En medio de horas de máxima tensión política y diplomática, el nombre de Cilia Flores volvió a ocupar un lugar central en la escena internacional. La esposa de Nicolás Maduro habría sido capturada junto al presidente venezolano durante un operativo encabezado por Estados Unidos, según informó la administración norteamericana, mientras el gobierno de Caracas exige pruebas de vida y denuncia una agresión contra la soberanía del país.
Más allá del impacto de la noticia, Flores no es una figura secundaria dentro del poder chavista. Por el contrario, desde hace décadas es una de las mujeres más influyentes —y controvertidas— de la política venezolana.

Cilia Flores, una dirigente clave del chavismo
Cilia Adela Flores nació el 15 de octubre de 1956 en Tinaquillo, estado Cojedes, y tiene 69 años. Es abogada de formación y militante del chavismo desde sus inicios. Mucho antes de convertirse en primera dama, ya ocupaba espacios de peso dentro del esquema político que lideró Hugo Chávez y que luego continuó Nicolás Maduro.
A lo largo de su carrera fue presidenta de la Asamblea Nacional entre 2006 y 2011, un cargo desde el cual consolidó su influencia dentro del oficialismo. Más tarde, se desempeñó como procuradora general de la República y volvió a ocupar bancas como diputada, además de integrar la Asamblea Nacional Constituyente creada en 2017.

Dentro del chavismo, Flores siempre rechazó el rol tradicional de primera dama y se definió a sí misma como “primera combatiente”, una expresión que resume su involucramiento directo en las decisiones políticas y en la estructura de poder del régimen.
La relación de Cilia Flores con Nicolás Maduro
Cilia Flores y Nicolás Maduro se conocieron en los años 90, cuando ambos formaban parte del movimiento bolivariano que comenzaba a tomar forma alrededor de Hugo Chávez. Tras una relación de muchos años, se casaron el 15 de julio de 2013, pocos meses después de que Maduro asumiera la presidencia.

Flores tiene tres hijos de su primer matrimonio con Walter Ramón Gavidia Rodríguez, con quien se caso en 1978 —Walter Jacob, Yosser Daniel y Yoswal Alexander—, que en distintos momentos también quedaron bajo el foco público por su cercanía al poder.
Cilia Flores: controversias y sanciones
El nombre de Cilia Flores aparece desde hace tiempo asociado a sanciones internacionales. Estados Unidos y Canadá la incluyeron en sus listas por considerar que forma parte del círculo íntimo que sostiene al régimen de Maduro.
Además, algunos de sus familiares protagonizaron uno de los episodios más resonantes vinculados al chavismo: dos de sus sobrinos fueron condenados en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico, un caso que impactó de lleno en la imagen internacional del gobierno venezolano.

El presente: una figura en el centro de la crisis
La supuesta captura de Cilia Flores junto a Nicolás Maduro marca un punto de inflexión. No solo por su condición de esposa del presidente, sino porque se trata de una de las dirigentes más poderosas del chavismo, con peso propio y una trayectoria que la convierte en una pieza clave del engranaje político venezolano.
Mientras el escenario internacional sigue en desarrollo y crecen las dudas sobre el paradero del matrimonio presidencial, el nombre de Cilia Flores vuelve a confirmar que su rol dentro del poder venezolano estuvo siempre lejos de ser meramente simbólico.
Fotos: Instagram
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