“Es mi vida, es mi todo”: habló la mamá de Esmeralda tras encontrarla
 

"Es mi vida, es mi todo": el emotivo relato de la mamá de Esmeralda, quien pide que se siga investigando qué pasó

"Es mi vida, es mi todo": el relato de la mamá de Esmeralda tras encontrarla
La nena apareció a 400 metros de su casa, en una zona ya rastrillada. Su madre habló conmovida, con su hija en brazos, y pidió que la investigación continúe.
News
News

La imagen fue tan fuerte como el final de la búsqueda. Con su hija en brazos, frente a los periodistas, Tania López, la mamá de Esmeralda intentaba poner en palabras lo que acababa de pasar.

Habían sido casi 24 horas sin rastros. Y de repente, el mediodía del jueves, el alivio. Pero también las preguntas.

El momento en que volvió a verla

La zona ya había sido recorrida una y otra vez. No había señales. Hasta que apareció.

No estaba y no vimos ni un rastro. Y cuando la encontré a mi hija, la encontré con su body con el que la dejé pero al revés y mal puesto”, contó.

La nena estaba descalza. “Tiene sus piecitos raspados, llenos de espinas, porque salió descalza”, agregó.

Un hallazgo que no cierra

El lugar donde apareció Esmeralda ya había sido rastrillado previamente. Ese dato, sumado a cómo fue encontrada, dejó abiertas dudas que su mamá no puede dejar de pensar.

En qué situación la pudieron haber tenido a mi hija, no sé. Lo único que quiero y pido es que siga esta investigación porque esto no se puede quedar así. A mi hija alguien me la ha llevado”, afirmó.

A pesar de eso, aclaró: “No, no sospecho de nadie. No conozco a nadie que me haya querido hacer esta maldad. Lo único que quiero es que se siga investigando”.

Cómo está Esmeralda ahora

Después del reencuentro, la nena fue internada durante la noche para realizarle estudios.

Tiene lastimaduras, pero se encuentra en buen estado de salud y sin signos de deshidratación.

Sobre la ropa, su mamá volvió a detenerse en un detalle: “Lo tenía mal puesto y con sangre que no sé si sería de las lastimaduras que tenía ella, lo tiene la fiscalía”.

El apoyo que la sostuvo

En medio del relato, hubo momentos en los que la voz se le quebró. Sobre todo al hablar de quienes la acompañaron en la búsqueda.

Con mis vecinos no tengo palabras, fueron los primeros en salir antes de que llegara la policía y los bomberos, fueron los que salieron, criaturas de 17, 18 años, fueron a buscar a mi hija por el campo”, dijo.

También destacó el rol de su familia: “Mi papá es el que me aguanta, me soporta, me ayuda con mis hijos… estoy muy agradecida con él porque a pesar de todo es quien me acompaña a mí y a mis hijos”.

El después: alivio, miedo y la necesidad de saber

Con Esmeralda nuevamente en casa, empieza otra etapa. Más calma, pero no del todo.

Estar en familia, relajarnos un poquito, descansar… porque mañana es otro día y nosotros tenemos responsabilidades”, explicó.

Al mismo tiempo, el miedo sigue presente. “Tengo miedo, la verdad es que no se lo deseo a nadie”, dijo.

Y en ese equilibrio entre alivio y angustia, su pedido es claro: que se investigue.

“Es mi vida, es mi todo”

En medio de todo, hubo una frase que resumió lo esencial.

Es mi vida, es mi todo, es mi bebé chiquita”, expresó, con su hija en brazos.

Mientras la investigación continúa, el caso queda atravesado por ese contraste: la tranquilidad de haberla encontrado y la necesidad de entender qué fue lo que pasó en esas horas en las que no estuvo.

 
 

Más Para Ti

 

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig