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La charla (sin desperdicio) entre Carla Peterson y Mariana Fabbiani sobre sus experiencias de cuarentena

Hoy Carla Peterson invitó a Mariana Fabbiani a su transmisión en vivo por Instagram. Fue una charla de amigas que fluyó entre risas y la preocupación por lo que pasará con la pandemia del Coronavirus.
Carla Peterson y Mariana Fabiani en Instagram Live.

Carla Peterson había empezado su vivo hoy cuando Mariana Fabbiani la saludó. Y de inmediato, la invitó a participar. Terminó siendo una charla como la que podemos tener cualquiera de nosotras con nuestras amigas en estos días de cuarentena. En esta nota rescatamos lo más jugado de esta charla:

“¡Qué bueno lo que estás haciendo! Sos una compañía”, fue el primer comentario que le hizo Mariana a Carla. Y juntas coincidieron que “la están llevando bien la cuarentena, que una se termina adaptando a todo”.

La “beauty” en casa

Carla y Mariana en el vivo.

“Mirá, salir con el flequillo mal…” se lamentó Mariana. Y agregó: “Pero viste que ahora que no nos maquillamos tanto la piel está como más fresca”.

Carla: A mí me salió un grano ni bien empezó la cuarentena y hasta que no termine parece que no se va a ir.

Mariana: Después te paso una cremita que te lo elimina a fondo.

Carla: El otro día una dermatóloga explicó que en casa la piel se engrasa más. Que hay que limpiarse la cara tres veces por día aunque no nos maquillemos. ¿Estás haciendo ejercicio?

Mariana: Me cuesta mucho. Sigo una aplicación me bajé de yoga. Sigo a una señora que me dice lo que tengo que hacer…

Mariana de casa

Carla y Mariana.

“No me cuesta estar encerrada. Me gusta estar en casa”, comentó Mariana. Pero advirtió: “Me cuesta el colegio. Por eso me levanto temprano. Estoy agradecida de no estar trabajando para aprovechar más estar con los chicos“.

Carla: ¿En qué grado están tus chicos?

Mariana: Mati (Matilda) en quinto y a Máximo de 4 años en preescolar. Mati es más independiente, ya se mete sola en la compu. Hace la tarea. Pero con Maxi me tengo que meter yo. Hacer las manualidades, leerle, jugar… Y a la mañana limpiar y después cocinar… Estoy desarrollando mi pata culinaria. Pero antes nunca había cocinado… Y soy buenísima limpiando. ¡No sabía que era tan buena limpiando! (se ríe).

Carla: A mí no me agarro en el medio de una función de teatro o de un programa. Muchos de los proyectos de televisión terminaron de golpe. Y no te podés abrazar con la gente que trabajaste y despedirte. Muchos hicieron función de teatro y al otro día les avisaron que no fueran. A mí eso no me pasó. Pero ves que ahora no hay nada de trabajo para nosotros. Nadie sabe qué va a pasar con nada. Estás como todo el mundo, con la incertidumbre. Te preguntás, ¿cuándo todo se arregle volveré a trabajar?

Mariana: Yo busco siempre el lado positivo.Pero esto me hace pensar. Que todo el mundo esté encerrado. Hay que buscarle la vuelta. Qué podemos hacer para ser mejores. Son momentos para mirarse para adentro.

Charla de amigas

Carla: Hay que ver qué pasa después, cuando volvemos. Si realmente cambiamos.

Mariana: Que esto nos cambie a nivel solidario. Que nos ayude a todos.

Carla. Esto va a dejar cosas innecesarias. Va a depender de los que lideran desde diferentes lugares…

Mariana: Ojalá que esto nos una. Quejarnos no suma para nada. Igual tengo mi momento de queja por día (se ríen)… Quiero ser tu panelista.

Carla: Yo voy a tu programa (N.delaR: Mariana está por empezar Mamushkas, un programa de juegos).

Mariana: Sí, tengo ganas de divertirme, de jugar, de llevar alegría, de reirnos un rato.

Convivencia en cuarentena

Carla: Entonces, son cuatro ahí…

Mariana: Sí, estamos poniéndole todo. Es 24 horas por 7 días que tiene la semana… Somos todos muy independientes, estamos acostumbrados a trabajar, salir, volver, entonces esto es diferente. Conocés mucho más al otro (se ríen)

Carla: Y ahí es cuando le decís: ¿elegiste para bien o para mal? (risas)

Mariana: Mejor que te quedaste encerrado conmigo…

Carla: Mirá qué bien elegiste que estás haciendo esta supervivencia conmigo…

Mariana: ¿Y vos cómo la llevás?

Carla: Mi hijo se convirtió en un pibe que viene del boliche y se despierta a la una. Martín (Lousteau) lee los diarios, hace llamados y yo me pongo en un rinconcito a hacer el vivo. Y cuando termino empiezo a activar haciendo ruido.

Mariana: Yo me levanto por Mati que arranca a las 9 la primera clase. Hoy me despertó ella (se ríe), está por cumplir 10 años. Le hago de apoyo, le preparo el desayuno. Es muy independiente. Hay que bajar la exigencia. Se hace lo que se puede.

Carla: Ayer el mío hizo una clase de una hora y media ,y me decía no aguanto más…

Mariana: Hay que permitirnos equivocarnos, no tener ganas, estar de malhumor…

Carla: ¿Viste que el Instagram es envidiar la vida del otro? Siempre felices, con la familia perfecta… Y ahora empieza a estar todo mal en Instagram. Pero hay gente que le pone una garra, hace desafíos hogareños…

Mariana: Yo no tengo tiempo. Limpio la casa… Ahora estoy buscando algo de ballet.

Carla: Después te paso un par… Hacés y te sentís la mujer maravilla.

Mariana: Lo estamos siendo. ¡La frase es imaginate encerrada con otra! (se ríen).

Carla: ¿Encontraste muchas cosas ordenando?

Mariana: Mucho. Hubo un recorrido por el pasado. Saqué las cajas esas que habían quedado ahí desde cuando me mudé. Estoy eliminando mucho. Haciendo un repaso. ¿Quedarás en la caja de las fotos o en el basurero? (se ríe)

Carla: ¡Que locura, querida!

Mariana: ¿Cuándo tenemos tiempo de hacer esto?¡Nunca! Tenemos que cuidarnos. Lo que me da miedo y me angustia es si esto se pone feo… Si viene el famoso pico.

Carla: Esos picos van a empezar a venir. Tuvimos tiempo de prepararnos.

Mariana: Tengo la esperanza que no suceda. Soy ingenua.

Carla: Es imposible. El virus esta ahí. Además ¡cuánto tiempo más se puede sostener esto de la gente sin trabajar! No se puede.

Se despidieron como dos amigas. Mariana prometió: “Mañana en lugar de prender la tele, voy a prender a Carla”.

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