“Ya estuve en quirófano con un paciente sospechoso de Coronavirus”

Mariana Muñoz (46) es técnica en instrumentación quirúrgica egresada del Hospital de Clínicas (MN. 4456). Trabaja en forma independiente con equipos de Obstetricia y de Cirugía General y ya trabajó en quirófano con un paciente sospechoso de Coronavirus. En esta nota cuenta en primera persona su experiencia y cómo vive hoy la pandemia.
Mariana Muñoz es instrumentadora quirúrgica y ya operó a un sospechoso de Coronavirus.

Trabajo con un equipo de Cirugía General hace 24 años y hago obstetricia. Tengo dos hijos, uno de 22 y otro de 17. Lo del virus lo veía lejano, como algo que nos iba a pasar a nosotros. Pero con el transcurso de los días, me empezó a preocupar y empecé a informarme. Trabajo en centro privados, soy monotributista y no tengo ninguna institución detrás que me informe o me de protocolos para saber cómo manejarme ante la posibilidad de un paciente infectado. Así que pedí a los jefes de quirófano que me mandaran información y los protocolos que tienen ellos para saber qué hacer.

Tengo miedo, me asusta, pero cuando entro al quirófano, todos los miedos y la angustia quedan afuera. Cuando me pongo el ambo me transformo, uno se olvida de las cosas, saca fuerzas de donde sea.

Mariana junto a su equipo preparados para operar a un paciente sospechoso de Coronavirus.

El otro día me tocó por primera vez entrar en quirófano con un paciente sospechoso de Coronavirus. Está aislado, no es positivo pero vino de Estados Unidos y se lo está tratando como posible infectado. Así que se desplegó todo el protocolo de seguridad de Coronavirus en quirófano. Al principio me dio miedo pero tomando las medidas necesarias, con la ropa adecuada (antiparras, doble gorro, doble bota, barbijos 95 especiales) y con todo el equipamiento me sentí protegida.

Con confianza, fe e información, porque el miedo paraliza, tenés la mejor forma de enfrentar esto. Haciendo las cosas como corresponde va a estar todo bien.

“Si algo amo de mi profesión es el poder estar al servicio del que necesita”.

Mis hijos están tranquilos, viven conmigo. Pero mis papás, que son mayores de 60 y además está mi abuela de 97 años, están preocupados por la situación y en especial por mí. Siempre les transmito que me cuido, que esto va a pasar. Tenemos que estar todos juntos, unidos, como les dije a mis hijos: en estos casos se sale con la unión, nos tenemos que apoyar como familia. Nos tenemos que apoyar como argentinos, como sociedad. Tenemos que unirnos para poder cuidarnos y a su vez cuidar al otro. La verdad que estamos preparándonos. En el quirófano trabajamos como equipo. Nos cuidamos y estamos y estamos preocupados por el otro y ayudándonos. No podemos mirar para el costado. Hay que hacerle frente a esto, darle para adelante y ayudar. Porque si algo amo de mi profesión es el poder estar al servicio del que necesita, acompañando y asistiendo en el acto quirúrgico al cirujano. Estamos preparándonos. Se está haciendo todo para poder estar diez pasos adelante de esto y que no nos pase lo que ocurrió en Europa que el sistema sanitario colapsó.

Mientras tanto me quedo con la parte linda de mi trabajo que son las cesáreas: ver nacer un bebé te llena de esperanzas porque ves que hay futuro.

“Tomando las medidas necesarias, con la ropa adecuada (antiparras, doble gorro, doble bota, barbijos 95 especiales) y con todo el equipamiento me sentí protegida”.

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