#BookDeLaSemana Darío Barassi: «No concibo la vida sin Luli, mi mujer, porque estoy perdidamente enamorado de ella» – Para Ti
 

#BookDeLaSemana Darío Barassi: "No concibo la vida sin Luli, mi mujer, porque estoy perdidamente enamorado de ella"

Es, claramente, el elegido de los argentinos: conduce, por primera vez, un programa de entretenimientos con su particular estilo, el rating lo acompaña y la gente -tanto en la calle como en las redes- le expresa su cariño incondicional. Él agradece el reconocimiento del público y asegura que intenta disfrutar a pleno de este gran momento siempre acompañado por las dos mujeres de su vida: su esposa Lucía Gómez Centurión y su hija, la pequeña Emilia de dos años. "Mi familia es el pilar de mi vida", asegura con emoción. 
News
News

Darío Barassi recibió la segunda dosis de la AstraZeneca el lunes 26 julio y su organismo reaccionó de una forma rara y original a la vacuna: lo dejó sin voz. En realidad, este curioso efecto secundario no fue inmediato - de hecho, ese mismo día, asistió a LAM (el programa de Ángel de Brito) como invitado y habló con total normalidad- pero, con el transcurrir del día, pasó de la disfonía a la afonía total y tuvo que cancelar la grabación del programa del martes 27.

Sin embargo, con el profesionalismo que lo caracteriza, de ninguna manera aceptó cancelar la entrevista que acompaña al Book de la Semana y dijo: "Le buscamos la vuelta a la nota, bebé: si tengo que responder por escrito… ¡Lo hago! Despreocupate".  Por suerte, no fue necesario llegar a ese extremo y el miércoles, ya casi recuperado, pudo sentarse a charlar tranquilo con Para Ti.

-Sos algo así como "el hombre del momento": el rating te acompaña y la gente te adora…. ¿Esperabas tener tanto éxito con 100 argentinos dicen?

-La verdad es que no lo esperaba. Sí le tenía fe al al formato, confianza a la productora que me lo proponía y me gustaba la idea de formar parte de la tarde de el trece pero no tenía muy claro cómo me iba a sentir yo en el rol de conductor y me preocupaba, especialmente, la respuesta del público. Por otra parte, yo soy una persona bastante hedonista y, precisamente por ello, estoy muy atento a mi disfrute a la hora de encarar un proyecto porque -cuando un trabajo me aburre o incomoda- me cuesta sostenerlo en el tiempo y, justamente eso, evito: aceptar propuestas a las que luego quiero renunciar.

-Pero se te nota muy cómodo y desenvuelto como conductor… ¿Es así?

-Cien por ciento real. ¿Pero sabés, por qué? Siento que logré reversionar la imagen del clásico conductor y me permito muchas cosas que, a lo mejor, son como raras en televisión pero que a mí me salen con total naturalidad y, por suerte, el público las acepta y disfruta mucho. Yo me muestro espontáneo, genuino y todo lo traslado para el lado del humor y la actuación, que es lo mío. De hecho, cada día, entro al piso con la idea de que se abre el telón y estoy por arrancar una nueva función en el teatro.

Un público que crece día a día

-Me imagino que en la calle tu popularidad creció mucho.

-En la calle y en las redes sociales: aumenté abruptamente mi cantidad de seguidores de Instagram y no paro de recibir muestras de cariño de parte del público. La gente me saluda y felicita, muchos me mandan mensajes hermosos y lo que más me sorprende es la cantidad de chicos jóvenes -que normalmente no miran televisión de aire- que me escribe y está enganchada con 100 argentinos dicen.

-Competís con Cortá por Lozano y leí que, Verónica Lozano y vos, se chicanean por WhatsApp cuando alguno de los dos mide mucho más el otro… ¿Es verdad?

-Sí, sí, nos escribimos y nos hacemos algunos chistes sobre el rating pero pensá que a mí me une una gran amistad con Vero (Lozano): fue la primera persona con la que trabajé en televisión cuando fui notero de AM -el programa que Lozano condujo junto a Leo Montero durante más de 10 años en Telefe- y siempre fue muy generosa conmigo: me abrió el juego y me dio un espacio importante cuando yo recién comenzaba. Pasaron los años, mi carrera evolucionó, creció, pero yo sólo tengo palabras de agradecimiento con ella que, además, es una de las mejores conductoras de nuestro país.

-Pero sos muy competitivo asi que debés disfrutar (aunque sea secretamente) cuando tenés más rating que Cortá por Lozano

-Es cierto que soy competitivo pero compito conmigo mismo, no con Vero. Es decir, soy más autoexigente que competitivo: si hoy medí más que ayer me pongo contento por mí, porque siento que hice algo mejor que el día anterior. No me gusta la competencia con el otro, ¿se entiende? Obvio que miro el rating, no voy a mentir, pero también estoy feliz de que existan dos programas en la televisión que le den trabajo a tanta gente.

-Y si tenés que elegir… ¿Preferís el programa diario con “civiles” o el especial famosos del fin de semana?

-Mirá, a mí me gusta mucho el programa con "civiles" porque yo soy, básicamente, una persona muy chusma: amo hablar con los participantes, preguntarles quiénes son, de qué viven, ahondar en los vínculos familiares… O sea: de verdad me interesa saber de ellos, indagar y descubrir si ocultan algo (Se ríe)

-Claro, con el famoso la pesquisa es más difícil

-Y… sí. Al menos yo siento que en los primeros programas estuve muy acartonado y no me gustó, pero creo que, de a poco, me empecé a soltar y ellos también comenzaron a prestarse al juego así que todo se está acomodando.

-Sé que sos fanático de Abel Pintos… ¿Lo vas a cholulear mucho cuando lo convoquen como participante?

-Ni hablar: a full. Es más, si logro que venga, hago un "especial Abel Pintos" que seríamos él y yo jugando: yo paso a ser su familia. Punto. Yo admiro mucho a los virtuosos en cualquier disciplina: cuando veo a una persona que me deslumbra necesito decirlo y que se conozca su talento, por eso siempre hablo de Abel en el programa: es una de las mejores voces de nuestro país y se tiene que saber. También se lo he dicho a él, en persona, claro.

Un auténtico Laliter

-La periodista Laura Ubfal publicó una encuesta que indica que Lali Espósito y vos son, hoy, las dos personas más queridas de la Argentina… ¿Tenías ese dato?

-Lo vi y me encantó. Alguna vez fui elegido mejor compañero en el colegio y bueno, esto es algo parecido pero multiplicado por millones. Soy una persona empática por naturaleza y la profesión de actor también me hizo observador y curioso. Yo disfruto, de verdad, interactuando con otros, por eso, me resulta fácil integrarme a cualquier grupo y sentirme cómodo.

-¿Y de Lali, tu compañera en la encuesta, que opinión tenés?

-¡La mejor! A la enana la conozco hace mil años -la conocí en Casi ángeles porque soy muy amigo de Peter Lanzani- y no me sorprende la carrera que está haciendo: es talentosísima. La conozco a ella, a su familia y les tengo muchísimo cariño a todos. Es más, me atrevo a decir algo: es tan grossa que todavía no llegó su techo, tenemos mucho de Lali por ver.

-O sea que, además de ser un Laliter -el nombre con que se llamaba a Peter (Lanzani) y Lali (Espósito) cuando eran pareja- sos team Lali y no teamTini… ¡Gran descubrimiento de Para Ti!

-¡Me vas a meter en un problema con Tini! (Se ríe). En realidad, a Tini la conozco mucho menos. No compartí tiempo con ella pero es una artista descomunal, con una voz increíble y tengo varios temas de ella en mi lista de Spotify así que no soy team nadie, por ahora.

-¿Te gustaría volver a hacer ficción en algún momento?

