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“Tenemos miedo, pero priman el valor y la convicción de seguir haciendo lo que sabemos y amamos hacer”

Claudia Natalia Villalba es médica cardióloga infantil (MN 105.322) de un conocido hospital de niños de Capital Federal. En esta nota cuenta en primer persona cómo vive hoy esta pandemia y cómo se prepara para enfrentarla.
Claudia Villaba , médica cardióloga infantil. Foto: Gentileza Dra. Claudia Villalba.

Esta es una situación impensable, muy angustiante. Sabemos que lo que vamos a vivir será durísimo y nos tenemos que preparar para ello. Creo que nosotros tenemos la ventaja de poder contar con la experiencia de otros países como China, España e Italia, que nos preceden en el manejo de esta pandemia para aprender de sus errores y aciertos.

Tenemos miedo, pero priman el valor y la convicción de seguir haciendo lo que sabemos y amamos hacer, sea la situación que sea.

En el hospital se suspendieron las consultas ambulatorias, los estudios diagnósticos y las cirugías programadas, para aumentar la disponibilidad de camas para cuando se dispare la curva de casos. Se reforzaron también las consultas por telemedicina para dar respuestas a casos sin necesidad de traslado de pacientes. Se disminuyó la circulación del personal en la medida de lo posible, acorde a la cuarentena, para reducir el contagio.

Claudia y sus colegas en la sala de tomografía del hospital. Foto: Gentileza Dra. Claudia Villalba.

Los niños son vulnerables al contagio y por las mismas vías de infección que los adultos pero suelen tener presentaciones clínicas más benignas, desarrollan formas asintomáticas o con síntomas más leves: fiebre, dolor de garganta, tos, diarrea y vómitos.

Las medidas de prevención son las mismas para todos: el aislamiento social y el correcto lavado de manos son esenciales. Es imprescindible ahora quedarse en casa y mantener la cuarentena para disminuir la circulación viral y achatar así la curva de infección.

Enseñar el correcto lavado de manos es de suma utilidad ya que además al incorporarse como hábito en la población disminuirá en el futuro la transmisión de otras enfermedades.

En las caravanas navideñas donde cada año los médicos se disfrazan de los personajes favoritos de los chicos y les entregan regalos. Foto: Gentileza Dra. Claudia Villalba.

Entre colegas es imposible charlar de otro tema que no sea el COVID 19. Intercambiamos por grupos de whatsapp información de medidas preventivas y tratamientos propuestos por las diferentes sociedades médicas, compartimos fechas de conferencias virtuales sobre el tema para participar de las mismas. Todo es muy dinámico así que es muy importante mantenerse actualizado minuto a minuto y en esto las redes hoy son muy útiles.

Tenemos también colegas que trabajan en países donde ya se ha disparado la curva de casos ( Italia, España, Ecuador) y su realidad es abrumadora, están desbordados. Contactarnos con ellos es verdaderamente angustiante pero también muy valioso para recibir sus aportes en cuanto a prevención y tratamientos desde su experiencia.

En este sentido también no puedo negar preocupación por la posibilidad de no dar abasto, si esto está sucediendo en países como los suyos con muchos más recursos, hay mucha incertidumbre sobre cómo vamos a transitar en nuestro país el momento de mayor incidencia de casos.

En mi hospital aún no se ha confirmado ningún caso, hubo algunos con sospecha que activaron el protocolo de atención programado para tal fin pero fueron posteriormente descartados por el resultado negativo del test.

Sí tuvimos un médico infectado. Esta constituye una de las mayores dificultades que deberá afrontar el sistema de salud en esta pandemia, más aún en el momento de mayor incidencia de casos como se espera, ya que dada la alta contagiosidad del virus, ante un caso positivo se indica dejar en cuarentena a todos los contactos del mismo con la consecuente disminución del personal disponible para continuar la atención de los pacientes.

Esto me genera también angustia y tristeza porque en el hospital siempre la demanda nos supera, con lo cual estos meses de suspensión tendrán consecuencias negativas. Pero en este momento no hay dudas que la prioridad es esta pandemia y todos los esfuerzos deben estar destinados a su contención.

Claudia y los pediatras del sector de Cardiología. Foto: Gentileza Dra. Claudia Villalba.
En el 45º Congreso Argentino de Cardiología en el año 2019. Otro congreso anual pospuesto este año por la pandemia. Foto: Gentileza Dra. Claudia Villalba.
Este es su marido Ariel K Saad, médico clínico y cardiólogo atendiendo en época de Coronavirus. Foto: Gentileza Dra. Claudia Villalba.

Tanto mi marido como yo somos médicos y tenemos 2 niños de 8 y 12 años. Alguno de nosotros dos podría haberse adherido a la licencia por tener niños en edad escolar y sin embargo ambos preferimos turnarnos en nuestras obligaciones personales y laborales. El miedo a contraer la enfermedad y trasmitirsela a nuestros hijos existe pero el compromiso con nuestra profesión es muy grande y no concebimos no estar también ahí donde se nos necesita.

Claudia y su marido, recibiendo el premio Magda Heras en octubre de 2018 en España, otro de los países afectados fuertemente por la pandemia. Foto: Gentileza Dra. Claudia Villalba.

Para ir y venir de casa al hospital llevamos cambio de ropa. Antes de volver del hospital nos cambiamos de ropa y zapatos que introducimos en una bolsa cerrada. Al llegar a casa, en la puerta volvemos a sacarnos la ropa y nos vamos a bañar. Inmediatamente ponemos en lavarropas los dos cambios de ropa usados y limpiamos con alcohol o lavandina el calzado que dejamos en la puerta de casa hasta la próxima salida. Además desinfectamos con alcohol llaves, billetera, lapicera y demás elementos utilizados.

Mis padres viven en el interior, en Tucumán, por lo cual por un lado me alivia esta distancia frente a la posibilidad de contagio a través nuestro pero también me angustia la posibilidad de que contraigan la enfermedad y no puedan contar con nuestra ayuda. Les insisto, desde que todo esto comenzó, que se queden en casa y que cumplan con todas las medidas preventivas. Mis hermanos que viven allá se organizaron para el apoyo necesario durante la cuarentena.


Recibiendo el premio al mejor caso clínico presentado en el VII Congreso Argentino de Ecocardiograma e Imágenes Cardiovasculares el año pasado. Este congreso que se realiza todos los años en nuestro país, este año fue pospuesto por la pandemia. Foto: Gentileza Dra. Claudia Villalba.

Los aplausos me emocionaron, fueron una caricia al alma y una inyección de coraje y fuerza. Agradezco de corazón a toda la gente que de forma sincera y espontánea se solidarizó con nosotros. Por otro lado, luego de la emoción inicial, también sentimos, y acá hablo en plural por que fue una sensación de todo el equipo de salud con los que tengo contacto, que lamentablemente, como en muchos otros casos de la vida, nos valoraron ahora que más nos necesitaban, porque la nuestra es un profesión de mucha entrega y sacrificio, y en general que carece de un reconocimiento acorde.

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