No necesitás ser una experta en pastelería para lograr un resultado increíble en tu cocina. Este bizcochuelo es de esos que siempre salen bien: el yogur le aporta una humedad única y el coco rallado le da ese toque especial que nos encanta. Es práctico, económico y perfecto para resolver la merienda en un ratito. ¡Animate a prepararlo!
Ingredientes
Para un molde de aproximadamente 22 o 24 cm de diámetro:
- 3 huevos
- 160 g de azúcar
- 125 g de yogur natural (un potecito)
- 100 ml de aceite de girasol
- 240 g de harina de trigo 0000
- 16 g de polvo de hornear
- 80 g de coco rallado
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Preparación paso a paso
Paso 1: Preparativos iniciales Lo primero que tenés que hacer es precalentar el horno a 180°C. Mientras toma temperatura, engrasá bien un molde con manteca o aceite, asegurándote de cubrir bien los laterales para que el bizcochuelo no se pegue.
Paso 2: El batido principal En un bol, batí los huevos con el azúcar durante unos 3 o 4 minutos. La idea es que la mezcla se vuelva clara y espumosa; este aire que incorporamos ahora es el secreto para que después te quede bien alto y liviano.
Paso 3: Los líquidos y el sabor Añadí el yogur natural, la esencia de vainilla y el aceite de girasol. Hacé este paso de a poco, mezclando a baja velocidad hasta que todo esté bien integrado y no veas restos de aceite en la superficie.
Paso 4: El toque de coco Ahora incorporá el coco rallado y la pizca de sal. Mezclá con una espátula para que el coco se distribuya de forma pareja en toda la masa, aportando su textura y sabor característico.
Paso 5: Secos y mezcla final Tamizá la harina junto con el polvo de hornear y agregala en dos tandas. Es fundamental mezclar suavemente, con movimientos envolventes, para cuidar el aire que logramos al principio. Así, vas a obtener una miga mucho más aireada.
Paso 6: Cocción y desmolde Verté la masa en el molde, alisa un poco la superficie y llevá al horno entre 35 y 45 minutos. Cuando pinches con un palito y salga limpio, ya está listo. Dejá que repose 10 minutos antes de desmoldar y dejalo enfriar sobre una rejilla para que conserve su humedad.
Tips y variaciones
Si querés darle un toque extra de sabor, podés espolvorear un poco más de coco rallado por encima apenas sale del horno, o incluso pincelarlo con un almíbar suave. Si te gustan las opciones frutales, esta base combina muy bien con ralladura de limón, muy al estilo de otras recetas de budines que solemos compartirte para tus tardes.
Para conservarlo siempre fresco, lo ideal es guardarlo en un recipiente hermético una vez que esté totalmente frío. Si preferís una versión más cítrica, podés reemplazar el yogur natural por uno de vainilla o incluso uno de frutilla, lo que le dará un perfil de sabor totalmente distinto pero igual de delicioso.
Foto y receta: IG (muyricoabuela)


