Si estás buscando una opción rica y más saludable para tus desayunos o meriendas, estos pancitos de avena y arándanos se van a convertir en tus favoritos. Son suaves, húmedos y tienen el dulzor natural de la fruta sin necesidad de sumar azúcar refinada. Además, se preparan en pocos minutos y con ingredientes simples que seguramente ya tenés en tu cocina.
Mirá También

Una receta proteica, dos resultados: muffins o pancitos tipo brioche (sin harina y listos en minutos)
Ingredientes
- 1 ½ taza de harina de avena
- 1 cucharada de polvo de hornear
- 1 taza de yogur griego
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- ½ taza de arándanos frescos

Preparación
Paso 1: Colocá la harina de avena en un bowl amplio y agregá el polvo de hornear. Mezclá bien los ingredientes secos para que se integren de manera pareja.
Paso 2: Sumá el yogur griego y la esencia de vainilla. Revolvé hasta obtener una preparación húmeda y homogénea.
Paso 3: Incorporá los arándanos y mezclá suavemente para distribuirlos sin que se rompan demasiado.
Paso 4: Aceitá ligeramente tus manos y formá bollitos del mismo tamaño. Podés aplastarlos apenas para darles forma de pancitos.
Paso 5: Colocá los pancitos en una placa para horno previamente aceitada o cubierta con papel manteca, dejando un poco de espacio entre cada uno.
Paso 6: Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 10 minutos, o hasta que estén apenas dorados por fuera pero suaves por dentro.
Paso 7: Retiralos del horno y dejalos entibiar antes de servir para que terminen de tomar consistencia.