-Ufff… ¡Amaría! Mi vocación es ser actor y adoro estar arriba de un escenario y contar un cuento porque el teatro es el espacio más enriquecedor y bello para habitar. Pero, claro, también tengo ganas de filmar películas y series, encontrar nuevos personajes que me seduzcan y sueño con hacer un clásico en un lugar como el Cervantes o el San Martín.

-¿Recibís propuestas tentadoras como actor?

-Sí, muchas y, de hecho, ya firmé para filmar una serie el año que viene que se va a ver en España y ese proyecto en particular me tiene súper entusiasmado. Yo necesito mantener el Darío artista y siempre estoy deseoso de que aparezcan desafíos que me incomoden y me disparen a lugares no transitados ni conquistados todavía por mí así que tomen nota: me voy a ocupar de que tengan Barassi para rato.

ADN 100% sanjuanino

-¿Tenés un buen recuerdo de tu infancia y adolescencia en San Juan?

-La mejor. Ser sanjuanino es algo que me define por completo. El gen sanjuanino habla de una persona empática, amable, un buen vecino que tiene una relación incondicional con su familia y sus amigos. Yo conservo a mis amigos de la secundaria: somos 20 monos en un grupo de WhatsApp muy activo que, una vez por año, se junta a comer o a hacer un viaje. Para mí los amigos son esenciales en la vida.

-¿Viajás seguido a San Juan?

-Cuando era más chico viajaba mucho pero ahora tengo tan poco tiempo libre que me cuesta bastante encontrar un momento. Eso sí: una vez por año voy y armamos esta reunión de la que te hablo. Te juro que es algo que me hace muy bien, siento que es como un reseteo necesario porque allí soy "El gordo" y "El Bicho" -como me llamaban en el colegio- y no Barassi.

-¿Sos familiar de Alfonsina Storni?

-Sí, claro: era la tía de mi abuela y siempre estuvo muy presente en los relatos de mi familia. Yo pertenezco a una familia tradicional de San Juan, mis abuelos eran bodegueros y siempre se nos inculcó la importancia de estudiar una carrera, aprender un idioma y seguíamos algunas tradiciones como comer con música clásica y usar vajilla especial cuando venían invitados. Pero son detalles que no tienen que ver con algo pretencioso porque somos una familia de clase media trabajadora con hábitos que, en San Juan, son más habituales que aquí en CABA, tal vez.

Un triángulo indestructible

-En Para Ti contamos cómo tu historia de amor con Lucía Gómez Centurión y es muy linda porque, si bien se casaron en el 2015, se conocen desde que tienen 16 años….

-La historia con Luli es la mejor que tengo y la base de todo lo que soy: yo no concibo mi vida sin mi mujer, la amo como el primer día en que la conocí porque estoy perdidamente enamorado de ella. Crecí y maduré con ella, conocimos Buenos Aires juntos cuando vinimos de San Juan y somos muy unidos. Si bien tuvimos muchas idas y vueltas logré mi objetivo y conquisté su corazón.

-Danos algunos detalles más sobre esas idas y vueltas entre ustedes

-Y… fue duro porque éramos súper amigos hasta que un día me armé de coraje, le confesé que, en realidad, estaba enamorado de ella y me contestó: "Volví con mi ex". ¡Me partió el corazón! Pero bueno, seguimos siendo amigos, viéndonos y había un cierto histeriqueo que, finalmente, terminó en que empezamos a salir.

-Leí que sos romántico hasta niveles insospechados

-Real. No sólo eso: soy muy regalero y me gusta mimarla, consentirla y hacerle la vida fácil. El otro día, por ejemplo, escuché que Luli quería empezar patinar así que le compré unos rollers. Bueno…no, digamos la verdad: conseguí un canje y ya tiene sus rollers para que los use cuando tenga ganas. Yo soy muy detallista con todas las personas de mi entorno pero con la gorda en especial.

-Lucía es psicóloga y trabaja con niños con problemas en el aprendizaje, ¿no?

