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¡Ya se puede ir a la peluquería! (Así están trabajando en Misiones, San Juan y Jujuy)

Desde el lunes pasado, el escaso número de casos de infectados con covid 19 en algunas provincias permitió la flexibilización de la cuarentena y la reapertura de las peluquerías. Es el caso de Misiones, San Juan y Jujuy. Acá te contamos la experiencia.
Así están trabajando en Malas Peluquería, en la provincia de San Juan. Foto: gentileza Malas Peluquería.

Desde el lunes pasado en San Juan, Misiones y Jujuy tienen las mujeres tienen el privilegio de poder ir a la peluquería. Debido a la escasa cantidad de casos de personas infectadas con covid 19, esas provincias gozan de una flexibilización de la cuarentena que incluye la reapertura de peluquerías.

¿Cómo es el protocolo?¿Qué medidas están tomando?¿Cuáles son las restricciones? Para Ti habló con peluquerías top de cada una de estas provincias para saber cómo están procediendo. Seguramente esta experiencia será la base para el funcionamiento de las peluquerías del resto del país una vez que puedan reabrir sus puertas al público.

“Estoy gestionando un curso sobre coronavirus para mis empleados”

Los Ferrer Hair Studio (tiene dos salones) es una de las peluquerías más importantes de Posadas, Misiones. Abrió las puertas el lunes pasado, una vez que se aprobó la flexibilización de la cuarentena en esa provincia. “Es una experiencia completamente diferente porque hay que acostumbrarse a un nuevo protocolo con barbijo, mascarilla, guantes y delantales”, le cuenta a Para Ti Matías Ferrer, dueño de la peluquería junto a Laura Mancuello.

Matías recibe a la clienta con alcohol el gel ni bien ingresa al salón. Foto: gentileza Los Ferrer Hair Studio.

Y señala: “Estamos cambiando los rituales de belleza por rituales de cuidado y de desinfección. Es un cambio mental que estamos haciendo tratando de naturalizar esta manera de trabajar”.

La cartera se separa. Foto: gentileza Los Ferrer Hair Studio.

La clienta tiene que solicitar turno y cuando ingresa al salón lo hace con un descartable para pies y otro para la cartera. Y si no trae su barbijo, nosotros le proveemos uno. Además se la ubica a una distancia de 2,5 metros con respecto a otra clienta“, advierte Matías.

A la clienta le colocan un descartable en los pies. Foto: gentileza Los Ferrer Hair Studio.

“Le pedimos a la clienta que no hable y que conserve el barbijo en todo momento durante el corte y la aplicación de color. Encontramos la manera de poder atar el barbijo por debajo de la mandíbula para poder manipular el pelo sin sacar el barbijo”, cuenta.

Se respetan la distancia entre clientas. Sobre el estante, el alcohol en gel para el coronavirus y el insecticida contra el dengue. Foto: gentileza Los Ferrer Hair Studio.

Matías comenta que cada vez que se termina de trabajar con una clienta, se desinfecta el sillón y el área de trabajo con un producto especial que se usa en quirófanos. “Se llama Amonio Cuaternario y yo mismo me asesoré. Es más eficiente que el alcohol y el agua”, asegura.

El piso señalizado y los empleados con barbijo y máscara. Foto: gentileza Los Ferrer Hair Studio.

“Estamos tratando de tomar todas las medidas para darle confianza y seguridad a la clienta. Podemos trabajar cambiando muchas cosas de nuestra vida diaria. Mientras más medidas de seguridad podamos tomar, eso nos va a ayudar a que la clienta se sienta más segura. Ahora estoy gestionando un curso sobre coronavirus para ofrecerle a mis empleados“, explica.

Las carteras en bolsas se guardan en un locker. Foto: gentileza Los Ferrer Hair Studio.

Junto con las medidas de seguridad (barbijo, material descartables y desinfectantes) a Matías se le encarecieron los costos de los insumos, pero estas medidas son válidas para poder continuar con su trabaja con seguridad y prevención.

