La diabetes es una enfermedad crónica y una verdadera epidemia silenciosa que crece año tras año. Tanto en el mundo como en Argentina, donde 1 de cada 10 personas la padece. Su avance está relacionado con factores como la mala alimentación, el sedentarismo, la obesidad y el estrés. Su tratamiento requiere mucho más que medicación. Implica transformar hábitos, incorporar actividad física a la rutina, aprender a alimentarse mejor y atender también el plano emocional.
En este contexto, La Posada del Qenti, en las Sierras de Córdoba, desarrolló un Plan de Gestión de Diabetes que aborda la enfermedad desde una mirada integral. El programa combina atención médica, terapias complementarias, tecnologia y herramientas de bienestar para acompañar a cada persona en un cambio real y sostenible.

Todo comienza con una consulta clínica inicial, donde un equipo de profesionales evalúa el estado general de salud y diseña un itinerario personalizado. A partir de esa primera encuentro, se despliega un circuito de tratamientos y servicios que trabajan de manera coordinada para mejorar el control de la glucosa y promover nuevos hábitos.
Los tratamientos que se ofrecen incluyen:
Sesión de quiropraxia o fisioterapia, para mejorar la postura, aliviar tensiones y favorecer la movilidad.
Masajes Qenti: que ayudan a reducir el estrés, un factor que influye directamente en los niveles de glucosa.
Clases personalizadas de actividad física, adaptadas a cada condición. Para incorporar el ejercicio como un hábito seguro y placentero.
Sesión de podología, esencial para el cuidado del pie diabético.
Bioimpedancia Inbody, un estudio que analiza la composición corporal y permite ajustar planes de nutrición y movimiento.
Nutrición personalizada, diseñada por especialistas para unir salud, educación alimentaria y sabor.
Sensor de monitoreo continuo de glucosa, tecnología que ofrece información precisa en tiempo real para comprender mejor cómo responde el cuerpo.

Este conjunto de prestaciones se potencia con el entorno natural de las sierras, que invita a desconectar del ritmo cotidiano y enfocarse en uno mismo. Los huéspedes coinciden en que la experiencia se vive como un proceso de aprendizaje. En donde descubren nuevas formas de alimentarse, de moverse y de cuidar su salud desde un enfoque mucho más consciente.
La propuesta del Qenti no apunta solo a tratar la enfermedad, sino ayudar a cada persona para convivir mejor con ella. De esa forma prevenir complicaciones y sostener cambios en el tiempo. En definitiva, este es un programa integral e innovadora que combina ciencia, bienestar y tecnología para acompañar una vida más equilibrada y saludable.