#latapadelasemana es Sabrina Rodríguez Uzal: “Pensé en cómo serían las prendas dentro de 50 años y así nació la idea de crear ropa que se pudiera plantar”

La diseñadora supo cómo crear una colección sustentable: cuando la prenda no se usa más, puede plantarse. Una excelente manera de cerrar el círculo para que el producto vuelva a la Madre Tierra.

Sabrina Rodríguez Uzal supo crear prendas germinables.

¿Qué pasa con la ropa que ya no se usa más? ¿Qué ocurre con una camisa o un pantalón dentro de 50 años? En eso pensó Sabrina Rodríguez Uzal cuando tuvo que preparar la tesis para terminar la carrera de Diseño de Indumentaria en la FADU.

Nuestra tapa digital.

Ella usaba en aquella época una agenda hecha con papel reciclado que a su vez tenía semillas y que luego se podía plantar. Y ahí se le ocurrió la genial idea para su tesis y el proyecto Germin.ar. Investigó, buscó materiales y descubrió cómo crear la tela para sus colecciones: con vellón de lana preparó un fieltro con semillas. Fue un éxito y se ganó una beca. Desde allí no paró más. Hoy es considerada una gran diseñadora de indumentaria sustentable y lleva adelante su propia marca: Uzal. Y por eso la elegimos como nuestra tapa (digital) de la semana.

Los elementos que usa Sabrina para sus creaciones.

¿Por qué decidiste estudiar Diseño de Indumentaria?

Decidí estudiar Diseño de Indumentaria en los últimos años del secundario y aunque tenía cierta facilidad y me iba bien en las materias más formales, siempre sentí que había un lado creativo, que tenía ganas de dedicarme a eso, de buscar algo en donde me pudiera expresar. Hasta ese momento había hecho un curso de corte y confección donde había aprendido algo de moldería bastante básico en una mercería de mi barrio.

Soy la más chica de siete hermanos. De chica siempre me gustaba hacer manualidades. Me pasaba todas las tardes mirando “Utilísima” y haciendo todo lo que veía en la tele. Reciclando lo que fuera y me gustaban mucho los programas de manualidades. Era hipnótico para mí.

Sabrina trabaja con vellón de lana.

Sabrina cuenta en video su experiencia con las germinaciones cuando era chica:

Una vez que terminaste la carrera, de inmediato te lanzaste como diseñadora…

Es que me recibí a fines de 2018, donde empecé a desarrollar mi tesis con mi primer proyecto que se llamó Germin.ar. Gané el concruso Terma en 2019 y pude presentarme en Designer Buenos Aores por primera vez con mi colección. Fue un proceso arduo pero que fue fluyendo, muy orgánico, casi continuo.

Las herramientas de Sabrina.

¿Qué tiene que tener una marca para ser considerada sustentable?

Una marca para ser sustentable tiene que tener un pensamiento ético muy fuerte. Me gusta pensar la sustentabilidad desde un pensamiento circular. Creo que viene desde un eje medio ambiental, como también una responsabilidad social muy importante, donde nace desde la obtención de las materias primas, el proceso productivo, las condiciones de trabajo de las personas que forman nuestros equipos, los procesos de tejido, de costura, de ahorro de energía y de agua, también tiene que ver con producir lo que es acorde a la demanda y no generar residuos textiles desmedidos y en lo posible crear un impacto positivo. Engloba muchas cosas pero principalmente es tener responsabilidad medioambiental y social siendo que la industria textil es la segunda más contaminante del planeta. Y me atrevo a decir que es la industria que más trabajo informal y esclavitud genera. Tiene que ver con el comercio justo y con ser ético.

Creando.

¿Cómo nació en vos el interés por lo sustentable?

Fue creciendo muy orgánicamente pero se afirmó mucho cuando me propusieron pensar nuestros proyectos de tesis situándonos en los 50 años futuros. Ahí empecé a investigar mucho. Cuando empecé a investigar lo que generaba la industria textil, el panorama en 5 décadas era muy desalentador. Decidí que quería poder comunicar que esta industria se puede manejar y pensar distinto. Ahí fue cuando nació Germin.ar, mi proyecto de prendas plantables. Nace de la premisa que en 50 años mis prendas no deberían existir como tales. Hoy generamos muchos residuos textiles. Me motivó pensar que podía hacer algo que se biodegrade y que traiga un impacto positivo de devolverle al medio y a la naturaleza de donde provenían las materias primas. Basándome en el papel plantable, empecé a pensar que eso se podía llevar a una tela. Con el fieltro artesanal, con una tela que hiciera yo desde el momento cero, eso lo logre con el fieltro. Ahí nació la idea de lograr esta circularidad total.

Todo es hecho a mano.

Sabrina cuenta en video qué hace para distenderse:

¿Existe algo similar en el mundo?

Cuando empecé con esta idea, busqué muchísimo a nivel mundial para ver si existía algo igual y no encontré. Sí algunas artistas habían hecho instalaciones donde simulaban la germinación de las prendas, pero no estaba dada la resolución textil o desde la indumentaria. El desafío estaba en poder hacer algo que funcionara como indumento y como soporte plantable.

Empecé mi búsqueda desde el papel plantable, que es con papel reciclado. Se me ocurrió que eso se podía llevar a una tela. Encontré una marca de calzado europea que fabricaba zapatillas de tela de lona e incluía semillas en el relleno de la lengueta. Eso me dio ánimo.

Sabrina muestra su tela germinable.

Además de dedicarse al diseño, Sabrina entrena:

¿Preparaste una colección de verano?

El 23 de setiembre a las 19 presentó una colección cápsula en Designers Buenos que se llama Vínculos. Es una cápsula preformática que nace en este contexto actual. Me interesó y me movilizó los primeros meses que comenzó la pandemia el saneamiento tan orgánico, cómo disminuyó la huella de carbono a nivel mundial. Fue una gran validación para el trabajo que veníaa haciendo. La colección habla de los vínculos interpersonales, del distanciamiento social, del vínculo de las personas con su ropa. Busco concientizar y rememorar la sensación de cuando comprábamos una prenda y trascendía temporadas en nuestro placard y era nuestra prenda favorita. O cuando heredábamos una prenda. Es una propuesta a recuperar ese vínculo afectivo con las prendas y con lo que elegimos habitar. Creo que pude sacar algo positivo de la cuarentena. Me sentí muy movilizada.

Para fines de octubre vamos a estar presentando una parte de una colección para verano. La idea es seguir trabajando con las materialidades plantables, pero incluir otras nociones que fueron iniciales en el proyecto pero no se pudieron abordar con el tiempo necesario. El diseñador trabaja desde el lugar de la incomodidad, de la pregunta, de no dar nada por sentado. Hay que tener la valentía de mirar las cosas desde otro lado.

Produccción: Marité Rizzo

Fotos: Diego García

Videos: Alejandro Carrá

Edición de videos: Matías Campaya

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