Desde que fue diagnosticada con esclerosis múltiple (EM) en 2021, Christina Applegate eligió el camino de la honestidad brutal. A los 54 años, la actriz que supo conquistar Hollywood con su carisma hoy vive una realidad muy diferente, marcada por el dolor crónico y una movilidad reducida que la mantiene gran parte del día en su dormitorio.
Christina Applegate transita su lucha contra la enfermedad buscando visibilizar una condición que afecta el sistema nervioso central y que, en su caso, se volvió particularmente agresiva. Su habitación dejó de ser solo un cuarto para convertirse en su refugio y santuario, dado que el simple hecho de moverse representa un desafío físico inmenso.
Una rutina marcada por el dolor y el amor de madre
A pesar de las dificultades, Christina mantiene una prioridad inamovible: su hija Sadie, de 15 años. En una reciente entrevista con la revista People, la actriz confesó que los traslados escolares son el motor que la obliga a levantarse cada día.
"Quiero llevarla; es lo que más me gusta hacer. Es el único momento que tenemos juntas, nosotras solas", explicó Applegate. La logística diaria es una batalla contra su propio cuerpo: "Me digo a mí misma: 'Solo llevala a salvo y volvé a casa para poder meterte de nuevo en la cama'. Y eso es lo que hago". Esta rutina refleja la cara más humana de la enfermedad, donde las tareas más cotidianas se transforman en actos de pura voluntad.
Memorias de una niña con "ojos tristes"
Lejos de esconderse, Christina decidió volcar su historia en un nuevo libro autobiográfico titulado You With the Sad Eyes (Vos, la de los ojos tristes). En estas páginas, la actriz no solo habla de la esclerosis múltiple, sino que viaja hacia atrás para entender quién es hoy. El libro recorre su infancia en Laurel Canyon, Los Ángeles, un entorno que describe como inestable y marcado por el consumo de sustancias de su entorno y relaciones abusivas.
"Mi vida no está envuelta con un moño. La vida de la gente a veces es una m---da. Así que estoy siendo lo más honesta y cruda que puedo", sentenció. Para ella, este texto no busca ser necesariamente un manual de inspiración, aunque reconoce que su proceso de resiliencia puede ayudar a otros. Según sus propias palabras, la obra trata sobre esa nena de mirada triste que terminó convirtiéndose en la mujer fuerte y diferente que es actualmente.
El refugio en el podcast y la comunidad
Además de su libro, Christina encontró un espacio de contención en MeSsy, el podcast que conduce junto a su colega y amiga Jamie-Lynn Sigler, quien también convive con un diagnóstico de esclerosis múltiple. Allí, ambas comparten sin filtros lo que significa vivir con una enfermedad autoinmune, derribando mitos y mostrando que, incluso en los días más oscuros, la conexión con el otro es vital.
Para Applegate, el proceso de escritura y su labor en plataformas digitales no fueron precisamente catárticos, pero sí necesarios para cerrar un ciclo. La actriz que se consolidó como el sostén de su familia desde muy joven, hoy se permite la vulnerabilidad de reconocer sus límites, demostrando que la verdadera fortaleza también reside en saber cuándo volver a la cama para recuperar fuerzas.

