A veces, el amor también necesita pausas. Un rato a solas. Una noche distinta. Mariano Robles y Solana Albornoz habían hecho eso mismo: dejaron a sus hijas al cuidado de una niñera para ir a un casamiento.
Era una decisión simple. Cotidiana. Incluso necesaria. Una noche para ellos. No sabían que iba a ser la última. Se fueron a la hora de la siesta, dejaron a sus hijos con la niñera y salieron a disfrutar de una noche con amigos.
La lluvia empezó como tantas otras veces. Pero no paró. Y en Tucumán, las calles comenzaron a colapsar. El auto en el que viajaban quedó atrapado. El agua avanzó rápido, sin dar margen. No hubo tiempo. Quedaron dentro del vehículo, intentando resistir una situación imposible.
El detalle que vuelve todo más doloroso
Hay algo en esta historia que la atraviesa por completo: sus hijos los estaban esperando. Habían quedado al cuidado de alguien de confianza mientras ellos salían a celebrar. A disfrutar. A compartir.
Ese gesto —tan común en cualquier familia— hoy se vuelve devastador. Porque marca el contraste brutal entre la vida cotidiana y la tragedia.

“Mamá de…”: la bio que hoy conmueve
En su perfil de Instagram, Solana Albornoz se definía desde lo más profundo:
“Mᴀᴍᴀ ᴅᴇ :
Milo 🐶 16/12/2020
Roma 👧🏼 12/03/2021
Indiana 👼🏼🤍
Nicanor 👶🏼 24/06/25
Gracias Dios por todo 🙏🏼
• La ley de atracción, lo es todo ✨”
No era solo una descripción. Era su vida. Sus hijos, su identidad, su mundo. Y mientras ella salía a disfrutar una noche con su pareja, esas palabras ya contaban lo más importante de su historia.
Quiénes eran
No eran solo víctimas de un temporal. Eran una pareja, una familia, una historia en construcción.Quienes los conocían hablan de su vínculo, de lo presentes que eran como padres, de los proyectos que tenían. De lo mucho que había por delante.
Mariano tenía 28 años, y Solana, 32, eran padres de dos niñas pequeñas, la menor, una niña de solo 9 meses, quienes no se encontraban con ellos. Los jóvenes desaparecieron la noche del sábado tras salir de una boda y fueron hallados sin vida este domingo.

Él era empleado de la Caja Popular de la provincia, mientras Albornoz trabajaba en la Casa de Gobierno. La pareja asistió a una fiesta de casamiento en el salón Conticello de Tafí Viejo.
El vehículo, un Nissan Versa color blanco, fue hallado volcado en inmediaciones del club SMATA, a uns 400 metros de la ruta 9, se desplazó por un camino cercano y fue arrastrado por la corriente hasta un canal de riego, donde cayó al agua. La pareja no pudo escapar del habitaculo.
Previamente, vecinos y familiares habían difundido la búsqueda en redes sociales mientras las autoridades activaban el protocolo de localización.
Lo último que se supo de ellos es que estaban en el auto esperando que bajara el nivel del agua. Habían mandado un mensaje porque estaban demorados.

