En los últimos días, Alberto Cormillot y Estefanía Pasquini quedaron en el centro de la conversación luego de que se viralizara la versión de que estaban esperando su segundo hijo.
Sin embargo, lejos de dejar pasar la situación, fue ella quien decidió tomar la palabra. A través de su cuenta de Instagram, la nutricionista no solo desmintió la información, sino que compartió un mensaje profundo que rápidamente generó repercusión.
Un descargo que va más allá del rumor
Lejos de limitarse a una simple aclaración, Pasquini eligió exponer el trasfondo emocional que pueden tener este tipo de comentarios, especialmente cuando se habla de temas tan sensibles como la maternidad.
Este fue el texto que compartió:
“Hay cosas que parecen ‘comentarios sin importancia’, pero no lo son.
Leer o escuchar que estoy embarazada, cuando no es así, no es un rumor más. Es un golpe. Porque en nuestro caso, no es un tema simple ni liviano. no puedo ‘quedar’ embarazados sin atravesar tratamientos, procesos largos, desgastantes, emocionalmente muy duros.
Detrás de eso hay historia. Hay momentos donde tuvimos que ser fuertes uno para el otro cuando en realidad ninguno podía. Hay angustia, frustración, silencios, duelos que no siempre se ven.

Y sí, también hay amor y una enorme felicidad por tener a Emilio. Pero eso no borra todo lo demás. No reemplaza el deseo, ni el saber que hay cosas que no se dieron como soñábamos.
Por eso, cuando alguien dice algo así como si nada, sin saber, sin medir, lo que hace es volver a abrir todo eso. Revive el dolor. Y duele.
Ojalá podamos ser un poco más cuidadosos.
Con las palabras.
Con las preguntas.
Con lo que damos por hecho.
No sabemos qué historia hay del otro lado.
No sabemos cuánto costó llegar hasta donde esa persona está.
No sabemos qué está procesando, qué pudo aceptar… y qué no.
Hablar de hijos, de embarazos, de enfermedades o de cualquier aspecto íntimo no es un tema menor.
A veces, lo que para uno es una simple frase, para otro es una herida.
Cuidarnos también es eso.”
Una reflexión necesaria
El mensaje no tardó en viralizarse, no solo por la sinceridad con la que está escrito, sino por el tema que pone sobre la mesa.
En tiempos donde la información circula rápido y muchas veces sin chequear, su descargo invita a frenar y pensar. A entender que detrás de cada persona hay una historia que no siempre es visible.
Y que, incluso sin intención, una frase puede tener un impacto mucho más profundo de lo que imaginamos.