Y aclara que le “gustaría contar con un termómetro digital para tomarle la temperatura a cada persona que ingresa al salón, pero es demasiado costoso como para poder solventar ese gasto en este momento”. Así que pide a las clientas que si tienen algún síntoma sospechoso de covid 19 se abstenga de presentarse en la peluquería.

Los carteles en la puerta indican las medidas de protección. Foto: gentileza Los Ferrer Hair Studio.

Cuenta que se le redujó mucho la cantidad de clientas desde la reapertura del salón, no tanto porque tengan miedo a contagiarse de coronavirus, sino porque están obligados a atender a menos cantidad de personas. “Armamos rondas de 4 clientas por vez para mantener la distancia. Y después hay que contar los 20 minutos que nos lleva desinfectar todo”, dice.

Tengo mucha demanda de turnos y algunas clientas se enojan porque tenemos que respetan el orden de quienes van llamando para pedir turno”, cuenta. Y desliza riendo que ya se encontró con algunos desastres que dejó la cuarentena: “estoy arreglando muchos flequillos mal cortados“.

“Contratamos a un técnico en Higiene y Seguridad para que nos asesore”

Desde la provincia de San Juan, hablamos con Malas Peluquería, otro de los salones que abrió sus puertas este lunes, aunque por el protocolo provincial deben cerrar las puertas a las 16 y funcionar solo de lunes a viernes.

“Estamos trabajando con todo el protocolo de seguridad: la cartelería explicativa, limpieza de pies, aplicación de alcohol en gel, las clientas se ubican a más de un metro de distancia entre sí y los turnos se dan cada un determinado tiempo. Atendemos de a 4 personas“, le cuenta a Para Ti Patricia Ventrice, recepcionista de Malas Peluquerías.

Con barbijo y máscara en San Juan. Foto: gentileza Malas Peluquería.

Usamos barbijo y máscara, además de guantes. Y yo sola abro y cierro la puerta para que no toquen la manija otras personas”, comenta.

“Contratamos a un técnico de higiene y seguridad para que nos ayude. Usamos todas las medidas en forma permanente. La clienta llena una declaración jurada, se le toma la temperatura y se sienta en el sillón que previamente fue rociado con alcohol”, afirma Patricia.

“Estoy aplicando el protocolo que van a usar en Italia”

En San Salvador de Jujuy, Walter Picone aplicó el mismo protocolo que se va a usar en Italia, donde vivió muchos años y ahora viaja con frecuencia para participar de congresos, a su peluquería.

Tomando todos los recaudos. Foto: gentileza Walter Picone Estilista Internacional.

“El protocolo es súper restringido con horarios. Ni bien ingresa la clienta, se le pide limpieza de pies en la puerta y otro más en el interior del salón. Un empleado con traje, guantes, barbijo y máscara, la acompaña a lavarse las manos, se las seca con toalla descartable y es llevada al salón donde se mantiene una distancia de 3 metros entre cada cliente”, le explica Walter a Para Ti.

Todo el personal equipado. Foto: gentileza Walter Picone Estilista Internacional.

El salón tiene 140 metros cuadrados y trabajamos no más de 4 personas y una sola en sala por persona.

Previamente a que la clienta llegue al sillón, “éste es desinfectado con una bomba de alta presión de fumigación con alcohol, al igual que el toilette de trabajo”, comenta el dueño de Walter Picone Estilista Internacional.

Limpieza de sillón antes de que la clienta se siente. Foto: gentileza Walter Picone Estilista Internacional.

No ofrece café ni agua por prevención y hace horarios reducidos, y sólo con turnos.

Medidas de seguridad. Foto: gentileza Walter Picone Estilista Internacional.

“La peluquería es una profesión que requiere estar en un contacto muy directo con el cliente. Está en nosotros cuidarnos”, concluye.

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