Hay recetas que cambian por completo un plato sin demandar casi esfuerzo. Los pickles de cebolla morada son uno de esos secretos simples que podés tener siempre en la heladera y usar para darle frescura, color y un toque ácido irresistible a tus comidas.
Lo mejor es que se preparan en minutos, con ingredientes básicos y sin necesidad de técnicas complicadas. Si querés sumar sabor a tus hamburguesas smash, ensaladas o tostadas, esta receta es para vos.

Ingredientes para los pickles de cebolla morada:
- 1 cebolla morada grande
- 120 ml de vinagre (de vino, manzana o arroz)
- 120 ml de agua caliente
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharadita de sal
Opcional: 1 hoja de laurel, granos de pimienta, semillas de mostaza o comino
Preparación de los pickles de cebolla morada:
- Paso 1: Pelá la cebolla y cortala en pluma fina. Cuanto más finitas sean las láminas, más rápido se encurten y más delicada queda la textura.
- Paso 2: En un bowl, mezclá el vinagre con el agua caliente, el azúcar y la sal. Revolvé hasta que todo esté completamente disuelto. Ese equilibrio entre ácido y dulce es clave para un buen pickle.
- Paso 3: Colocá la cebolla en un frasco limpio y seco. Si vas a usar especias, agregalas en este momento. Verté el líquido por encima hasta cubrir por completo la cebolla.
- Paso 4: Dejá reposar al menos 30 minutos si querés una versión rápida. Sin embargo, el sabor mejora mucho a partir de las 2 o 3 horas. Guardalos en la heladera y usalos durante la semana.

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Tips y variaciones para potenciar la receta
- Si querés un sabor más intenso, podés usar solo vinagre y omitir el agua. En cambio, si preferís una versión más suave, mantené la proporción mitad vinagre y mitad agua.
- Para un toque cítrico, sumá unas gotas de jugo de limón o lima.
- Si te gusta el picante, agregá rodajas de ají fresco o un poco de ají en hojuelas.
- Un consejo importante: asegurate de que el líquido cubra totalmente la cebolla para que se conserve bien. En heladera, duran hasta dos semanas.



