Por qué la mujeres necesitan dormir 20 minutos más que los hombres - Revista Para Ti
 

Por qué la mujeres necesitan dormir 20 minutos más que los hombres

Por qué la mujeres necesitan dormir 20 minutos más que los hombres
Un estudio realizado en el Reino Unido determinó que la multitarea exige el cerebro al máximo, generando más sueño. No obstante, a muchas les cuesta dormir bien y recuperarse durante el descanso nocturno: en esta nota, tips para revertirlo y comenzar a sentirte en plenitud.
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Estudios recientes indicaron que los hombres y las mujeres duermen de manera diferente. Y que son las mujeres quienes tienen más problemas a la hora de dormir.

Los investigadores de la Universidad de Loughborough (Reino Unido) llegaron a la conclusión de que la multitarea puede ser la principal causa de la diferencia entre mujeres y hombres en este campo.

"Durante el sueño profundo, la corteza cerebral, responsable de la memoria, el pensamiento, el lenguaje, etc., se desconecta de los sentidos y pasa al modo recuperación", explica Jim Horne, neurocientífico especialista en el sueño y uno de los autores del estudio. La toma de decisiones y la multitarea aumentan la necesidad de dormir. 

Una noche de insomnio perjudica el rendimiento de la rutina. Fuente: Pinterest

Podría decirse que las mujeres, en general, hacen trabajar más al cerebro que los hombres, de ahí su necesidad de un mayor descanso al llegar la noche. El equipo británico, tras estudiar a 210 hombres y mujeres de mediana edad, pudo también establecer que ellas necesitan dormir unos 20 minutos más cada noche, "aunque algunas mujeres pueden necesitar un poco más, y otras, menos", matizan los autores del trabajo.

La doctora Irene Rubio Bollinger, responsable de la Unidad del Sueño y especialista en Neurofisiología Clínica del Hospital Quirónsalud Sur, destaca que "el insomnio guarda una estrecha relación con circunstancias que interpretamos como estresantes y con las características de la personalidad de cada uno, que hace que este se perpetúe por una situación de hiperalerta permanente”.

Un bucle que termina convirtiéndose en vicioso: “Podemos decir que el insomnio es consecuencia del estrés, pero igualmente el insomnio es fuente de estrés”. En algunos casos, nos indica la especialista, pueden aparecer enfermedades de tipo psicosomático, cuyos efectos se notan a nivel digestivo, circulatorio y musculoesquelético.

Qué sucede con la calidad del sueño

Este es otro de los grandes factores que difiere por géneros. Un estudio a 1.500 mujeres, realizado entre Thrive Global y American Sleep Association, confirmó estas sospechas obteniendo los siguiente datos:

  • El 88% de las mujeres no duerme de un tirón durante la noche de forma regular.
  • El 90% afirma que se desvela de forma crónica.
  • El 68% señalan al estrés y la ansiedad del trabajo y de su día a día como las causas principales que les impide conciliar el sueño.

En otro estudio, realizado por la National Sleep Foundation, se concluyó además que:

  • El 30% de las mujeres solo consigue tener una buena noche de descanso un par de veces al mes o menos.
  • El 67% tiene problemas para dormir al menos un par de veces a la semana.
  • El 50% sufre trastornos para dormir prácticamente todas las noches.
Al dormir se recupera la energía del día. Fuente: Pinterest

Tips para dormir bien

Según la Federación Mundial de Medicina del Sueño, la falta de sueño es un trastorno que hoy en Argentina afecta a 4 de cada 10 personas y que de no ser tratado a tiempo, puede ocasionar serios problemas en la salud.

Una persona adulta necesita, en promedio, 7 horas de sueño por día. No se recomienda dormir menos de 5 horas, ni tampoco más de 10. Si ocurre alguna de estas situaciones, se debe consultar con un profesional. De igual manera si la persona duerme 7 horas y aún así se levanta cansada y sin energía.

Estos son 10 tips que devela la neuróloga Valiensi en su libro "La ruta del sueño", publicado por el Instituto Universitario Hospital Italiano de Buenos Aires, que tienen como objetivo prevenir los trastornos del sueño y mantener una rutina de sueño saludable:

  • Establecer un horario fijo para acostarse y levantarse. Los cambios constantes en los horarios de sueño aumentan la probabilidad de que se generen dificultades graves y crónicas para dormir.
  • Permanecer en la cama el tiempo suficiente. Pasados los 30 minutos de estar en la cama sin poder dormir se recomienda cambiarse a otro cuarto y hacer otra actividad que requiera poca energía como leer una revista o ver la televisión. Cuando vuelva el sueño regresar al dormitorio. El objetivo es asociar a la cama con quedarse dormido lo antes posible.
  • Evitar la siesta y las situaciones que la propicien. En casos concretos, se puede permitir una siesta después de comer, de duración no superior a 30 minutos.
  • Evitar realizar en la cama actividades tales como: ver la televisión, leer, escuchar la radio, comer, hablar por teléfono, discutir… El cerebro necesita asociar el dormitorio y la cama a la actividad de dormir.
  • Realizar ejercicio suave (por ej. pasear) durante al menos una hora al día, con luz solar, preferentemente por la tarde y siempre al menos tres horas antes de ir a dormir. Si se realiza ejercicio vigoroso en las 3 ó 4 horas previas a la hora de acostarse el sistema nervioso puede activarse y la sensación de somnolencia perderse.
  • Incorporar cada noche una rutina de acciones que ayuden a prepararse mental y físicamente para irse a la cama. Lavarse los dientes, ponerse el pijama, preparar la ropa del día siguiente e incorporar ejercicios de relajación.
  • Tomar un baño de agua a temperatura corporal tiene un efecto relajante, por lo que es una actividad que favorece el sueño.
  • Evitar bebidas que contienen cafeína, como las colas y el café, y el alcohol y el tabaco, ya que además de perjudicar la salud, perjudican el sueño.
  • Mantener el dormitorio en una temperatura agradable y unos niveles mínimos de luz y ruido.
  • Procurar no acostarse hasta que hayan pasado dos horas desde la cena. El hambre y las comidas copiosas pueden alterar el sueño. Procurar no tomar líquidos en exceso al final de la tarde y por la noche. Con esto puede evitar tener que levantarse de la cama para ir al baño.

Para concluir la doctora refuerza que es importante no automedicarse para dormir, evitando el uso de fármacos como benzodiazepinas. En el caso de poseer insomnio prolongado, aconseja consultar a profesionales expertos en el tema. “A pesar de que 4 de cada 10 personas tiene problemas para dormir bien, menos de un tercio de la población recurre a profesionales” comenta la doctora, y agrega “es importante tener en cuenta que la mayoría de los trastornos del sueño son prevenibles y tratables”.

Más información en parati.com.ar

 

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