Deco

Una mansión low cost hecha con material reciclado

Chapas de demolición, cemento alisado y aberturas de madera patinada visten el exterior de esta casa de espíritu libre diseñada con un presupuesto bajísimo. ¡Pasen y vean!

Lo que estás a punto de ver es obra de la arquitecta Florencia Alen.

Son dos bloques desfasados –unos 110 m2 totales entre ambas plantas–, con un fresquísimo patio devenido en quincho y una decoración rica en muebles reciclados y detalles de manufactura artesanal.

Increíble pero real. ¡Hermosa!

Todas las paredes exteriores se revistieron con chapas
Todas las paredes exteriores se revistieron con chapas que llegaron de la demolición de conventillos de La Boca y se remataron con aberturas rústicas, algunas usadas y otras de maderas patinadas. Un escultórico balcón con baranda de cañas resalta en el primer piso. Frente al ventanal de la cocina, entre el piso de piedra partida, una gran planta de romero y un macizo de hiedra a la sombra se suman a la pared de jazmines y glicinas. Un farol verde ilumina el exterior.
El living tiene pisos de cemento alisado
El living tiene pisos de cemento alisado en paños de 1,20 x 1,20 m divididos con perfiles T. Algunas paredes se revistieron con mampostería decapé en un claro estilo shabby chic. Una gran chimenea que remata en una viga de quebracho contrasta con la chaise longue tapizada con flores de Fernando Battilana (fernadobattilana.blogspot.com), el banquito con patas de hierro y asiento de terciopelo damasco y el clásico BKF con funda de cuero suela (www.calmachicha.com). Los estantes de pino Oregon reúnen libros, cerámica y un cuadro de una rosa de Alicia Goñi. La lámpara de algodón bordada con espejos es hindú y las cortinas son de gasa amarilla.
La chaise longue con flores
La chaise longue con flores de Fernando Battilana, el banquito con patas de hierro y asiento de terciopelo damasco y las cortinas de gasa amarilla.
Debajo de la escalera de madera para subir a la suite se ubicó una mesa de pinotea
Debajo de la escalera de madera para subir a la suite se ubicó una mesa de pinotea diseñada por Fernando Battilana, con algunos objetos de cerámico diseñados por Florencia Alen: bowls, candelabros y un florero con papiros paraguayos. La silla de hierro antigua es un hallazgo del Mercado de Maschwitz.
La cocina comedor está abierta al living
La cocina comedor está abierta al living con mesadas de cemento y estantes donde cuelgan tazas y utensilios y, contra el ventanal del fondo, cacerolas. La mesa de madera de comedor con diseño de Fernando Battilana fue intervenida con pintura y la acompañan sillas Quilmes del Mercado de Pulgas de Dorrego. Las cerámicas de grés de Florencia Alen dicen presente en distintos rincones. De costado, una mesa de apoyo rústica artesanal que fue patinada por la familia.
La mesada con bacha embutida
El genial diseño contemporáneo de la mesada con bacha embutida, todo en cemento alisado, contrasta con la veta rústica de la salamandra antigua de hierro y las paredes y techos revestidos con maderas de demolición.
Sobre la mesa lateral de apoyo, las piezas en cerámica esmaltada
Sobre la mesa lateral de apoyo, las piezas en cerámica esmaltada de Florencia Alen conviven con un bolso teñido y pintado a mano de Taquicardia. Dos estantes de madera sostenidos por perfiles de hierro negro albergan platos, tazas y bowls, fanales y frasquitos con especias.
En la planta alta se ubica la suite
En la planta alta se ubica la suite, con piso de tablones de pino Elliotis y algunas paredes con retazos de chapa a la vista. Frente al ventanal, en esquina, un sillón de época tapizado en rosa. Canastos de mimbre apilados con cueritos de oveja junto a un díptico de rosas de Alicia Goñi completan un rincón. La cama antigua de hierro con respaldo pintado a mano se cubrió con una manta salteña de lana bordada y tejida en telar. El roperito provenzal era del papá de la arquitecta. Sobre un banco ubicado al pie de la cama, un textil patchwork en la gama de los rosas. La mesa de luz ultrabaja está cubierta con una alfombra rayada y lleva una estilizada lámpara comprada en Cat Ballou.
El baño parece detenido en el tiempo
El baño parece detenido en el tiempo. Unas zigzagueantes líneas de venecitas turquesas incrustadas cortan el revestimiento de cemento alisado gris. La bañadera metida en un bow window se cierra con una cortina de algodón. Una gran ventana de demolición se abre hacia un cañaveral.
El lavatorio ovalado antiguo
El lavatorio ovalado antiguo le va perfecto a esta estética y remata en un estante de mármol sostenido con tanzas donde apoya un florero de zinc con ramas de romero. El espejo es pequeño, con el marco tallado y la puerta es de demolición, con la madera patinada.
En el otro volumen pegado al galpón se encuentra este patio fresco
En el otro volumen pegado al galpón se encuentra este patio fresco y a la sombra para comidas con familia y amigos, con un piletón de cemento que tiene mesada a un lado y una imponente puerta doble con vitreaux de colores. La casa conjuga algunos volúmenes con paredes de madera y chapa y otros con muros gruesísimos, desgastados por el paso del tiempo pero inalterables. Sillones y una vieja cama de hierro invitan a un relax a la sombra en verano. Los pisos son de ladrillones de cemento.
Una vista interior de la galería
Una vista interior de la galería que rodea la casa con hamaca paraguaya y la glicina que cae informalmente.
Un mesón de madera bien rústico
El mesón de madera bien rústico encuentra compañía en las sillas de madera y hierro y en los candelabros blancos de cerámica (Florencia Alen) iluminados por fanales de vidrio.

Producción: Andrea Sanguinetti Fotos: Fernando Venegas

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