A los 18 años dejó Buenos Aires para instalarse en Nueva York y estudiar en Parsons School of Design, una de las escuelas de diseño más reconocidas del mundo. Desde entonces, Marcia La Vecchia Galán viene construyendo una identidad propia en la escena del diseño emergente, con una propuesta donde volumen, textura y estructura redefinen la relación entre el cuerpo y la prenda.
Su recorrido no fue sencillo. “Ser extranjera en Estados Unidos me enseñó a esforzarme aún más para lograr mis objetivos. No tener la comodidad de estar en tu país te obliga a construir tu camino desde cero”, cuenta.
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Esa experiencia migrante también se convirtió en fuente de inspiración. “Nueva York es una ciudad que impulsa la creatividad y me ayudó a descubrir quién soy como artista”.

De la máquina Singer familiar a Oscar de la Renta
La moda forma parte de su historia desde la infancia. Su abuelo, sastre italiano radicado en Argentina, fue una de sus primeras referencias.
“A los 12 años empecé a tomar clases de costura con mi mamá y confeccioné mi primer vestido con una máquina Singer familiar que pasó por varias generaciones”, recuerda.


Durante la pandemia comenzó a diseñar carteras junto a su padre como hobby. Ese proyecto derivó en la creación de un portfolio que luego presentó en Parsons. Tras mudarse a Nueva York, empezó a trabajar en la industria y tuvo una experiencia en la casa Oscar de la Renta, ampliando su formación en uno de los centros más importantes de la moda.
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Moda como pieza escultórica
El trabajo de La Vecchia Galán no parte de la tendencia sino del concepto. Sus diseños exploran el volumen y las formas tridimensionales, con siluetas amplificadas y estructuras que transforman la prenda en una especie de escultura.
“Encuentro mi voz creativa cuando experimento con textiles. Ahí es cuando todo cobra sentido”, explica. Su proceso es experimental y artesanal: desarrolla sus propias telas mediante técnicas como afieltrado, bordado, sublimación o corte láser. “No compro tela, la desarrollo. Me gusta crear materiales únicos que hagan cada pieza más personal”.

Las estructuras rígidas sostienen formas exageradas y voluminosas. “Me fascina jugar con la silueta del cuerpo y crear algo fuera de lo convencional. No me intriga lo minimalista; cuanto más grande, mejor”.

Influencias y mirada hacia el futuro
En sus diseños conviven la herencia cultural argentina y la energía experimental de Nueva York. El color también ocupa un rol central: el rojo aparece con frecuencia como símbolo de la pasión con la que vive el proceso creativo.

Entre sus referentes menciona a Alexander McQueen, Iris Van Herpen y Mugler, diseñadores que también exploran la moda como territorio artístico.
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A futuro, sueña con lanzar una marca propia centrada en textiles innovadores y con una mirada sustentable. “La industria genera mucho desecho y me interesa trabajar de una forma más consciente”, afirma.

Marcia La Vecchia Galán forma parte de una nueva generación de diseñadores argentinos que desarrollan su carrera en el exterior con una voz propia, donde arte y moda se cruzan para crear piezas que buscan ir más allá de lo convencional.

Marcia La Vecchia Galán en tres claves
Formación: Parsons School of Design, Nueva York
Estilo: siluetas voluminosas y textiles experimentales
Inspiración: Alexander McQueen, Iris Van Herpen y Mugler
Fotos: Prensa.



