La increíble historia (y fotos) detrás de la mansión de Alan Faena que se incendió en José Ignacio – Para Ti
 

La increíble historia (y fotos) detrás de la mansión de Alan Faena que se incendió en José Ignacio

Hace dos años, Alan Faena contó cómo hace treinta años se le ocurrió construir la mansión que se incendió en José Ignacio, Uruguay. En esta nota, la historia.
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El domingo la tranquilidad de José Ignacio, en Punta del Este, se vio alterada por el sonido del camión de los bomberos y sendas columnas de humo negro. Se estaba incendiando la mansión de Alan Faena. No se saben las causas y no hubo que lamentar víctimas ni heridos porque no había nadie en el lugar. El casero fue quien advirtió el fuego y llamó a los bomberos.

Así quedó la mansión de Alan Faena tras el incendio.

Esa mansión era el refugio de Alan Faena especialmente para la Navidad, pero este año aún no había viajado hasta allá. Y el lugar tiene una historia muy particular que hace dos años, el empresario hotelero se la reveló a Condé Nast Traveler.

Fue hace tres décadas atrás que Alan Faena decidió comprar una parcela de tierra estéril a lo largo de un tramo remoto de costa cerca del pueblo de José Ignacio, Uruguay. En aquel momento sus amigos lo tildaron de loco por hacer semejante inversión. Claro que José Ignacio no era el pueblo vip y exclusivo que es hoy.

Alan Faena en su mansión en José Ignacio. Foto: Pinterest/ Condé Nast Traveler

"Todo el mundo decía: 'Este lugar es tan poco interesante, y no hay una autopista para llegar allí, y nadie te visitará jamás'", le contó Faena a Condé Nast Traveler. "Pero yo sabía en lo que tenía potencial para convertirse. Y de todos modos, no estaba buscando aprobación". Siempre fue un gran visionario. Fue él quien en 1999 se le ocurrió transformar los depósitos abandonados en lo que años después sería Puerto Madero.

Una de las habitaciones para huéspedes, de madera, en la mansión de Alan Faena. Foto: Pinterest/ Condé Nast Traveler

La mansión de José Ignacio, era su paraíso privado, su refugio, su lugar en el mundo. Con rosales, hortensias y pinos, y médanos. Se tomó un año sabático de varios años para cultivar su jardín de rosas, desafiando a los paisajistas y a la naturaleza: tiene 3.500 rosales. Según el artículo de Condé Nast Traveler, Alan Faena "ayudó a poner este lugar en el mapa, pero rara vez es visto en persona", es que prefiere mantenerse en su casa.

Campos y polo en José Ignacio. Foto: Pinterest/ Condé Nast Traveler

Su mansión se llama Tierra Santa. Él restauró la casa original de la propiedad y le sumó "un par de habitaciones minimalistas para huéspedes; después construyó una casita de madera de tres habitaciones para él más cerca del océano", dice en la entrevista.

En los exteriores de su mansión en José Ignacio. Foto: Pinterest/ Condé Nast Traveler

El periodista que hizo la nota pudo entrar en su interior: "la sala de estar tiene algunos quemadores de incienso antiguos, espejos barrocos, y guirnaldas ceremoniales, pero Faena pasa la mayor parte del tiempo en los patios libres que dan a su amplio césped vacío y su playa aún más ancha y vacía", cuenta.

Alan Faena en la playa. Foto: Pinterest/ Condé Nast Traveler

"Cuando estás sentado escuchando el sonido de las olas, meditas sin siquiera intentarlo", le dice Faena.

Faena habría pagado por su propiedad en José Ignacio, 80 mil dólares. Seguro que triplicó el valor. Para él, la pérdida económica será lo de menos. Se quemó su "lugar en el mundo", y esta Navidad no tendrá ese refugio que huele a rosas y tiene el ruido del mar.

Más información en parati.com.ar

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