Si hay una imagen que quedó grabada en la memoria de todas las fanáticas del cine, es esa torta de chocolate gigante y brillante de la película Matilda. Sin embargo, para quienes buscan mantener un equilibrio o tienen restricciones alimentarias, esa versión original suele estar fuera del menú. La buena noticia es que existe una alternativa: una torta estilo Matilda sin harinas, sin azúcar y con una textura tan esponjosa que no vas a creer sus ingredientes.
Esta propuesta es ideal para resolver una merienda especial en pocos pasos, utilizando nueces molidas como base y un relleno cremoso que simula a la perfección el fudge de chocolate, pero de manera nutritiva.
Ingredientes
Para la base:
- 3 huevos
- 150 g de nueces molidas (podés reemplazarlas por harina de almendras)
- 1 cda de edulcorante (preferentemente stevia líquido)
- 30 g de cacao amargo en polvo
- 1 cda de polvo de hornear
Para el relleno y la cubierta:
- 150 g de yogur griego natural
- 70 g de chocolate amargo al 80% (derretido)
Preparación paso a paso
1. Comenzá batiendo los huevos con el edulcorante hasta lograr una mezcla integrada.
2. Sumá las nueces molidas (o la harina de almendras), el cacao amargo y el polvo de hornear. Mezclá con movimientos suaves hasta que no queden grumos y la preparación sea homogénea.
3. Volcá la mezcla en una ollita de unos 18 cm, previamente aceitada. Tapá y cociná a fuego corona (mínimo) durante aproximadamente 40 minutos. Un truco editorial: si no tenés una ollita apta para hornalla, podés usar un molde convencional en un horno bajo, controlando que no se seque.
4. Mientras la torta se cocina, prepará el relleno mezclando el yogur griego con el chocolate amargo derretido. Llevá esta crema a la heladera para que tome cuerpo.
5. Una vez que la torta esté fría, desmoldala con cuidado. Cortala al medio, rellenala con una capa generosa de la crema de chocolate y usá el resto para cubrir la parte superior.
Receta: IG @eg.nutricion


