Lifestyle

Aruba: la isla feliz

Ubicada en el Caribe sur, Aruba cuenta con espectaculares maravillas naturales. Fuera de la franja de huracanes, hacia el sur y el oeste ofrece resorts, centros comerciales y vida nocturna; hacia el norte, olas, vientos y un terreno salvaje. Para sorprenderse.
Eagle Beach.

A Aruba la llaman la isla feliz. Situada en el Caribe sur, entre las cálidas aguas caribeñas y fuera de la franja de huracanes, no le falta nada para ser el destino ideal para unas vacaciones en el paraíso.

BikiniDay Sup Yoga.

Con resorts y mucha movida nocturna de un lado (hacia el sur y el oeste), y un paisaje agreste, salvaje, casi virgen, con olas, vientos y piedra (hacia el norte). Y en su corazón, el Parque Nacional de Arikok, que protege un paisaje extenso de arena desértica, cactus enormes y maravillas naturales.

Arikok National Park.

Una de las mejores playas del mundo
Según los TripAdvisor Traveler Award 2019, Eagle Beach es la 3° mejor playa del mundo. La más ancha de Aruba es famosa por su suave arena blanca. Cuenta con estacionamiento, áreas con sombra, algunas casetas y diversos deportes acuáticos. Por otra parte, la mayoría de los nidos de tortugas marinas se encuentran en Eagle Beach (en Aruba anidan cuatro especies de tortugas marinas).

Snorkeling en Mangel Halto


Las aguas claras permiten la práctica de buceo y snorkel. Podés alquilar los elementos para hacer snorkel desde 10 dólares o, inclusive, un tour en un crucero o catamarán a partir de 50 dólares. Otra opción es probar Yoga SUP o Yoga en Paddle Board, vinyasa flow o ashtanga: la idea es hacer yoga en el agua. Una clase de una hora con un instructor capacitado y los elementos necesarios (tabla de surf de remo) sale 50 dólares. También tenés la opción de rentar la tabla sin necesidad de estar en una clase, por 15 dólares.

Flamencos.

Entre flamencos
La isla Renaissance es el hogar de las únicas playas privadas de Aruba y sus famosos flamencos rosados. Sí, en la isla feliz tenés la posibilidad de nadar junto a hermosos flamencos. Podés contratar una excursión de medio día desde el puerto para nadar en aguas del Caribe y jugar con estas aves o si no hospedarte en el hotel Renaissance. La excursión tiene un valor de 125 dólares por persona (incluye el traslado desde el puerto de la ciudad).

Balashi Gold Mill Ruins.

Desierto en el Caribe
Uno creería que el Caribe tiene vegetación selvática, pero el paisaje del Parque Nacional de Arikok, tesoro nacional de Aruba, es todo lo contrario. Casi el 20% de Aruba es un parque nacional y el hogar de una larga lista de especies animales y vegetales. El Parque Nacional de Arikok es un lugar fabuloso para pasar el día disfrutando de los impactantes paisajes. Para entrar se pagan solamente 11 dólares, que se destinan a la preservación del parque, a programas educativos y a los animales que deambulan libremente en estas 4.000 hectáreas.

Distrito Oranjestad.

Cuenta con sitios únicos como cuevas, arte rupestre original de aborígenes, formaciones geográficas inusuales de lava, cuarzo, diorita y piedra caliza, caminatas guiadas en la naturaleza a través de lechos de ríos secos hasta bahías ocultas como Moro, Boca Prins y Dos Playas. Podés visitar las ruinas de minas de oro históricas de Miralamar. Además, hay dos molinos de oro en la isla: en la costa norte está el molino de oro abandonado de Bushiribana, que alguna vez procesó oro de las minas de las colinas cercanas durante la fiebre del oro de Aruba en el siglo XIX.

Restaurant Zeerover.
Johnson Acero

La cueva Guadirikiri es famosa por sus dos cámaras, iluminadas por el caudal de luz del sol que se cuela por el techo. Tiene aproximadamente 30 metros y en las partes más oscuras anidan cientos de murciélagos inofensivos. La cueva Fontein es la más popular gracias a los dibujos de los arahuacos en el techo. También se puede recorrer el Parque Nacional de Arikok a caballo y llegar hasta la piscina natural.

Restaurant Zeerover.

En busca de la tranquilidad
Mangel Halto es una playa alejada, pero el mejor lugar para disfrutar de aguas calmas, poco profundas y con mucha paz. Tiene una terraza de madera y acceso a través de los manglares para practicar kayak en aguas abiertas, surf de remo y también buceo. Es posible caminar por el borde del arrecife de coral para contemplar distintas especies de peces, como el pez loro o el píntano. El arrecife de coral se sumerge a profundidades de 34 metros, donde abundan los pulpos, las morenas y las barracudas.

Faro California.

El lugar más romántico de la isla
Sin duda es donde se encuentra el Faro California. Imperdible la puesta de sol desde allí. Esa zona se llama “Hudishibana”, se encuentra cerca del extremo noroeste de la isla, y tiene las vistas más espectaculares. El faro se puede visitar en cualquier momento, de día o de noche, y admirar una vista de 360 grados (cuesta 5 dólares por persona). Además, podés almorzar o cenar en el restaurante Faro Blanco, que ofrece lo mejor de la cocina italiana (pasta, pizza e incluso tiene una sección para veganos y más de 100 selecciones de vino del mundo). Un almuerzo o cena con bebida incluida cuesta desde 25 dólares por persona.

Distrito Oranjestad.

Donde lo nuevo se mezcla con lo viejo
Ese es el encanto que tiene Oranjestad: las tiendas de lujo y boutiques conviven con edificios emblemáticos restaurados, como el “stadhuis” verde, donde se encuentra el Ayuntamiento y se celebran los matrimonios legales. Un tranvía conecta la terminal de cruceros con el centro de la ciudad y pasa por la calle principal. Podés hacer un walking tour: es un recorrido de 2,5 horas a pie que te lleva por más de 30 sitios del centro de Oranjestad.

Playas paradisíacas.

Mientras un experto local comparte historias, visitás monumentos y museos, probás la cocina local de Aruba e incluso tenés tiempo para hacer compras. Sale 39 dólares. Con un clima perfecto, seguridad y muchas actividades que realizar en la isla, hoteles exclusivos y restaurantes de primera categoría, podés disfrutar de unas vacaciones diferentes.

Agradecemos por la información y las fotos: Autoridad de Turismo de Aruba.

Notas relacionadas

Bitnami