Cómo tenés que lookearte (de acuerdo a las tendencias) para no errarle a tu imagen personal: la experta Agueda García Irízar nos invita a jugar

Tu imagen personal está formada por tu imagen personal interna, la externa y el mundo (y la moda, para los que nos interesa). Y la buena noticia es que se puede recrear: la experta Agueda García Irízar nos da las claves para hacerlo.

Ya sabés cuáles son las tendencias, pero ¿cómo te lookeás para no errarle a tu imagen personal? Foto: 123RF

Recrear la imagen personal es posible aunque no fácil. Pero el premio de ver tu imagen renovada (IP) , vale el trabajo.

Para alcanzar este objetivo te propongo un juego para renovar tu IP Interna en esta primavera con alegría y positividad. Si alguien te sorprendió alguna vez no sólo con un look nuevo, sino con otras metas logradas, como un hablar más claro, un andar más seguro, una actitud que denota más paz, es posible que te hayas encontrado con alguien que recreo su IP Interna y aún mejor, se reinventó!


Sugiero anotar lo que te surja porque siempre ayuda revisar el progreso. Cuando eras muy menor, antes de ir a primaria, lo que impactó tu IP Interna fueron tus vivencias sensoriales. Con tus cinco sentidos más el sexto, la kinestesia (movimiento), plasmaste cosas de las que ni te das cuenta pero que deciden por nosotros lo que es el buen gusto, un estilo, un corte de pelo más original.

La experta en imagen Agueda García Irízar.

La idea hoy es hurgar en los recuerdos sensoriales que te hicieron feliz, los que sí percibiste o recordás como percibidos. Así que, adelante:

¿Qué sonidos amados tiene el paisaje interno de tu niñez? ¿Era el grito del heladero en las tardes de verano que te producía felicidad, o ilusión al menos? ¿Era el ruido del tren que pasaba cerca? ¿Los motores del tractor en el campo? ¿El timbre del colegio regalándote el recreo… las llaves de tus mayores en la puerta de entrada… a bañera llenándose para jugar en el agua tibia… las risas de un bebé en tu familia… alguien cantando al cocinar… el cierre de una cartera de alguien amado?


Seguimos… las olas pegando en las piedras o deslizándose en la arena. Los árboles con ruido a viento. ¿Los pájaros de tu barrio a la madrugada…las chicharras…? Los troncos chispeando en la parrilla o adentro en invierno… todo eso forma tu almacén de experiencias auditivas.


De grande: ¿Agregaste sonidos que adoras? Recuperaste alguno últimamente? Que te gustaría añadir de nuevo?

Podés seguir vos con tus recuerdos auditivos y van a seguir saliendo más tarde también… Soñando, posiblemente. Seguí anotando, empezá un collage, si te divierte.

Buceando con los sentidos podrás potenciar tu imagen y saber qué ponerte a la hora de armar tus looks. Foto: 123RF

Ahora los gustativos que te dieron felicidad: los postres o las comidas que comías sólo en tu casa y que entonces diste por sentadas y que hoy repetís o añorás. Las golosinas de primer grado cuando por fin tenías algo de plata para el kiosco- o las que te convidaban.


La goma de borrar clavada al lápiz con su gusto a goma… O si te gustaban los zapatos del colegio y te quedaba betún con gusto raro en los dedos…
También los pirulines rojos y manzanas en palo con caramelo al visitar el zoológico y las masas excelentes que compraba el abuelo cuando te visitaba. O el picnic de la playa con gusto a arena salada.

En las experiencias sensoriales incluimos las kinestésicas: el movimiento. Ir al teatro, ir al club, subirte al auto y sentarte atrás para salir de vacaciones… El apretuje con los otros hermanos (a veces alegría-enfado) o las bolsos debajo de tus pies en el asiento de atrás… Trepar a un árbol alto prohibido por los grandes… Hacer casitas con sogas y sábanas, besar a alguien a escondidas en primaria…

Y eso por supuesto, el hacer, el andar, incluye tus recuerdos táctiles. Tocar la flauta si tenías clases en el colegio, o la guitarra, que posiblemente sean felices porque alguien en tu familia festejaba tu música desafinada… Aún recuerdo tocar los agujeritos de la flauta heredada y viejita y las cuerdas que marcaban mis dedos.


El paisaje táctil de tu niñez incluye el afuera, también, por supuesto. Los ladrillos, las lajas, la pérgola de hierro frío… la paja para el ganado, la madera de la tranquera, de la chimenea, tocar la mano arrugada de mi tía abuela, la que me llevó a los 7 al Colón por primera vez (donde sentí la pana fuxia, mi tapado más elegante, las guillerminas con su botón blanco, los binoculares duros y pequeños que me prestó para ver a Maia Plisestzkaia, la mejor bailarina entonces… No fue solo ir a ver, sentí, escuché, ensanché mi alma…

Andar, tocar, gustar, escuchar…y llegamos al ver. Si tenemos la dicha de ver y somos visuales, como muchos, los paisajes de tu infancia pudieron haber sido ver la montaña, ciudad, costa del río manso, lago y árboles, salado Desierto de Atacama… Y los colores que te quedan mejor que repetiste de alguien en tu casa. Quizás con los años te decidiste a cambiarlo por uno mejor, bien hecho.


Los olfativos son increíbles por lo rápido que llegan al centro de la memoria y te devuelven el recuerdo. Un ejercicio personal proactivo- a futuro- es usar conscientemente flores u hojas como el eucaliptus o el jazmín o dama de noche para el verano para, por ejemplo, adornar cumpleaños o fiestas, que después evoques de otra manera al recordar los próximos eventos. Y eso, como recomienda Miguel Bosé, es ponerle ‘recuerdos nuevos a la canción vieja’. Así podemos recrear la Imagen Personal Interna, agregando nuevas sensaciones que se verán plasmadas en tu Imagen Personal Externa.

Fijate todo lo que mueve tu Imagen Personal Interna. Los sentidos se procesan en tu sistema nervioso y se guardan como memoria, aprendidos: por eso tu cerebro dice… Me gusta esta tela, olor, aquel estilo… En gran parte es tu colorido y tipo de cuerpo, pero hay una parte de vivencias anteriores que influyen en tus elecciones, por supuesto.

Los grandes diseñadores suelen irse de viaje a algún lugar exótico para salir de su zona de confort y recrear antiguos cortes, caídas, estilos. Lo mismo podemos hacer nosotros para recrear el nuestro, día a día, sin viajar siquiera, observando que hay de nuevo, sin forzar, (podemos incluir o no los gustos heredados de la infancia), observando que la rutina puede hacerse menos rutinaria, aceptando que hay gustos nuevos por descubrir.

Y en esta primavera, ¿qué me pongo?

Los diseñadores jóvenes de la gran moda internacional irrumpen siendo originales con lo ya clásico. En las décadas del siglo XX podemos identificar los cambios en la moda muy gráficamente. Sabemos perfectamente si algo pertenece a los 80, 90, 70. Veinte años después del 2000 se destacan los que hacen un original sobre lo ya visto. Si las líneas son del año cuarenta, las telas serán modernas o el composé muy irreverente. Entonces tenemos a Chanel para una de veinte años, de líneas clásicas pero muy al día. También podemos usar falda sobre falda, falda sobre pantalón.

Siempre es mejor marcar la cintura a toda costa con cualquier tipo de cinturón. Si tenés cintura poco delineada, insinuala. Vale también marcar media cintura (vienen cortados así algunos vestidos y tops). La cintura también se marca en telas plisadas, este año.


Mientras la marques o insinúes…estás bien. Recordá que cuando hace calor, marcar la cintura puede querer decir: dejarla desnuda. Si lo hacés en la oficina, si sos empleada de menor rango, que el desnudo no pase de los 2 cms… sino distrae, te quita poder. Que el color de tu abdomen sea parecido al resto del cuerpo, aunque no estés bronceada. Si sos la dueña también, yo lo dejaría para seducir más tarde-

Las mangas infladas se llevan bien con todos los contornos de brazos. Foto: IG

Mangas de blusas y remeras infladas, abuchonadas, con o sin elástico, todo tipo de final de manga y de telas. Ideal para brazos de diferentes contornos y espaldas angostas o medias.

Polleras largas: si son amplias, largas, no al cuerpo, y con la cintura marcada, pueden ser cortadas irregularmente (Tom Ford es gran ejemplo). Se usan con zapatillas. Invertir en zapatillas modernas es importante. También pueden ir a la cintura. Ideales para cuerpos proporcionados (te das cuenta si sos proporcionada porque te lo dicen o te es muy fácil encontrar talles y formas).

Hay que tener cuidado a la hora de lookearse con vestidos largos. Foto: IG

Vestidos: en las pasarelas se ven todo tipo de vestidos. Las argentinas adoramos, parece, los vestidos largos que nos cubren todas. Sin cintura y con cortes horizontales como para noruegas. Aptos sólo para gente muy alta o mediana y baja de contextura finita. ¡Por favor que no toquen el piso!!

Puede interesarte

Algodones: está difícil, por qué negarlo, encontrar algodones por estos lares que sean de buena calidad y sin sintéticos. A veces hay que ceder… sólo las marcas muy caras lo trabajan. Y a veces ni siquiera ellas. Es importante leer las etiquetas aunque la vendedora te prometa que viene de Egipto.


Fijate si vale la pena el costo… Pero cuando encuentres algo de algodón bueno y costeable, comprate varias prendas, hasta que se vuelva a importar del bueno. Yo estoy permanentemente alerta a las buenas telas, no sólo la hechura, caen mejor, se sienten mejor! Curiosamente, en marcas de remeras de deportes todavía encuentro tops para toda ocasión y de gran algodón… pero se acaban.

Colores: el mercado local no te va a regalar mucho color este año porque las tinturas buenas son muy costosas a precio dólar. Es el momento de no creer todo lo que ves en color (cremas, azules claros, algún salmón… Un verde subido…) y si morís por ser distinta, lo mejor es ir a las casas de autor que quizás ellas sí, como hacen en menores cantidades, pudieron hacer para este verano prendas de colores más alegres. Si te va bien a tus ojos, piel y pelo, te va espléndido, se use ese color o no. ¡Es un trabajo interior de individualidad esto de buscar ropa de color en Argentina!

Abrigos: Las camperas rompe-vientos (transparente y/o con colores flúo) de plástico o tela de avión plateada o dorada o blancos, siempre matan en la playa. Los abrigos largos (con cintura, a menos que midas 180) vienen bien pero que dejen ver el vestido o pollera largos por debajo.

Los abrigos de media estación y verano suelen ser más económicos que los de invierno. Buena excusa para comprarte algo retro tipo 80´s que no quieras guardar para siempre.


Tip: lo retro está super permitido en todas, pero si lo viviste tené 1 abrigo, un par de detalles, insinuaciones. Sino, se puede pasar por congelada en su época… y eso ya no tiene buen estilo.

Vestidos de noche: todo lo que te quede bien… va. Para mostrar tus hombros y escote: las tiras de telas en diagonal que se cruzan dejando ver piel. He visto en plata y blanco para morirse. A saber: los recortes de telas de tiras y rectos van mejor en tipos de cuerpos con menos curvas. A mayores curvas, el corte del top o vestido debe ser más curvoso. Si tu cuerpo es curvoso arriba por ejemplo y más derecho abajo, eso aplica. También al revés. Aprovechá tus planos y curvas que se usa de todo lo que te quede bien!

Enteritos: todo tipo y modelo. Por supuesto, a cada tipo de cuerpo el suyo.

Elegí muy bien con qué vas a ponerte las zapatillas. Foto: IG

Calzado: Sandalias con medias: y, sí, se usan. No te patines… Con plataformas: ni tan negras ni tan altas ya. Cómodas, pero no zapatones. Zapatillas: y… sí! A invertir en zapatillas super que te combinan con todo, si sos joven. Las demás debemos tener algún par para salir, pero no nos van con todo, como a las chicas. En cambio las zapatillas deportivas sí: hay que cuidar las rodillas, y con estilo, por favor.

Lo importante, siempre, es que te sientas cómoda. Date permiso para jugar con los colores, con las texturas. Y sobre todo, aceptate como sos. Siempre tenemos una parte de nuestro cuerpo que nos gusta más. Enfocate en ella para destacarla y ¡llevate el mundo por delante! ¡Sé vos misma!

Fuente: Agueda García Irízar es Coach en Imagen Personal, Psicóloga y Autora de “El arte de asesorarte y asesorar en Imagen Personal”. Vive entre Buenos Aires, Lima y Bogotá. Su IG es @imagenpersonalconagueda

View Comments (0)

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Ir Arriba