Toms?’ Ellos donaban un par por cada par comprado. Y en Argentina siempre nos gusta eso, valor agregado y somos solidarios. Dijimos: hagámoslo”.

Comprás 1, donás 1

Marina Cortes y un proyecto que dona barbijos a diferentes organizaciones sociales. Fotos: gentileza Juana de Arco

Con cada compra hay un fin solidario: por cada tapabocas que se vende, otro es donado a una ONG. “Yo le llamo múltiple impacto”, explica Mariana Cortes.

“Estamos donando montón y la gente está re agradecida. Cada vez son más las organizaciones que se nos acercan“, detalla la diseñadora.

“Siempre pienso en lo mejor. Es tiempo de ayudar como sociedad”.

“Son para personas que están en la calle, en distintos comedores de Buenos Aires, Salta, Neuquén y distintos lugares del Interior. Ahora van para el Barrio 31. Quiero que esto sea un proyecto solidario federal”.

“Ver reacciones motiva, lo que hacemos tiene un sentido“, comenta Mariana. No es la primera vez que Juana de Arco emprende un proyecto solidario, ya en 2001 se había sumado a Proyecto Nido con alfombras y muñecos.

Barbijos de múltiple impacto

Diseños para adultos y para chicos. “El tapabocas pasó a ser un elemento más que aprendimos a adoptar”. Foto: gentileza Mariana Cortes

“Digo que Proyecto Namaste tiene un quintuple impacto -explica Cortes- porque comprás un tapabocas, te cuidás. Al usarlo también cuidás al otro. También le estás donando uno a un tercero.

Le das trabajo a los talleres que (entre buzos y calzas para yoga, hoy hacen esto) y por último ayudás a una PyME, porque Juana de Arco corre riesgo y tenemos 18 empleados“.

Crisis en la moda argentina (y mundial) por la pandemia

“Se cayeron muchos pedidos y no pudimos exportar. No va a ser un año bueno. Aunque tenemos el local cerrado pero la gente se volcó a comprar online.

Lo nuestro es ropa para yoga, muy para la casa, así que el e-commerce continua . Además, quienes vienen por tapabocas de paso te compran algo más”, comenta Mariana Cortés.

“Vestir es comunicar. Es satisfactorio poder aportar desde lo que yo se hacer“.

El diseño argentino sabe de crisis. Juana de Arco sobrevivió a la del 2001 aunque es pandemia es un reto diferente y las tiendas de indumentaria aún no pueden abrir:

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“En la Cámara de Indumentaria estemos viendo cómo abrir, porque hay colecciones sin vender. Pero lo primero es la salud“.

Es un golpe económico muy grande pero si es el precio a pagar para que la gente no se enferme, no me quejo. Siempre pienso en lo mejor. Es tiempo de ayudar como sociedad“.

“Hoy quiero que con nuestros barbijos logremos armar un arcoíris entre tosos”. Foto: gentileza Mariana Cortes

“Para mí el vestir es comunicar. Un sistema de comunicación que tiene que ver con el arte y la expresión. Es satisfactorio poder aportar desde lo que yo se hacer“.

“Si el golpe económico es el precio a pagar para que la gente no se enferme, no me quejo”.

Hoy Mariana diseña los tapabocas sumándole su sello. “Porque si esto se va a quedar, nos adaptamos -señala la creadora de Proyecto Namaste-. Así van en tela de modal estampada y colores, muchos colores porque ahora la gente va tuneada“, remarca.

“Ahora ya no solo los hago con las telas que tenía, ya los voy pensando para que tengan colores y mando a estampar. Quiero lograr que, con nuestros tapabocas, armemos u arcoíris entre todos”.

Barbijos con identidad

Los tapabocas, accesorios que llegaron para quedarse. Foto: Gentileza Mariana Cortes

Así, en Juana de Arco y Proyecto Namaste se encargan de que los diseños sean únicos. “One of a kind! Por corte y estampa, no hay dos iguales -detalla la designer.

La moda está cambiando: yo ya soy bastante austera, creo que en el slow fashion y en que las prendas buenas perduran y vale ponértela varias veces”.

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