Los rumores en torno al matrimonio del príncipe Alberto y Charlène de Mónaco no son nuevos, pero esta vez la información llega desde las entrañas del poder. Claude Palmero, el hombre que manejó las finanzas privadas de la familia real durante 23 años, acaba de publicar su libro Monaco Interdit (Mónaco prohibido), donde detalla pormenores que hasta ahora permanecían bajo el más absoluto secreto.

Una de las revelaciones más impactantes data de 2012, apenas un año después de la pomposa (y, en algún punto, cuestionada) boda real. Según Palmero, Alberto le pidió alquilar y amoblar en secreto un departamento de soltero. El ex administrador explicó que él mismo se encargó de gestionar todo usando otros nombres para que no trascendiera y se transformara en un escándalo. “No es ilegal. Era parte de mi trabajo”, señaló Palmero, aunque reconoció que la situación le resultó sumamente incómoda.
La intimidad de una pareja bajo la lupa
Como hemos cubierto en reiteradas oportunidades en Para Ti, la relación de los príncipes siempre estuvo marcada por el misterio, se conocieron todo tipo de polémicas mediante trascendidos. Desde la supuesta intención de Charlène de huir antes de la boda hasta su recordada luna de miel en hoteles separados. Palmero, sin embargo, desmiente el mito de la "novia a la fuga": "No vi ni noté nada de ese tipo", aclaró, aunque definió a la princesa como alguien difícil de descifrar.

El libro también pone el foco en los primeros años de convivencia y el comportamiento de Charlène. Relata que debió llamarle la atención porque gastaba mucho dinero y de manera impulsiva. Con el tiempo, Palmero cambió su perspectiva sobre este punto: "Me centré en el gasto, que era mi trabajo, sin comprender que lo que ella hacía era una respuesta a no sentirse bien o tal vez a llamar la atención de su esposo. Me siento un poco mal por eso", confesó con cierta amargura.
Secretos de Estado y activos familiares
Palmero no solo habla del matrimonio, sino también de la gestión de la vida privada de Alberto. Según su testimonio, en varias ocasiones debió pagar sumas de dinero a una mujer que poseía fotografías comprometedoras del monarca. Además, fue el encargado de distribuir discretamente propiedades y activos para los hijos extramatrimoniales del príncipe, Alexandre Grimaldi-Coste y Jazmin Grace Grimaldi.
Sobre la personalidad de Alberto, el excolaborador describe a un hombre que evita el conflicto a toda costa: “Dice lo que querés oír. No le gusta tomar decisiones. Da instrucciones pero se contradice casi inmediatamente”. Esta actitud, según Palmero, habría permitido que las tensiones internas, como la histórica mala relación entre las princesas Carolina y Charlène, nunca se resolvieran.
Una batalla por el honor
La salida de Palmero del Palacio en 2023 fue abrupta y escandalosa, tras acusaciones de corrupción que él niega rotundamente. Con esta publicación, el exadministrador busca limpiar su nombre y enviar un mensaje directo al Principado. “Me sentí destruido. Nunca pensé que sería tan brutal”, recordó sobre su despido.
Hasta el momento, el Palacio Grimaldi no hizo ningún tipo de comentario sobre los dichos del libro. Sin embargo, el testimonio de quien fuera la sombra del príncipe durante más de veinte años abre una grieta difícil de cerrar en la imagen oficial de la corona monegasca.
Fotos: Fotonoticias

