Moda

Moda sustentable: ¡la mejor tendencia!

La industria de la moda es una de las más contaminantes a nivel mundial. Generar un cambio de mentalidad en nuestro consumo, impulsar el comercio justo y evitar el maltrato animal podría salvar al mundo. Porque no se trata sólo de texturas y procesos sobre la pasarela.
Nous Etudions, una marca que llegó con impronta vegana. Foto: Archivo Atlántida.

Tendencias que llegan para quedarse. Acá y en el mundo se habla de abrazarse al slow fashion y a una moda consciente. Es que la sustentabilidad se convirtió en un tema que está cada vez más en la mira de la industria.

No por nada el de Stella McCartney fue el fichaje más importante de la temporada y de los últimos tiempos. La diseñadora se sumó a las tropas del imperio LVMH, ansioso de contar con su eco expertise.

Es que las grandes marcas tomaron conciencia de la importancia que la sustentabilidad tiene (y tendrá) entre sus clientes. Y tan importante es que generó el llamado Pacto de la Moda en la última cumbre del G7 en Biarritz, donde los principales actores de las industrias de la moda y textiles –entre ellos Chanel– se comprometieron a establecer objetivos prácticos para reducir el impacto ambiental.

Soplan vientos de cambio, y la industria de la moda empieza a escuchar los reclamos por una producción más consciente. Foto: Paula Ikeda.

Una de las pioneras en invocar las bondades de la moda sustentable fue Vivienne Westwood. Al tanto de que la moda es la industria –detrás de la petrolera– más contaminante del mundo, a los 80 años Westwood invoca a la conciencia por el medioambiente cada vez que tiene ocasión. Apela al “Reduce, Reuse, Recycle, Save The World” (Reducir, Reutilizar, Reciclar, Salvar el Mundo). La que sabe, sabe.

Fuerza natural

La moda sustentable fue protagonista de una jornada completa en el más reciente Designers Buenos Aires. En busca de una industria textil menos contaminante, la diseñadora Sabrina Rodríguez Uzal presentó su creación “Germin.ar”.

Con un concepto innovador, Sabrina –ganadora del Concurso Terma– creó prendas realizadas 100% con fibras naturales, biodegradables y teñidas naturalmente con deshechos alimenticios. Cada una además podrá tener otro futuro una vez terminada su vida útil: ser plantada y generar vida verde.

Sabrina Rodríguez Uzal. Foto: Archivo Atlántida.

La diseñadora utilizó fieltro creado a partir de vellón de lana, ¡con semillas! “Me enfoqué en hacer que la ropa no se convierta en residuos”, explicó a Para Ti. “Evalué todo y así nació esta colección sustentable, minimalista y basada en el comercio justo. No quería que mis prendas tuvieran una estética cliché sino que fuera moderna, por eso usé teñido con cáscara de cebolla y logré que sean impermeables, ignífugas y suaves al cuerpo”, explicó.

Rodríguez Uzal diseñó a sabiendas de la moda efímera que se consume hoy. “La gente está acostumbrada al fast fashion, a lo que es tendencia y, para no generar descartes y que la ropa termine apilándose, está esta segunda vida: si te cansás y considerás que ya es vieja, la plantás y dejás que tenga otra vida útil”, remarcó Sabrina. Así, en su desfile todas las miradas fueron hacia las telas germinadas: “Diseñé el fieltro con un biotecnólogo –explica–. Se puede lavar con agua fría y jabón blanco. Y, como las prendas se secan muy rápido, no germinan hasta que uno quiera. Recién cuando querés dejar de usarla se transforma en planta”.

Diseñadora y creadora de Nous Etudions, Romina Cardillo fue una de las primeras en implementar una marca vegana en el país. “Decidimos trabajar sin pieles de animales y no quedarnos ahí. No se trata sólo de la ropa. En el camino de la sustentabilidad nos fuimos replanteando cosas día a día. No generar tanta indumentaria, ni tan masiva, hacerla más a conciencia. Me fui reformulando y cuestionando hacia qué lugar quería ir. ¿Quiero estar en un shopping? Deseaba que todo lo que comunico tuviera que ver con mi filosofía. Una de las maneras fue apoyarme en la tecnología, por ejemplo para crear algo funcional y dar soluciones”, afirmó Romina.

Producir prendas 100 % con fibras naturales es posible. el priyecto “Germin.ar” lo demostró. Foto: Archivo Atlántida.

Y contó como había hecho pruebas con kombucha o diferentes materiales antes de presentar una colección 3D: “El desafío es darle al usuario opciones más duraderas y funcionales que permitan conservar el frío, el calor o protegerse de los rayos UV. El futuro de la moda está acá”, señaló Cardillo.