-Tal cual. Dirige un espacio que se llama Aprentia, que hace acompañamiento psicológico para chicos con dificultades emocionales y está tapada de laburo. Justamente por eso trato de solucionar cualquier problema que tenga y tratarla como lo que es: la reina de mi casa.

-¿Y cómo fue la llegada de Emilia, tu hija, en una pareja de tantos años? ¿Desestabilizó un poco o los unió aún más?

-Nos unió muchísimo: siento que somos como un triángulo indestructible desde la llegada de Emilia. Luli es la reina y la Pipi, nuestra princesa hermosa. Esta familia es el pilar de mi vida.

-¿Tienen sus momentos a solas o todas las salidas son con Emilia?

-Yo trato que hagamos escapadas de fin de semana solos y, si se nos complica, organizo, al menos, una linda salida para charlar tranquilos. Siempre busco que nuestro tiempo juntos sea de calidad porque, realmente, los dos vivimos muy a full. A mí me gusta que la gorda disfrute, se relaje y lo pase bien.

Fan de las rutinas

-¿Cómo te definirías como papá?

-Mirá, yo tengo bastante ego -algo que habrás notado luego de esta larga charla- pero te voy a decir algo con total sinceridad: el papel que mejor desempeño en la vida es el de padre. Emilia logró mi mejor versión y me curó de muchos males. Nunca miré a una mujer como miro a mi hija ni me entregué a una mujer como a ella: siento que se frena el mundo cuando la Pipi me necesita. Quisiera estar más tiempo con ella pero también sé que soy afortunado por tener tanto trabajo así que le dedico cada minuto libre de mi vida a mi hija.

-¿Qué actividades te gusta compartir con Emilia?

-Todo lo que puedo: desde bañarla, dormirla, cocinarle, disfrazarme para interpretar un personaje que la haga reir y también cortarle las uñas de los pies. Disfruto de todo lo que hago con ella.

-¿Sos un papá permisivo?

-Tengo como una dicotomía con el tema porque, por un lado le permito hacer cosas que a lo mejor la mamá no aprueba, pero, por el otro, tengo un problema: soy muy estricto. Entonces, un día me di cuenta que le estaba leyendo un cuento y, a la vez, tomándole examen con preguntas, exigiéndole que aprendiera todo y respondiera correctamente y ahí paré, me calmé y dije: ¡Tiene 2 años!

-Vos sos bastante obsesivo del orden así que sospecho que Emilia debe tener algunas rutinas muy aceitadas..

-¿Quéres que te cuente? A las 19 horas nos dice: "Comida, baño, cuento, cuna". En ese orden exacto. Ojo, con Luli somos los dos así: súper organizados y estructurados con los horarios y actividades de la casa así que es lógico que la nena sea igual. Pero bueno, lo que sí me permito con ella es salir un poco del patrón y si, un sábado se despierta 9am, estamos los dos solos y me pide un heladito de agua, se lo doy y desayunamos eso mirando una película. En eso soy mucho más permisivo que la mamá, lo admito.

-Bueno, ahí Emilia también se escapa del cronograma de horarios actividades habituales de la casa

-Sí pero, claramente, tiene nuestros genes. El otro día, después de darme la segunda dosis de la vacuna, estaba medio moribundo así que me tiré en el sillón al mediodía y le dije: "Pipi…¿Pochoclos y peli?", y me contestó: "No, papi, es muy temprano". Igual, la realidad es que soy como cualquier papá: quiero que mi hija crezca libre y feliz y siento que, en ese sentido, con Luli estamos haciendo un excelente trabajo.

Producción: Ale García

Fotos: Alejandro Carra

Edición de videos: Cristian Calvani

Agradecemos especialmente a de prensa de eltrece,

Gigi Romano, estilista de Darío Barassi, Big and Tall, Dorian, Giesso y @clinicamente_ok.

Maquillaje y peinado de eltrece

 

 

Más información en parati.com.ar

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig