Si te gustan las tortas bien húmedas y con contraste de texturas, esta receta te va a encantar. Tiene una base suave gracias al cheese cream y el ananá, y un crumble crocante que le suma un plus irresistible. Es ideal para acompañar unos mates o un café, y lo mejor es que no necesitás experiencia para que te salga bien.
Ingredientes (rinde 6 a 8 porciones)
- 250 g de harina leudante
- 300 cc de cheese cream
- 100 g de azúcar
- 2 huevos
- 1 taza de ananá en cubos
- 1 cdita de esencia de vainilla
Para el crumble:
- 60 g de manteca fría
- 60 g de harina común
- 60 g de azúcar
Preparación paso a paso
Paso 1: Integrar los ingredientes base
En un bowl, colocá los huevos junto con el azúcar y el cheese cream. Mezclá bien hasta lograr una preparación homogénea, sin grumos.
Paso 2: Sumar sabor y textura
Agregá la esencia de vainilla, el ananá cortado en cubos y la harina. Mezclá suavemente hasta integrar todo, sin batir de más.
Paso 3: Preparar el crumble
En otro recipiente, uní la manteca fría con la harina y el azúcar. Trabajá con las manos hasta lograr una textura granulada. Si queda muy blando, podés sumar un poco más de harina.
Paso 4: Armar la torta
Volcá la preparación en un molde de 16 o 18 cm previamente enmantecado. Distribuí el crumble por arriba de manera pareja.
Paso 5: Hornear
Llevá a horno precalentado a 175° durante aproximadamente 25 minutos. Cuando la superficie esté dorada, ya podés retirarla.
Tips y variaciones
Para que el crumble quede perfecto, es clave que la manteca esté bien fría. Eso es lo que permite lograr ese efecto crocante tan característico. Un buen truco es prepararlo con anticipación y guardarlo en el freezer: así lo tenés listo para usar en otras recetas.
Si no tenés ananá, podés reemplazarlo por manzana o durazno, y también sumar frutos secos para darle más textura. Y si te gustan este tipo de preparaciones, podés inspirarte con otras opciones caseras como budines o tortas húmedas que funcionan muy bien para la merienda.
Receta: IG (@la_chef_lapin)