Bienvenidas al futuro

El tema de la sustentabilidad está sobre la mesa. Cómo reducir el daño que se le hace al planeta, impulsar el comercio justo y evitar el maltrato animal aunque todavía estamos en una etapa de prueba y error donde cada tanto nos topamos con encrucijadas.

Porque, ¿buscás calzado vegano? Seguramente terminás optando por “ecocuero”, para el que no se utilizan animales, pero tampoco es una elección sustentable debido a que el material –plástico– tardará años en biodegradarse. La opción de conseguir otro reemplazo del cuero seguramente implica un traslado en avión y ahí entra en juego el hecho de generar una huella de carbón que afectará al medioambiente… A la hora de elegir, aún toca buscar el producto que cause el menor daño posible, pero vamos por buen camino.

En Designers Buenos Aires, diseñadores como Martín Churba y Luz Ballestero se sumaron a la conversación en el Panel de Moda Sustentable. “Veo a la moda sustentable como algo urgente, una antitendencia porque llega para instalarse”, declaró Churba, alma máter de Tramando. “Sustentable para mí es que está sostenido y eso es estar apoyado en pilares: recursos naturales y renovables que hay que usar con muchísima discreción y sin malgastar para que las generaciones posteriores las tengan también. Es tiempo de linkear la moda con la trazabilidad y empezar a preguntarnos de dónde viene lo que usamos. Hoy que es cool hablar de esto hay que aprovechar para iniciar el cambio. Porque no estoy adquiriendo sólo un producto sino también avalando todo lo que pasó antes de que llegue a comprarlo”, afirma Martín.

Designers Buenos Aires Nous Etudions
La moda sustentable fue protagonista del último Designers Buenos Aires. Foto: Archivo Atlántida.

Conocer más sobre lo que consumimos impulsó la campaña “Who made my clothes” (¿Quién hizo mi ropa?) a nivel internacional. “Es tiempo de empezar a preguntarnos, ¿lo necesito?, ¿qué sucedió antes de que llegara a mí? Y en esto entra la comunicación, cómo le informamos al usuario para que pueda tomar sus decisiones: si se emplea gente en condiciones equivocadas, también pensar en el desperdicio que esto va a dejar, y ahí entra en juego el reciclaje. Hay que diseñar pensando en el circuito entero”.

Hacer moda sostenible es difícil en el país y la elección de materiales sería lo más obvio, pero también se trata de ser coherente con el tipo de marca que uno puede ser. Vale arrancar por ahí. Aporto desde mi lugar teniendo bolsas biodegradables, fue un montón de trabajo, pero siento que sumo en la cadena”, comentó la diseñadora Luz Ballestero.

Información, inversión y justicia

Se trata de hacer el cambio realidad. Especialista en sociología del diseño, también Marisa Gabriel habló con Para Ti sobre cuan factible es lograr moda sostenible en Argentina. Docente e investigadora del Centro Textil Sustentable, Marisa cree que sí: “La sostenibilidad debería dejar de ser vista como un costo extra y comenzar a ser parte de las decisiones de cada marca de indumentaria. Sus directivos deben comenzar a mirar la cantidad de oportunidades que les brinda para generar valor y analizar los riesgos potenciales de no tratar estos temas en su agenda”, afirmó.

Lograr proyectos más sostenibles no se trata necesariamente de invertir más capital, sino de pensar distinto, revaluar los procesos y establecer pequeñas pero efectivas metas siendo menos dañinos con el medioambiente y generando un impacto social positivo. El mayor problema de instalar la moda sostenible en Argentina no es necesariamente el capital o la tecnología, sino la falta de información. La moda sostenible se entiende como una materialidad –tejidos naturales, procesos–, cuando en realidad hay que promover el consumo sostenible. Se habla del algodón orgánico y en realidad contamina más que el algodón común… Es un camino de aprendizaje. Todos deberíamos mantenernos informados”, afirma la docente.

Stella Mccartney, una diseñadora top y eco expertise. Foto: Archivo Atlántida.

A la hora de colgar una prenda nueva en el perchero tengamos en cuenta el comercio justo y la ética detrás de lo que consumimos. Saber qué precio pagamos al consumir algo que usaremos muy poco, a quién le costó cuánto o qué y que no es lo mismo una tela que una tela realizada con hilos reciclados de otras prendas. ¿Cómo podemos ayudar? Eligiendo qué consumir y evitar la moda rápida por sobre todo. A la hora de tomar algo de un perchero pensar, ¿lo voy a usar?, ¿cuánto?, ¿cuánto se dañó?, ¿a quién se le pagó y cómo? Leer la letra chica es informarnos y nos pone un sustentable paso por adelante.

Podés seguir leyendo más: La moda sustentable gana la temporada de verano 2020

Notas relacionadas

Bitnami