Animate a preparar este soufflé increíble. Es mucho más fácil de lo que imaginás y el resultado es súper elegante y reconfortante. Necesitás muy pocos ingredientes que seguro tenés en casa y el horno hace toda la magia. Queda suave, aireado y con ese toque cítrico que enamora. Es la opción ideal para incorporar más ricota a tu dieta diaria de una forma súper gourmet.
Ingredientes
- 500 g de ricota
- 2 huevos grandes
- 2 cucharadas de miel (para endulzar)
- Un chorrito de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón grande
- 3 cucharadas colmadas de almidón de maíz
- Azúcar impalpable (para decorar)
Rinde 4 porciones.
Preparación paso a paso
Paso 1: Integrá los ingredientes húmedos En un bol grande, poné la ricota, los dos huevos, las dos cucharadas de miel y la esencia de vainilla. Mezclá bien con un batidor de mano o con una espátula hasta conseguir una crema uniforme. Asegurate de que no queden grumos grandes de ricota para que el resultado final sea bien liso y suave.
Paso 2: Dale sabor y cuerpo a la mezcla A esta preparación, agregale la ralladura de limón y las tres cucharadas colmadas de almidón de maíz. Volvé a mezclar suavemente. El almidón de maíz es clave, ya que reemplaza a la harina y le dará la estructura necesaria al soufflé para que se mantenga aireado durante y después de la cocción.
Paso 3: Llevá la mezcla al molde Vertí la mezcla en un molde apto para horno que ya debe estar enmantecado y apenas espolvoreado con un poquito de almidón (si querés porciones individuales, usá cazuelas pequeñas de cerámica). Es importante que el molde sea de un tamaño adecuado para que el soufflé no te quede demasiado bajo.
Paso 4: Horneá y disfrutá Llevá el soufflé a horno precalentado a 170 °C y cociná entre 25 y 27 minutos. Estará listo cuando lo veas dorado y firme al tacto en el centro. La clave es no abrir el horno antes de tiempo para evitar que se baje. Retirá, dejá enfriar apenas y, si querés, decorá con un poco de azúcar impalpable antes de servir para darle ese toque final.
Tips y variaciones
-Para que este soufflé te quede bien aireado, un truco es asegurarte de que la ricota esté lo más seca posible. Si tiene mucho suero, presioná con una cuchara sobre un colador para escurrir el excedente antes de usarla.
-Si no tenés miel, podés reemplazarla por el edulcorante que usás habitualmente, probando la mezcla hasta que encuentres el dulzor ideal.
-Si te gustó esta opción dulce y sin harinas, no te pierdas esta otra idea para la merienda: la Torta invertida de manzana en sartén: la receta sin horno, sin azúcar y con avena que vas a amar, ¡otra forma simple de cuidarte y seguir disfrutando!
-Para conservar el soufflé, guardalo en la heladera hasta por 3 días en un tupper hermético.
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