Andrés Mountbatten-Windsor fue arrestado este jueves 19 de febrero en Sandringham, donde vive actualmente. La fecha no pasó desapercibida: ese mismo es su cumpleaños número 66.
El operativo fue contundente. Seis vehículos policiales ingresaron a Wood Farm, la residencia que ocupa tras haber dejado el Royal Lodge. Testigos señalaron que los agentes retiraron distintos elementos, entre ellos una computadora portátil, en el marco de una investigación por presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público.
La Policía confirmó la detención sin identificarlo: “Hemos detenido a un hombre de unos sesenta años, natural de Norfolk”. También informaron que se están realizando registros en Berkshire y Norfolk, y que el sospechoso permanece bajo custodia.
Se trata de un delito considerado grave en Reino Unido, con penas que pueden llegar a cadena perpetua.
Por qué el caso Epstein vuelve a escena
El arresto no aparece aislado. Llega después de la desclasificación de nuevos documentos vinculados a Jeffrey Epstein, que reactivaron una trama que parecía haber quedado atrás.
Entre los datos que se investigan, se menciona que Andrés podría haber compartido información económica confidencial del gobierno británico durante su etapa como enviado especial para el comercio internacional. También se revisan acusaciones que señalan que una mujer habría sido enviada al Reino Unido por Epstein para mantener un encuentro con él.
En paralelo, distintas fuerzas policiales están pidiendo que posibles víctimas o testigos aporten información sobre hechos ocurridos en los años 90 vinculados a redes de trata y abusos.
Cuando el escándalo ya había estallado
No es la primera vez que el nombre de Andrés queda asociado a Epstein. El punto de quiebre se dio cuando Virginia Giuffre lo denunció por abuso sexual cuando era menor de edad, acusación que él siempre negó.
Como contó Para Ti en su momento, ese episodio marcó un antes y un después: primero, la demanda que lo involucró directamente en la causa; después, su llegada a la corte de Estados Unidos en medio de un escándalo global; y finalmente, el acuerdo extrajudicial que cerró la instancia legal sin admitir culpabilidad.
Ese proceso no solo tuvo impacto judicial: también redefinió su lugar dentro de la familia real.
La respuesta de la monarquía
Frente a la magnitud del escándalo, Isabel II tomó una decisión inédita: le retiró sus títulos militares y lo apartó de sus funciones oficiales.
Con el tiempo, y ya con Carlos III en el trono, la distancia se profundizó. Andrés perdió su residencia en el Royal Lodge y quedó completamente corrido del esquema institucional.

Como también se contó en Para Ti, incluso su exposición pública se redujo al mínimo: dejó de vestir uniforme militar en actos oficiales y atravesó tensiones internas por su permanencia en propiedades reales, como el conflicto por su desalojo.
Cómo sigue la investigación
Hoy, con este nuevo arresto, el escenario vuelve a cambiar. La causa está en una etapa inicial y bajo investigación activa, por lo que no hay imputaciones públicas confirmadas.
Sin embargo, el tipo de delito que se investiga y el contexto en el que surge -con nuevos documentos del caso Epstein- vuelven a colocar a Andrés en el centro de uno de los mayores escándalos que enfrentó la monarquía británica en las últimas décadas.

