Este es de esos postres que salen bien y sorprenden. No necesitás técnicas difíciles ni ingredientes raros: con pocos pasos lográs una receta con textura cremosa arriba y un interior húmedo gracias al coco. Ideal para una comida especial o para darte un gusto cualquier día de la semana.
Ingredientes (para 6–8 porciones)
- 375 g de leche condensada
- 315 ml de leche entera
- 150 g de coco rallado
- 4 yemas
- 4 claras
- 40 g de azúcar
Preparación paso a paso
Paso 1: Prepará el molde
Acaramelá una budinera cubriendo bien la base. Podés hacerlo directamente sobre el fuego o con caramelo ya listo. Reservá mientras avanzás con la mezcla.
Paso 2: Armá la base del flan
En un bowl, mezclá la leche condensada con la leche y el coco rallado. Integrá bien hasta lograr una preparación homogénea. Sumá las yemas y volvé a mezclar.
Paso 3: Batí las claras
En otro recipiente, batí las claras hasta lograr punto nieve. Este paso es clave para la textura aireada del resultado final.
Paso 4: Uní las preparaciones
Incorporá las claras batidas a la mezcla anterior con movimientos envolventes. Hacelo de a poco para no perder el aire y lograr esa textura liviana.
Paso 5: Horneá a baño maría
Volcá la preparación en la budinera acaramelada. Llevá a horno medio, a baño maría, durante al menos 50 minutos. El centro debe quedar firme pero ligeramente húmedo.
Paso 6: Enfriá y desmoldá
Dejá enfriar completamente antes de desmoldar. Este paso ayuda a que tome mejor consistencia y se integren las capas.
Tips y variaciones que suman
Si querés un sabor más intenso, podés sumar unas gotas de esencia de vainilla o ralladura de limón a la mezcla. También podés reemplazar parte de la leche por leche de coco para potenciar el sabor.
Para que el baño maría funcione bien, asegurate de que el agua esté caliente al momento de llevarlo al horno. Esto ayuda a una cocción más pareja.


