Si te gustan las recetas dulces simples y rápidas, estos rolls dulces con masa de pizza pueden convertirse en uno de tus favoritos. La combinación de azúcar, manteca y canela crea un relleno aromático y delicioso que se carameliza en el horno y transforma una masa común en algo especial.
Además, es una preparación muy práctica porque podés usar masa de pizza comprada o casera, lo que reduce mucho el tiempo en la cocina. En pocos pasos vas a tener unos rolls suaves, dorados y perfumados, perfectos para acompañar el mate, el café o el té.
También podés personalizarlos con chocolate, dulce de leche o nueces para darles tu propio toque.

Ingredientes para los rolls:
- 1 bollo de masa de pizza (casera o comprada)
- 3 cucharadas de manteca derretida
- 3–4 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de canela en polvo
Opcional para el relleno:
- Chocolate picado
- Dulce de leche
- Nueces picadas
Para el glaseado (opcional):
- ½ taza de azúcar impalpable
- 1–2 cucharadas de leche
Preparación de los rolls:
- Paso 1: Sobre una mesa apenas enharinada, estirá la masa de pizza con un palo de amasar hasta formar un rectángulo fino.
- Paso 2: Pincelá toda la superficie con la manteca derretida. Luego espolvoreá azúcar y canela de manera uniforme. Si querés una versión más golosa, podés sumar chocolate picado o nueces.
- Paso 3: Enrollá la masa desde el lado más largo hasta formar un cilindro compacto, similar a un pionono.
- Paso 4: Con un cuchillo, cortá rodajas de 3 a 4 centímetros para formar los rolls. Colocalos en una placa para horno dejando un pequeño espacio entre cada uno para que puedan crecer al cocinarse.
- Paso 5: Llevá la placa a horno precalentado a 180–190 °C durante 18 a 22 minutos, hasta que los rolls estén dorados y perfumados.
- Paso 6: Mezclá el azúcar impalpable con un poco de leche hasta formar un glaseado suave. Volcalo por encima de los rolls cuando todavía estén tibios para que se adhiera bien.

Tips y variaciones para potenciar la receta
Aunque es una receta muy simple, algunos detalles pueden mejorar mucho el resultado final.
- La manteca es clave: ayuda a que el azúcar se derrita y se caramelice durante la cocción.
- No hornees demasiado: si pasan demasiado tiempo en el horno pueden quedar secos.
- El chocolate queda increíble: al derretirse forma un relleno muy tentador.
- Son más ricos tibios: recién salidos del horno tienen la mejor textura.




